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Casualidades, Laura Falcó Lara.

domingo, 17 de junio de 2018

Latidos, Franck Thilliez.

El argumento: Camille Thibault es una joven gendarme del norte de Francia que sufre de horribles pesadillas desde que tiempo atrás recibió un transplante de corazón. En ellas aparece siempre la misma joven pidiéndole ayuda de forma desesperada. Cuando su nuevo corazón empieza a dar signos de rechazo, Camille tendrá una única obsesión: encontrar a su donante y descubrir su pasado. 
Mientras, la pareja de investigadores de la policía de París Franck Sharko y Lucie Henebelle deberán hacer frente al que promete ser el caso más difícil de sus dilatadas carreras: la muerte de doce jóvenes y la conexión con una mujer que reaparece, ciega, tras pasar mucho tiempo bajo tierra. Pero algo extraño sucede: a cada pista sobre la investigación que persiguen, una mujer gendarme del norte del país se le adelanta...

Mi opinión: Esta es una de esas novelas de autores para mi desconocidos hasta el momento en que caen en mis manos. Los comerciales de Círculo de Lectores me llaman de vez en cuando con alguna pequeña colección de novelas policíacas o thriller que saben que me gustan y me hacen buenos precios. A algunos autores los conozco y a otros los descubro gracias a estas mini colecciones de tres volúmenes. Esta vez me tocó descubrir a Franck Thilliez. 

El argumento me parece muy interesante por todo lo que despierta en los seres humanos el tema de la donación de órganos, el hecho de que en España (y según la novela, también en Francia) haya todo un mecanismo intrincado detrás de cada donación para impedir que el receptor llegue a descubrir/comunicarse con los familiares del donante. A mi esta es una medida que me parece muy conveniente, pese a que en caliente pueda parecer dolorosa, creo que es lo mejor para todos. Los familiares del donante pueden obsesionarse con seguir el rastro de "las piezas" de sus seres queridos, sobre todo del corazón, ya sabemos lo importante que es el corazón, tanto física como psicológicamente. Y el receptor puede que en algún momento quiera encontrar a los familiares de su donante para darle las gracias, pero las cosas se pueden complicar, volverse obsesivas... en fin. Yo soy donante de sangre y estoy en el registro de donantes de médula ósea, también tengo dicho a mis familiares, especialmente a mi marido, que en el caso de que yo fallezca sorpresivamente dude sin donar mis órganos, para mi eso será como no irme del todo. Dejar algo de mi dando años de vida a otras personas, ya que adonde yo iré no los necesitaré. 

Esta novela empieza por el tema al que me refería en el párrafo anterior, sobre obsesiones de receptores de órganos, ya que la joven gendarme Camille tiene esas pesadillas horribles, como si fueran recuerdos de otra persona de tan reales que los siente. Llega un momento en que su cardiólogo le dice que existe la memoria celular, que consiste básicamente en una teoría todavía no demostrada científicamente, pero de la que se cuentan numerosos casos en los que los receptores de órganos donados adquieren recuerdos, comportamientos o gestos transmitidos por el órgano recibido, como una impronta transmitida de la otra persona. Dejo aquí un enlace a otra página en donde se explica mejor de lo que lo estoy haciendo yo la teoría de la memoria celular y se exponen algunos casos.

La novela me ha resultado muy cautivadora, es de esas que se te mete dentro y que hace que quieras seguir leyendo, estés donde estés, no puedes sacarte a los personajes de la cabeza. En este aspecto es de las que me gustan mucho. Lo que no me ha hecho tanta gracia es descubrir que pertenece a una serie de novelas en las que los protagonistas son Sharko y Henebelle, dado que se hace referencia a otros libros y se habla de aspectos del pasado de los dos policías que en este volumen no se aclaran porque en otros libros ya se habrá tratado y desvelado esas tramas, así que por esa parte me han quedado algunos flecos sueltos, pero la novela resulta satisfactoria incluso en esas condiciones. 

Enlazo la página web del autor, en francés y en ella se expone la numerosísima obra de este escritor, es fascinante. Seguiré investigando a ver si encuentro la cronología de las novelas de Sharko y Henebelle en castellano y puedo leer algo más de la pareja de policías.

viernes, 15 de junio de 2018

Vida secreta de un escritor, Javier Núñez.

