Próximas reseñas:

Próximas reseñas:
Al otro lado de las llamas, Vanessa Requena.
Las almas de Brandon, César Brandon Ndjocu.

¿Quieres proponerme alguna reseña, o deseas que lea y reseñe tu libro? Escríbeme a minagaji@gmail.com

Mostrando entradas con la etiqueta erótica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta erótica. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de abril de 2018

Calendar Girl 2 (abril, mayo y junio), Audrey Carlan.

El argumento: Ya han pasado tres meses desde que Mia se embarcó en la aventura más increíble de su vida. Tres meses desde que conoció a Wes. Boston, Hawai y Washington, D.C. son sus próximos destinos, en los que, junto con Mason, Tai y el senador Shipley, Mia se adentrará en el mundo de las wags, conocerá el valor de la amistad y vivirá unas experiencias sexuales que la llevarán hasta límites insospechados. Aunque Mia no puede olvidar a Wes, sabe que su viaje debe continuar. Pero algo le dice que sus caminos volverán a cruzarse... (texto de la contraportada). 

Mi opinión: Estamos ante la segunda parte de la cuadrilogía sobre el año que Mia Saunders trabaja de scort para saldar una deuda de un millón de dólares que su padre contrajo con uno de sus exnovios, quizá con el peor; pues los matones que envió a darle una paliza a su padre lo hicieron tan bien que en este volumen el buen señor todavía permanece en coma en la residencia. 

La reseña que hice hace un par de meses sobre el primer volumen, la dejo por aquí. 

 A diferencia de la primera parte, esta segunda parte no me ha gustado apenas. El estilo de la narración ha cambiado, hay momentos en que el texto parece escrito por una quinceañera, como si no fuese la misma pluma que escribió el primer libro. Ya no hablamos del gran número de escenas sexuales, ese aspecto es igual que en el primer volumen, y por supuesto, todos los tíos del libro tienen un cuerpo increíble y unas pollas enormes (con perdón) y follan increíblemente bien (otra vez perdón). No sé si al escribir esta reseña sueno como una purtitana o reprimida, pero lo cierto es que me aburren las escenas explícitas de sexo con gente tan perfecta. ¿Es que no la va a contratar ningún cliente que no tenga una cara y cuerpo impresionantes y que la hagan mojar las bragas al primer vistazo? 

En el caso de Mason, es un jugador de beisbol famoso por su buen hacer en el campo, pero también por ser un gran juerguista y mujeriego legendario. Su papel es el de parecer su novia formal durante el mes de abril y darle un aspecto más serio para no perder patrocinadores. Durante este tiempo se dará cuenta que Mason está enamorado de su agente publicitario, Rachel; que a su vez lo está de él, pero que son tan (absurdos) digo... torpes, que tanto él cree que no es digno de una chica seria y formal como Rachel, como ella cree que alguien que tiene cualquier cosa que se le antoje, como Mason, jamás se fijaría en alguien como ella. Y así andan, a vueltas como pollos sin cabeza. Pero Mía, que es muy observadora, ha llegado a sus vidas en el momento justo para hacer de casamentera y facilitar que empiecen a vibrar en la misma onda y por fin se fijen el uno en la otra. Con Mason no tendrá sexo, no porque él no se lo proponga desde el primer momento y ella se humedezca pensando en el cuerpazo del deportista; pero para eso echará mano de Alec, el artista francés, que hará en este volumen una caliente aparición estelar. 

En mayo viajará a Hawai para trabajar de modelo fotográfica para un prestigioso diseñador que hace trajes de baño para tallas grandes (ella usa una talla 42, grande mis narices) en este mes el contratante es un mero accesorio y casi carece de importancia. Pero su pareja fotográfica es Tai, un hawaiano que tiene la polla (perdón) más enorme que Mia ha visto hasta ahora y al que, por supuesto, se empezará a follar (perdón otra vez) en apenas 24 horas de haberse conocido. A mi este señor me ha puesto muy nerviosa, primero porque la llamaba "criatura", una cosa que a Mia pone muy cachonda y a mi me pone muy nerviosa porque en el fondo lo interpreto como que se lo dice de modo paternalista y me molesta soberanamente. Otro aspecto que me pone muy nerviosa de este Tai, digo tío, es que cuando están en faena le dice a ella que le enseñe, muestre o de "la flor", ¿se puede ser más cursi? También en esta ocasión Mia ejercerá de casamentera buscando una pareja de verdad para Tai. 

En junio será el florero -literalmente- de un gran empresario, padre de un senador bastante conocido. El hombre tiene en marcha un gran proyecto humanitario y para establecer contactos en las altas esferas debe aparecer con una chica que podría casi ser su nieta para ser aceptado en el grupo de hombres poderosos con los que desea codearse. Pero como con este señor con tendrá que tener sexo, tendrá una cierta tensión sexual no resuelta con el hijo de su cliente. El senador es un tío tan seguro y pagado de sí mismo que me ha caído gordo desde el primer momento, él y sus trajes gris marengo hechos a medida. En esta ocasión tambíén le dará tiempo a descubrir que su cliente está enamorado de una persona "inadecuada" por decirlo así y meterá mano por hacer que el buen señor se atreva a dar la cara y presentar a la mujer a la que ama en su círculo social. 

