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lunes, 21 de junio de 2010

Es fácil perder peso si sabes cómo, Allen Carr.


Hoy voy a saltarme mis propias reglas y por partida doble; primero porque voy a hablar de un libro que no es el que está anunciado en el encabezamiento del blog como el próximo que iba a salir aquí, porque me lo estaba leyendo, leer este libro ha sido un acto impulsivo. Y segunda regla que voy a romper, voy a desvelar claramente el argumento y el final del libro; de este libro en concreto, porque tal vez así evite decepciones y gastos de dinero inútil en muchas personas.

El argumento: Allen Carr, que revolucionó la vida de mucha gente con un método para dejar de fumar y que sigue manteniendo su método como exitoso en el proceso de abandonar el vicio del tabaco, esta vez nos propone su también revolucionario método para perder peso, para hacer que tu cuerpo se regule a sí mismo y podamos llegar a tener una vida larga y saludable.

Mi opinión: Una vez leído el libro, tengo que decir que el método que el Sr. Carr propone para perder peso se puede condensar en unas pocas palabras: sólo podemos comer frutas, verduras, vegetales y frutos secos.
Razona (a su manera) los diferentes grupos de alimentos y por qué no son adecuados para el ser humano, llegando a decir, literalmente, que la dentadura y el aparato digestivo del ser humano no están diseñados para comer carne, ni para digerir lácteos, y varias cosas más.
No me parece un buen argumento, sobre todo partiendo desde el punto de que no soy médico, igualmente no me parece buena idea afirmar categóricamente que tal o cual cosa es buena porque a mi me funciona.
Así como con el libro Es fácil dejar de fumar, del mismo autor, conseguí dejar de fumar en cuestión de pocas horas y sin síndrome de abstinencia (mono) ni malos rollos, me parece una mala idea el enfoque que en su momento dio a este libro.
Creo que es preciso desvelar estas cosas, faltando a mi segunda regla de no fastidiar el final de un libro, porque puede ser decepcionante, o muy decepcionante, para una persona que como yo, tuvo una buena experiencia con el libro anti tabaco, y que ahora se compre un ejemplar de esto, pensando que será algo fácil y que nos propondrá un método fácil y revolucionario, y que puede uno sentirse estafado al leer al señor Carr afirmar que no hay mejor comida que la fruta y mejor bebida que el agua.
Estoy de acuerdo en algunos, muy escasos, puntos de este libro, como en que es mejor consumir los productos cuanto menos elaborados mejor, porque si nos ponemos a contar por cuántos procesos pasan los ingredientes de la lasaña o las pizzas, hasta que los encontramos en el súper, puede ser desalentador, sobre todo si también te paras a pensar que no todo el mundo tiene una buena higiene de manos.
En fin, recomendaría que este libro se leyese muy por encima y sin ánimos de que te pueda revolucionar tu vida como sí lo puede hacer el dejar de fumar definitivamente y de un día para otro. A no ser que os parezca una idea apetecible el vegetarianismo, que al fin y al cabo es lo que propone.
El perfil del autor en Wikipedia, aquí. Y como mi tirón de orejas particular a mí misma, decir que me acabo de enterar que este autor está muerto desde hace años. Al parecer víctima de cáncer de pulmón, finalmente no consiguió vencer a los efectos nocivos de haber sido fumador compulsivo durante años. Muy fuerte. Descanse en paz.

viernes, 18 de junio de 2010

Adiós a José Saramago.


Acaban de decirlo en televisión, hoy ha fallecido otro grande de las letras, José Saramago.
Tengo pendiente de lectura tres obras suyas: Ensayo sobre la ceguera, Ensayo sobre la lucidez y El evangelio según Jesucristo.
No puedo decir mucha cosa sobre él, perdonen mi ignorancia.
El perfil del grande de la literatura que nos ha dejado hoy en Wikipedia, aquí. Curiosamente, ya han actualizado su fallecimiento.