El argumento: Vicente Bosques está nervioso por la reunión de esa noche. Antes de que su mujer muriese, le prometió que acabaría de escribir la novela que tenía entre manos. Sin embargo, en el último puñado de páginas, los personajes han empezado a írsele de las manos y ha actuar por su cuenta. La cita es con ellos, y el objetivo es convencerlos de que dejen que sea él quien maneje los hilos.
En torno a la mesa de su casa de campo se reunirá con el elenco de personajes de la novela negra más clásica: un detective privado, un proxeneta, una bailarina de striptease, un viejo millonario en silla de ruedas... y todos han ido allí con sus propias reivindicaciones.
La negociación promete ser muy dura (Sinopsis de Amazon).

Mi opinión: Compré este libro hace apenas unos días, tras acabar de leer El sendero del horror, y atraída por la sinopsis tan original. Pensaba que era una novela larga, pero es un relato de longitud media, podemos leerlo en una hora aproximadamente.  

La idea me pareció super original, qué escritor no ha estado tan concentrado alguna vez en la historia, en la trama y en los personajes que le hubiera gustado poder sentarse a la mesa con alguno de ellos y pedirle opinión de sobre hacia dónde seguir, qué hacer con tal o cual trama, e incluso darle las gracias por existir, por ser tan importante para la historia... Ups, eso es lo que yo haría, teniendo en cuenta que arrastro un bloqueo que dura más de 5 años. 

Pero Vicente Bosques está atacado, desea cumplir la promesa que hizo a Clara, su esposa, y acabar esa novela que se le ha atravesado; pero hasta el punto que los personajes parecen haber tomado vida propia y se resisten a hacer lo que él tenía pensado como trama original. A la mesa de aquel salón han acudido todos los convocados, cada cual con su plan y sus exigencias para él, como si fueran entes en sí mismos... y mientras Vicente ahí pensando e intentando negociar con ellos, como si se hubiera olvidado que él tiene poder sobre todos ellos, pues él es su creador. ¿O no se le ha olvidado de todo? 

El final... El final de este libro es genial, al menos para mi. Cerré el Kindle y casi me pongo a aplaudir el giro magnífico que te deja con los ojos como platos y una sonrisa de oreja a oreja.

Espero que el lector normal tenga la misma sensación al terminarlo y no sea algo que me ha sucedido a mi porque en algún momento de mi vida yo también fui (algo parecido a una) escritora.  

Lo recomiendo encarecidamente a cualquier lector que desee descubrir a un autor sin adentrarse en las páginas a veces interminables de una novela larga. Es corto, que no breve, e intenso. 

Vuelvo a poner a continuación los mismos datos del autor que en la reseña que hice de su otro libro de relatos, porque nunca viene mal un poco de publicidad para alguien que se esfuerza y le cunde tanto como a este chico, tiene muchas obras y me dejo en asuntos pendientes retomar algún día su lectura con algo más intenso como una novela. 

Os dejo enlaces a su blog;  Entrelosescombros.wordpress.com
Su perfil de Twitter.
Y su página de Amazon, donde podemos comprar todas sus obras.

Bellas durmientes, Stephen King & Owen King

El argumento: En un futuro tan real y cercano que podría ser hoy, cuando las mujeres se duermen, brota de su cuerpo una especie de capullo que las aísla del exterior. Si las despiertan, las molestan o tocan el capullo que las envuelve, reaccioan con una violencia extrema. Y durante el sueño se evaden a otro mundo. Los hombres, por su parte, quedan abandonados a los instintos primarios. 
La misteriosa Evie, sin embargo, es inmune a este bendición o castigo del trastorno del sueño. ¿Se trata de una anomalía médica que hay que estudiar? ¿O es un demonio al que hay que liquidar? 
Una fábula del siglo XXI sobre la posibilidad de un mundo exclusivamente femenino, más pacífico y más justo, que hoy en día resulta especialmente relevante. 
En esta espectacular colaboración entre padre e hijo, Stephen King y Owen King nos ofrecen la historia más arriesgada de cuantas han contado hasta ahora, ¿qué pasaría si las mujeres abandonaran este mundo? Texto de las solapas de la sobrecubierta. 

Mi opinión: Estaba enamorada de la cubierta de esta novela desde que la vi por internet en inglés, y con el lógico nombre de Sleeping Beauties, deseosa de que saliera en castellano para comprarla y disfrutarla como una niña, todo el que haya pasado por este blog o con sólo observar las etiquetas ya sabe que Stephen King es mi autor favorito; así que cuando la encontré en una librería de un centro comercial, en tapa dura con sobrecubiertas, en un tamaño majo y grandote, a un precio doloroso de 26€, me dije a mi misma que me la merecía y la compré. 