Como se puede ver hay argumentos que se repiten, en los tres meses hará de casamentera, y bueno,  no quiero destripar del todo el libro, pero en algunos momentos se producen variables como cuando su hermana y su amiga la acompañan durante unos días en uno de sus destinos, o cuando su hermana se compromete en matrimonio con apenas 20 años y a ella le sienta fatal, o cuando en uno de los destinos es víctima de una agresión sexual. 

En general el libro me ha parecido entretenido, pero previsible y sobre todo lo que he puesto casi al principio de la reseña, escrito con un estilo muy basto, como si lo hubiera escrito una quinceañera.He decidido no invertir más en esta colección en formato papel, así que si me animo a leer las dos partes que me quedan lo haré en modo ebook en el kindle, porque este último volumen no creo que me compense lo que me costó y el espacio que va a ocupar en mis atestadas estanterías con respecto a lo que he disfrutado leyéndolo. 



jueves, 1 de marzo de 2018

Calendar girl 1 (enero, febrero, marzo), Audrey Carlan.

El argumento: Mia necesita dinero. Mucho dinero. Para ser exactos, un millón de dólares. La vida de su padre está en juego y ella es la única que puede saldar sus deudas. El plazo: un año. La solución: un trabajo que ella nunca antes habría pensado aceptar... Malibú, Seattle y Chicago son sus primeros destinos, en los que, junto a Wes, Alec y Tony, Mia conocerá el lujo, descubrirá estilos de vida completamente diferentes y vivirá experiencias sexuales increíbles... Sólo hay una regla muy clara: no debe enamorarse. ¿Será capaz de cumplirla? (Texto de la contraportada)

Mi opinión: Una vez más empiezo la reseña casi justificándome, tengo que explicar que no suelo elegir literatura erótica porque me aburre, no me gusta en general; así que, por supuesto, no encontrarás aquí reseñas sobre la trilogía de las 50 sombras de Grey porque no los he leído, ni cuando estaban de moda, ni después. Le di una oportunidad a la primera película y me la pasé indignada y enfadada todo el rato con lo que estaba viendo. No pienso comentar nada más de esa película, ni de ese libro porque no lo he leído. 

Vayamos con este que nos ocupa hoy. Advierto a posibles visitas del blog que la parte que sigue contiene spoilers, así que si tienes pensado leer este libro es mejor que lo dejes aquí y no sigas leyendo.

Para empezar, no puedo evitar decir que me rechinan los dientes de ver con qué facilidad la protagonista se acoge a la oportunidad de trabajar de scort. Vale, partamos desde el punto que explica en el libro de que sólo se desnudará y mantendrá relaciones sexuales con el cliente si ella lo desea. El problema viene cuando nada más ver a su primer cliente, se siente irremediablemente atraída tanto sexual como sentimentalmente por él. Recuerdo que pensé, pues anda que empezamos bien. Luego rizamos el rizo cuando Wes (el primer cliente) corresponde a su atracción física y sentimental. Otra vez pensé, pues sí que va a ser corto el libro... pero no, aunque Mia termina confesándole a Wes el motivo por el que está ejerciendo ese trabajo y él se ofrece a pagar la deuda, con tal de que ella no tenga que sacrificarse haciendo un trabajo que no le gusta, pues aunque con él tiene mucha afinidad cabe la posibilidad de que cualquiera de los próximos clientes sea un hombre que le desagrade y le haga el mes de trabajo insoportable; ella rechaza su ofrecimiento aduciendo que este es un sacrificio que debe hacer y es una experiencia que debe vivir.

Especifico un poco: en principio Mia tendrá 12 clientes, uno cada mes, el trabajo durará unos 25 días y los días intermedios entre un cliente y otro los puede dedicar a visitar a su familia, a su hermana Mady, a su amiga Gin y a su padre, que durante el primer volumen permanece en coma en un hospital, también deberá aprovechar los días libres para acicalarse: pedicura, masajes, peluquería, depilación, manicura, etc. Por cada mes recibirá cien mil dólares (100.000), y queda fijado por contrato que si tiene sexo o desnudez con el cliente, éste abonará un plus de veinticinco mil dólares más (25.000).

En enero está con Wes, un atractivo guionista de cine, multimillonario y con una familia adorable, pero soltero empedernido, que está demasiado ocupado con su trabajo y al que le molesta que cuando tiene que hacer vida social con motivo de sus negocios y para establecer contactos, las mujeres solteras le interrumpan, versión muy reducida del problema. Su madre le contrata a la escort para que él aparezca con alguien del brazo, alguien que sepa ocupar un lugar discreto, pero que a su vez sirva para espantar a las mosconas caza fortunas. 