A partir de aquí la reseña puede contener espoilers, así que si estás interesado en leer el libro, te recomiendo que sigas leyendo bajo tu propia responsabilidad. 

La idea de la que parte la historia es original, imaginemos qué sucedería si esto pasara en la vida real, las mujeres, por jóvenes o mayores que sean, en cuanto se quedasen dormidas, quedarían cubiertas por un capullo de seda y serían casi imposibles de despertar, a no ser que se atreviese uno a rasgar la seda que las envuelve, pero entonces agárrate los machos porque se despiertan seres casi inhumanos, extraordinariamente violentos y que no miran a quién hacen daño. ¿Qué pasaría con los hombres al verse "desamparados"? En la novela se les va la pinza totalmente, casi enloquecen, como dice la sinopsis, se abandonan a los intintos primarios, sobre todo desde que descubren que Evie puede dormir y despertarse a voluntad, entre otras rarezas, pero que sobre ella en ningún momento se forma capullo. 

La acción transcurre en varios planos, prácticamente la mitad del libro sucede en el presente, se explica en muchísimos casos cómo se han ido durmiendo las mujeres, niñas, abuelas, bebés, para no despertar y ser envueltas en hilo de seda, pero no se da ninguna pista de a dónde van, qué les está sucediendo. Una vez pasado el ecuador del libro nos encontramos en el mundo alternativo a dónde han ido apareciendo las mujeres tal y como se dormían en la "vida real", es el mismo mundo y sin embargo no lo es. Las cosas aparecen como si llevaran largos años abandonadas, hay cosas que se pueden restaurar o arregar y otras que se pueden crear de nuevo, lo que es asombroso es como las mujeres se van organizando en armonía y salen adelante, viviendo un tiempo que pasa a velocidad normal para ellas y a velocidad del rayo del otro lado del sueño, pues en total apenas están dormidas un par de semanas desde que empieza Aurora (bien traído ahí, señores King) hasta que se produce el desenlace. Porque si tuvieramos la posibilidad de vivir en un mundo nuevo, mejor, más armónico y en paz, ¿no querrías quedarte? 

Tal y como descubren las mujeres del otro lado del sueño, hay cosas que han sobrevivido a este mundo envejecido sin hombres, y aunque no haya hombres, hay embriones preservados en los laboratorios de las clínicas de reproducción asistida que seguro han sobrevivido a lo que sea que haya pasado y que permitirán que las mujeres puedan seguir reproduciéndose de este lado. En cambio, en el mundo "real", los hombres, sin ninguna mujer, ni joven ni vieja, están abocados a la extinción en unos pocos años.

Nota para la editorial Plaza y Janés: he gastado 26€ en un libro, lo menos que espero de una edición tan grande, cuidada y detallada es no encontarme faltas de ortografía, y he encontrado muchos errores de imprenta o faltas de ortrografía. Cuidado con eso, que molesta bastante.

El final de la historia me ha gustado, como todas las historias de King, me deja pensando, por mucho que esté etiquetado como terror o ciencia ficción, cuando lo cierro tras leerlo, le doy vueltas durante varios días. Y eso es bueno. Y por eso me fascina este autor. 

No voy a enlazar a la web del autor, pues la he enlazado hasta la saciedad y debo tener a los seguidores del blog hartos de lo mismo, porque... al fin y al cabo, ¿quién no conoce ya a Stephen King?

jueves, 14 de junio de 2018

El sendero del horror, Javier Núñez

El argumento: El sendero del horror se compone de dos relatos largos:
—En CONTRA RELOJ, un profesor de instituto que pasa por un mal momento en su matrimonio recibe una petición de auxilio... a través de la impresora de su ordenador.
Decidir averiguar quién está detrás de aquel desesperado grito de socorro y acudir en su ayuda será la peor decisión que haya tomado en su vida.
—En MONEDA MALDITA, un chico encuentra una moneda de aspecto antiguo. Parece poco más que un pedazo de chatarra. El problema es que quién la posee se encuentra en serio peligro de muerte. (sinopsis de amazon)

Mi opinión: Este libro llegó a mi de una manera original, fue un regalo del propio autor cuando empecé a seguirle en twitter. Había leído algunos tuits y estaba bastante conforme con sus opiniones en general y me gustaba leerle hablar sobre literatura, así que casi ni recuerdo como, me envió un enlace para descargar este libro de relatos, y ahí se quedó descargado en el Kindle y esperando una oportunidad. Hace poco lo reencontré y leí el primero de los relatos mientras esperaba a que mi peque terminase el turno de tarde en el cole y lo volví a dejar para rumiarlo y leer algo en medio y volví a retomarlo para leer el segundo de los relatos hace pocos días. Vayamos a por ellos.

En Contra reloj ya me di cuenta de que su forma de escribir es muy descriptiva, casi parece que estés allí, a poco que tengas un poco de imaginación parece que estás en el escenario de la acción y mirando por encima del hombro del protagonista. ¿Qué decir del profesor? Pues que es una idea original la de que le lleguen mensajes así, primero a través de la impresora y luego de otras maneras que no quiero desvelar para no fastidiar la historia, ya que se trata de un relato de longitud media, se puede leer tranquilamente en media hora. El final, pues impactante y... ¿abierto? Cada cual que lo interprete como quiera. 

En Moneda maldita nos adentramos en las leyendas urbanas de los objetos históricos malditos, como su propio nombre indica, el protagonista de este relato encuentra una extraña moneda muy gastada, de aspecto muy antiguo y desde que la rescata del abandono en el suelo, le empezarán a suceder cosas raras y tendrá ciertos problemas para deshacerse de ella, ¿cómo salir del paso? habrá que leer este relato que también nos puede ocupar aproximadamente tres cuartos de hora de nuestro tiempo, pero que resultarán satisfactorios, sin duda. 

Como siempre que trato sobre un autor que aparece por primera vez en el blog, intento enlazar a las webs propias o en su defecto a la página del autor en wikipedia, por si alguien quiere saber más sobre él o ella; sobre Javier Núñez dejo enlazados el perfil del autor en Amazon, y en twitter lo encontraréis aquí, y su blog: Entrelosescombros.wordpress.com
 

domingo, 27 de mayo de 2018

Amanecer de hielo, Laura Falcó Lara

El argumento: Sandra, una atractiva e independiente periodista, se ha entusiasmado con Eduardo, el hijo de un compañero de trabajo, con el que lleva días chateando por redes sociales. Eduardo vive en Alesund, Noruega, y hacia allí viaja Sandra para conocerlo personalmente. Lo que ni Sandra ni nadie podía imaginarse es que encontraría a Eduardo muerto en su cama, asesinado: está atado de pies y manos y con los genitales cercenados dentro de la boca. Sin duda, lo que se iniciaba como una aventura romántica se iba a transformar en la peor de las pesadillas... Para Erika Vinter y Lars Ovesen, policías encargados de la investigación de tan macabro crimen, hay dos hechos incuestionables: uno, que quien quiera que haya matado a Eduardo ha emulado las técnicas de la mafia colombiana; dos, que la desaparición de Sandra no parece tener relación alguna con el asesinato. Sin sospechosos y sin un móvil claro, la investigación se presume complicada y hay cabos que no van a poder atarse... hasta el final (texto de las solapas).

Mi opinión: Empiezo por contar que este es uno de esos libros que me ofrecen los comerciales de Círculo de Lectores y que no puedo resistir la tentación de comprar, me imagino a los comerciales viendo mi historial en pantalla y pensando que soy una psicópata.También traía el cuaderno de relatos breves que aparece en la imagen, pero aún no lo he leído, no sé si cuando lo lea haré una entrada de blog específica para él o ampliaré esta, depende de lo que me sugiera al leerlo. 

La historia es de las que a mi me gustan hay intriga, hay emoción, hay gente que sufre y otras que son super profesionales que investigan sin cansacio hasta encontrar la solución al caso. Hay algunas cosas que me desconciertan, Eduardo muere y Sandra desaparece en Noruega, sus familiares más cercanos, el padre de él y la madre de ella, viajan inmediatamente a Noruega y sin más contemplaciones empiezan a tener una serie de entrevistas e interrogatorios con Erika y Lars, vale, sería lo más correcto, pero ¿en qué idioma? Dudo que en Noruega haya mucha gente que hable con fluidez el castellano, o que tanto el padre de Eduardo como la madre de Sandra sepan hablar noruego o inglés con fluidez. En cuanto a Miguel, el padre de Eduardo es una posibilidad, pues su hijo llevaba varios años en Noruega y las visitas eran relativamente frecuentes. Pero y María, la madre de Sandra? 