En febrero estará con Alec, un artista francés que trabaja/vive en Seattle y que la ha escogido por su físico porque la necesita como musa de la serie de pinturas y fotografías que está preparando para su próxima exposición. Con Alec tendrá una conexión meramente sexual, no hay implicaciones sentimentales, pero la sensibilidad artística de Alec despertará en ella una parte de su personalidad que hasta ahora ella no había explorado. 

En marzo su cliente será Tony, un boxeador homosexual que todavía no ha salido del armario pese a tener una misma pareja estable desde su adolescencia, al que adora; pero que vive condicionado con la idea de que su gran familia de origen italiano, dueños de una gran cadena de restaurantes, no acepten su verdadera forma de sentir. Con Tony obviamente no habrá conexión sexual, no porque ella no se sienta atraída por él, que al ser deportista tiene un buen físico, sino porque al ser homosexual no hay nada que hacer con él, además de que conoce también a Héctor, la pareja de Tony e inmediatamente se establece entre ellos una corriente de simpatía. 

No sé juzgar si las escenas de sexo, muy numerosas por cierto, están bien narradas o no, puesto que no soy aficionada al género erótico, pero sí puedo decir como lectora que he quedado un poco saturada de la serie de palabras tipo: polla, tranca, follar y similares. También encuentro muy repetitiva durante el texto las expresiones que aluden a que a Mia se le humedece la ropa interior, supuestamente de deseo al estar con sus clientes, llega un momento en que la cosa se hace tan repetitiva que dan ganas de darle a la muchacha un salvaslip.

Pese a ser un género que no suelo tratar en el blog, como no me ha desagradado del todo, me compré el segundo volumen de la serie, pero estoy haciendo un intermedio entre tanto erotismo para leer un libro de otro género entre el uno y el dos.

Como siempre que presento a un nuevo autor en el blog dejo un enlace a su página de wikipedia o web personal por aquí. Me llama muchísmo la atención que se la presente como literatura romántica y que yo la haya clasificado como erótica. No deja de ser curioso.

jueves, 15 de octubre de 2015

Las edades de Lulú, Almudena Grandes.

El argumento: La adolescente Lulú se siente atraída por un amigo de la familia, Pablo. Tras mantener su primera experiencia sexual con él a los 15 años, continúa adorándolo como su único objeto de deseo. Pablo seguirá enseñándole cuáles son los caminos más placenteros -y los más perversos- a los que conduce el sexo, desde la homosexualidad hasta el masoquismo, pasando por el travestismo. En ese continuo paseo por el lado oscuro, Lulú se interna cada  vez más en un infierno del que le será difícil salir. Crónica de una degradación por amor, esta primera novela ganó el XI premio de novela erótica La Sonrisa Vertical e inspiró la película del mismo título que dirigió Bigas Luna. (Texto de la contraportada)

Mi opinión: Hace como un mes que leí esta novela y todavía no tengo una opinión completa formada acerca de ella, es una erótica tan distinta a la de mi última reseña que no sé ni por dónde comenzar. Pero bueno, allá vamos.

Lulú es una niña atípica, seguro que conocéis alguna, de estas niñas que desde pequeñas parecen picantonas, como si ya desde niñas se les viese que de mayor les va a gustar el sexo. A los 15 años tiene clarísimo que Pablo, amigo de su hermano, le despierta una tensión sexual que está decidida a resolver, y en cuanto se le presenta la ocasión, la resuelve.

De Pablo debo decir que en ningún momento me parece un personaje masculino al que adorar/idealizar/ con el que soñar, en todo momento me parece un ser despreciable y que abusa de ella sin medida ninguna. Es un tío que sabe lo que quiere, lo que le gusta, va a por ello a saco y luego... luego dice que amaba a Lulú desde siempre, se casa con ella, tienen una hija y todo eso.

Pero como las reglas del amor y las del sexo las diseñan a su medida los miembros de cada pareja, a ellos parece que les funciona hasta que Pablo cruza un límite que hace a Lulú pensar que él nunca la escucha, que para él y mientras ella esté a su lado, siempre será una niña. No sé qué clase de niña, porque a mi , como ya decía en otro párrafo, Lulú no me parece una niña, me parece una mujer encerrada en cuerpo de niña desde bien joven. 

Del tema de cómo trata la autora la experiencia de Lulú con la homosexualidad, el travestismo y hasta el masoquismo, poco voy a contar, sólo que hay momentos en los que estaba leyendo y decía ¡¡venga!! y no sabía si echarme a reír o tirar el libro un rato por ahí hasta que se me pasase el mosqueo. 

Es un libro que recomiendo para cualquiera que le guste el tema de erótica con esos ingredientes del "casi" todo vale, cuidado con ese "casi", ojito ahí.

Como siempre, os facilito el link al perfil de la autora en Wikipedia, aquí. Y destaco algo: ha sido su ópera prima y su única incursión en el mundo de la erótica.