En este libro hay varios hilos desde lo que se puede tirar, entre Miguel y María surge algo, fruto de la desesperación de los días en un país extraño y unidos por el dolor, se produce un acercamiento. Luego está el tema de Sandra, ¿dónde está? ¿quién se la llevó? existen unas grabaciones de las cámaras del aeropuerto que la ven abrazarse a una mujer a su llegada al país, y salir juntas del recinto, pero en ningún momento se le ven rasgos que puedan identificarla... ¿por qué se la llevó?  ¿está viva? 

Cuando los investigadores encuentran en el sótano de un edificio abandonado un diario manuscrito de Sandra y manchurrores de sangre, toda la investigación da un vuelco.Y el tema de Eduardo, ¿qué relación tenía él con la mafia colombiana? 

La historia me ha gustado salvo por este tema que comento más arriba, la barrera del idioma y algún que otro detalle que no quiero desvelar para no espoilear demasiado el libro.

Del final del libro puedo decir que es, sorprendente. Cierra muchas puertas, prácticamente todas, pero vamos, que si se quiere se puede escribir una segunda parte. 

Dejo el enlace al perfil de la autora en Lecturalia, por aquí. Por si queréis más información sobre ella, es una escritora prolífica y seguro que encontráis algo que os guste.

El último tren.

A principios de la primavera se convoca en mi pueblo un concurso local de cuentos y narrativa breve. Este año no sé por qué, quizá animada por las chicas del Círculo Literario, me atreví a participar. Yo, que jamás he escrito nada breve, escribí una historia de 4 folios a una cara y doble espacio y además ¡en catalán! lengua que apenas chapurreo, pese a que llevo 20 años viviendo en Cataluña vivo en un ambiente castellano parlante, pero sobre todo, no la escribo. 
Antes de que nadie se sienta ofendido porque piense que pongo poco interés en el idioma después de 20 años de residencia en Cataluña, quiero aclarar que los primeros años de mi estancia aquí, hice varios cursos de catalán, de ahí saqué la capacidad para leerlo y entenderlo muy bien, escribirlo fatal porque las reglas de acentuación me resultan complicadas y descubrí que tengo un problema de comprensión en cuanto a oír el idioma. Lo oigo, pero mi cerebro se empeña en traducirlo al castellano, luego pienso la respuesta en castellano y la tengo que traducir al catalán, lo que hace que mi proceso mental sea lento y torpe en cuanto al uso del catalán. Pero ahora que mi hija va a la escuela y recibe la educación en catalán por el tema de la inmersión lingüística he descubierto que cuando ella me habla en catalán, sin darme cuenta me voy esforzando en responderle yo igual y a ver si así me voy soltando. Que no es que no sé sepa, lo que no sé es pensar en catalán. 

Pero vayamos a por el cuento en sí, os lo copio y pego aquí abajo a continuación, primero en castellano y luego en catalán, para traducir el original escrito en castellano usé esta página de traducción y la verdad es que creo que me quedó muy logrado. 

Antes de poner el texto debo reconocer que no gané, ni siquiera quedé entre los tres finalistas, pero me siento orgullosa que haber escrito algo decente después de tanto tiempo de abandono de la literatura. Y vamos allá, mi relato se llama El útimo tren. 

A veces pienso que mi vida siempre ha estado ligada al tren. Que el sonido del silbato de la locomotora fue como una señal horaria y que mi vida se teje con los hilos de los cables de la catenaria. Casi como si pudiera usar las líneas de las interminables vías a modo de renglones sobre los que escribir el devenir de mi historia personal.

Cuando me hice mayor, decidí viajar en tren por todo el país con una gran mochila por todo equipaje y una cámara réflex al cuello y varios meses después y tras recorrer miles de kilómetros rodando sobre raíles de acero, conocería al amor de vida. Continuamos juntos aquel viaje, como cuando las vías se unen y entrecruzan en un cambio de agujas.

Él era un viajero compulsivo, pese a que su edad casi doblaba mis breves veinte años, la conexión entre nosotros fue tan buena desde el primer momento como la de dos ruedas dentadas que encajan perfectamente.

El recorrido que hicimos juntos nos llevó fuera de las fronteras de nuestro país, juntos recorrimos parte de Europa, visitamos ciudades en dónde fuimos los únicos en muchos kilómetros a la redonda en hablar nuestro idioma. Y no nos importaba, es un tópico, pero el sentirnos diferentes a los demás nos hacía sentirnos únicos y unidos de una manera tan especial que sólo aquellos que han conocido el amor verdadero lo entenderán.

A veces hacíamos el camino juntos, otras veces nuestras vías se separaban en la puerta de la estación y, mientras él, viajero constante, que ya había estado en todas partes al menos un par de veces, visitaba a antiguos amigos; yo, nueva en el lugar, exploraba calles, visitaba museos, monumentos y arquitectura propia del lugar que inmortalizaba con mi cámara. Era un testamento vivo de los sitios por los que pasaba y en cierta manera era mi tesoro.

Siempre el silbido del tren nos volvía a reunir en un nuevo convoy que nos llevaba a otro nuevo destino. Albergues, hoteles, posadas y vagones nocturnos con camas fueron el nido en que reposaba nuestro amor viajero.

Me presentó a unos amigos en una ciudad tan hermosa que era un pecado perderse una excursión por sus calles; aquel día, con aquellas personas, supe que él jamás renunciaría a su modo de vida. Había conocido a personas tan estupendas en tantas partes del mundo, que encerrarle en una casa, a hacer la vida que a cualquier persona normal le encantaría, sería como encerrar en una jaula al animal más bello del mundo, aún siendo plenamente consciente de que esto le mataría de pena.

Tras unos meses maravillosos durante los cuales fuimos muy felices, mi año sabático terminó; debía regresar a casa y volver a una vida convencional. Yo era una estudiante universitaria que había tomado un año libre para viajar antes de acabar la carrera y así tener que aceptar que definitivamente me hacía adulta. Él era un artista, fotografiaba, pintaba, escribía poesías, todo lo que una chica soñadora anhela y todo lo que espantaría a los padres de esta misma chica.

Me acompañó a casa, conoció a mi familia, pasó unos días conmigo y luego volvió a partir. Pero esta vez no se alejó de mí en tren. El mundo de este lado del Atlántico se le quedaba pequeño y su próximo medio de transporte sería un avión que le depositaría en un nuevo continente.

No sabíamos cómo íbamos a seguir comunicándonos, estábamos en esa época que ahora nos parece casi prehistórica, en la que había pocos móviles y los que habían sólo servían para llamar. Quedamos en que me enviaría postales desde algunas ciudades, para que yo pudiese saber que estaba bien. Mientras las alas del avión se lo llevaban volando de mi lado, tuve la certeza de que aquello acababa allí.

Apenas llegaron unas cuantas postales, una o dos llamadas en las que su voz sonaba distante y entrecortada por la calidad de la línea y nuestra relación se diluyó en el tiempo y en el espacio que nos separaba.

Volví a mi vida, mi carrera, mis amigas, mis prácticas y con la suerte de mi parte, pronto empecé a trabajar de lo mío. No necesitaba volver a enamorarme, así que mi coraza de persona que no desea conocer de nuevo el amor me hizo invisible para todos los hombres durante mucho tiempo. Luego conocí al hombre con el que me casaría al cabo de unos años, pero siempre hubo en mi corazón un pequeño rinconcito en el que veía un vagón de tren esperando por mi en el anden; un tren que me alejaría de mi vida convencional y me llevaría a recorrer de nuevo aquellos caminos que descubrí con él, aquellos países y ciudades donde él y yo fuimos únicos, pero para entonces ya me faltaba el valor.

Pasaron rápido los años, un tiempo precioso de felicidad con mi marido y la familia que formamos, no tuvimos hijos porque nunca llegaron pero no nos hicieron falta; viajamos, vivimos en distintas ciudades, trabajamos mucho, disfrutamos y pasamos por crisis como todas las parejas, pero este amor discreto tuvo las raíces lo suficientemente profundas como para aguantar todo este tiempo, hasta que él falleció de un infarto fulminante poco después de nuestro décimo quinto aniversario de matrimonio.

Los tiempos modernos nos trajeron las redes sociales y la conexión universal, la forma en la que nadie está nunca demasiado lejos, porque podemos hablar con la otra punta del globo terráqueo en tiempo real y prácticamente gratis. Sin darme cuenta, me descubrí un día tecleando su nombre en el buscador de facebook y allí estaba él, aunque había muchas más personas con su mismo nombre, era él sin duda; en la fotografía de su perfil, un bello primer plano, todavia podían apreciarse sus preciosos ojos pardos, brillantes y jóvenes, como si no hubieran pasado por ellos los más de veinte años que separaban nuestro último encuentro. Investigué en sus datos de la red y descubrí que vivía en aquella ciudad en la que nos encontramos la primera vez, a unos pocos miles de kilómetros de mi localidad. Necesité al menos un par se semanas para reunir el valor de escribirle, me daba miedo introducirme de nuevo en su vida, ¿pudiera ser que él no me recordase ya? Pero una noche soñé con él, con aquella estación donde durante todos estos años me había esperado un vagón que me llevaba de vuelta a su lado, me levanté de madrugada y le escribí a través del servicio de mensajería de facebook. Sólo fui capaz de escribir un escueto saludo formal y un buenas noches. Su respuesta no tardó ni cinco minutos: Buenas noches, llevo veinte años esperando la oportunidad de volver a hablar contigo.

El torrente de palabras fue imparable, le había encontrado conectado a estas horas de la noche porque seguía siendo un artista y todavía estaba trabajando, editando en su ordenador algunas fotos para un encargo. Me envió una fotografía, me dijo que había sido su favorita durante mucho tiempo, era una instantánea que me había sacado en el aeropuerto el día que nos separamos, tanto tiempo atrás, sin que yo me diera cuenta. Ésta es la última imagen que tengo de ti, me dijo; en la foto yo estaba de perfil, con la cabeza alzada, mirando los indicadores del aeropuerto y leyendo los datos del vuelo en el que él se marcharía apenas unas horas después. Me emocioné al verla. Me había retratado tal como yo era, no hubiera sido lo mismo una foto posada, con la sonrisa forzada y los hombros rectos. En esta que veía ahora era yo misma, con mi pelo cayendo por la espalda en una trenza floja y arrugando un poco los párpados en clara posición de miope.

Apenas ha pasado un semana desde aquella noche, no hemos parado de escribirnos, primero por la mensajera de la red social, luego por whatsapp e incluso me llamó una vez, pero sólo fui capaz de llorar al oír su voz, con el corazón encogido y las lágrimas rodando por mi rostro, sonaba igual que tantos años atrás y oír mi nombre en su voz fue como viajar atrás en el tiempo.

Ahora estoy viajando de nuevo, escribo esta carta desde mi asiento en el tren de largo recorrido que me lleva hasta la ciudad en la que coincidimos la primera vez. No se parece en nada al antiguo vagón que durante tanto tiempo apareció en mis sueños, viajo en un moderno y rapidísimo tren de alta velocidad, como decía al principio, escribiendo mi vida sobre las líneas de las vías y tejiéndola con los hilos de la catenaria.

Siempre se dice aquello de que hay trenes que sólo pasan una vez en la vida. Puede que este no sea mi último viaje, pero es mi último tren y no podía dejarlo pasar.

Acabo de darme cuenta de que todavía no os he dicho mi nombre, me llamo Penélope, como aquella mujer de la canción que se queda eternamente en la estación esperando a un amor que jamás volvería.

Yo viajo hacia mi destino sin miedo, porque sé que Andrés me está esperando al final de la vía. 
 En catalán: 
L'últim tren.

De vegades penso que la meva vida sempre ha estat lligada al tren. Que el so del xiulet de la locomotora va ser com un senyal horari i que la meva vida es teixeix amb els fils dels cables de la catenària. Gairebé com si pogués fer servir les línies de les interminables vies a manera de línies sobre els quals escriure l'esdevenir de la meva història personal.

Quan era jove, vaig decidir viatjar amb tren per tot el país amb una gran motxilla per tot equipatge i una càmera rèflex al coll; diversos mesos després i després de recórrer milers de quilòmetres rodant sobre rails d'acer, li vaig conèixer a ell. Continuem junts aquell viatge, com quan les vies s'uneixen i entrecreuen en un canvi d'agulles.
Ell era un viatger compulsiu, malgrat que la seva edat gairebé doblegava els meus breus vint anys, la connexió entre nosaltres va ser tan bona des del primer moment com la de dues rodes dentades que encaixen perfectament.

El recorregut que vam fer junts ens va portar fora de les fronteres del nostre país, junts vam recórrer part d'Europa, visitem ciutats on vam ser els únics en molts quilòmetres a la rodona a parlar el nostre idioma. I no ens importava, és un tòpic, però el sentir-nos diferents als altres ens feia sentir-nos únics i units d'una manera tan especial que només aquells que han conegut l'amor veritable ho entendran. De vegades fèiem el camí junts, altres vegades les nostres vies se separaven en la porta de l'estació i, mentre ell, viatger constant, que ja havia estat a tot arreu almenys un parell de vegades, visitava a antics amics; jo, nova en el lloc, explorava carrers, visitava museus, monuments i l'arquitectura pròpia del lloc que immortalitzava amb la meva càmera. Era un testament viu dels llocs pels quals passava i en certa manera era el meu tresor. Sempre la xiulada del tren ens tornava a reunir en un nou comboi que ens portava a una altra nova destinació. Albergs, hotels, posades i vagons nocturns amb llits van ser el niu en què reposava el nostre amor viatger. Em va presentar a uns amics en una ciutat tan bella que era un pecat perdre's una excursió pels seus carrers; aquell dia, amb aquelles persones, vaig saber que ell mai renunciaria a la seva forma de vida. Havia conegut a persones tan estupendes en tantes parts del món, que tancar-li en una casa, a fer la vida que a qualsevol persona normal li encantaria, seria com tancar en una gàbia a l'animal més bell del món, encara sent plenament conscient que això li mataria de pena.

Després d'uns mesos meravellosos durant els quals vam ser molt feliços, el meu any sabàtic va acabar; havia de tornar a casa i tornar a una vida convencional. Jo era una estudiant universitària que havia pres un any lliure per viatjar abans d'acabar la carrera i així haver d'acceptar que definitivament em feia adulta. Ell era un artista, fotografiava, pintava, escrivia poesies, tot el que una noia somiadora anhela i tot el que espantaria als pares d'aquesta mateixa noia. Em va acompanyar a casa, va conèixer a la meva família, va passar uns dies amb mi i després va tornar a partir. Però aquesta vegada no es va allunyar de mi amb tren. El món d'aquest costat de l'Atlàntic se li quedava petit i el seu proper mitjà de transport seria un avió que li dipositaria en un nou continent.

No sabíem com seguiríem comunicant-nos, estàvem en aquesta època que ara ens sembla gairebé prehistòrica, en la qual hi havia pocs mòbils i els que havien només servien per trucar. Quedem que m'enviaria postals des d'algunes ciutats, perquè jo pogués saber que estava bé. Mentre les ales de l'avió l'hi portaven volant del meu costat, vaig tenir la certesa que allò acabava allí. Amb prou feines van arribar unes quantes postals, i una o dues trucades en les quals la seva veu sonava distant i entretallada per la qualitat de la línia i la nostra relació es va diluir en el temps i a l'espai que ens separava.

Vaig tornar a la meva vida, la meva carrera, les meves amigues, i amb la sort de la meva part, aviat vaig començar a treballar del meu. No necessitava tornar a enamorar-me, així que la meva cuirassa de persona que no desitja conèixer de nou l'amor em va fer invisible per a tots els homes durant molt temps. Després vaig conèixer a l'home amb el qual em casaria al cap d'uns anys, però sempre va haver-hi en el meu cor un petit raconet en el qual veia un vagó de tren esperant-me en l'andana; un tren que m'allunyaria de la meva vida convencional i em portaria a recórrer de nou aquells camins que vaig descobrir amb ell, aquells països i ciutats on ell i jo vam ser únics, però per llavors ja em faltava el valor.

Van passar ràpid els anys, un temps preciós de felicitat amb el meu marit i la família que formem, no vam tenir fills perquè mai van arribar però no ens van fer falta; viatgem, vivim en diferents ciutats, treballem molt, gaudim i passem per crisis com totes les parelles, però aquest amor discret va tenir les arrels prou profundes com per aguantar tot aquest temps, fins que ell va morir d'un infart fulminant poc després del nostre dècim cinquè aniversari de matrimoni.

Els temps moderns ens van portar les xarxes socials i la connexió universal, la forma en la qual ningú està mai massa lluny, perquè podem parlar amb l'altra punta del globus terraqüi en temps real i pràcticament gratis. Sense adonar-me, em vaig descobrir un dia teclejant el seu nom en el cercador de facebook i allí estava ell, encara que hi havia moltes més persones amb el seu mateix nom, era ell sens dubte; en la fotografia del seu perfil, un bell primer plànol, encara podien apreciar-se els seus preciosos ulls marrons, brillants i joves, com si no haguessin passat per ells els més de vint anys que separaven la nostra última trobada. Vaig investigar en les seves dades de la xarxa i vaig descobrir que actualment vivia en aquella ciutat en la qual ens trobem la primera vegada, a uns pocs milers de quilòmetres de la meva localitat. Vaig necessitar almenys un parell de setmanes per reunir el valor d'escriure-li, em feia por introduir-me de nou en la seva vida, pogués ser que ell no em recordés ja? Però una nit vaig somiar amb ell, amb aquella estació on durant tots aquests anys m'havia esperat un vagó que em portava de tornada al seu costat, em vaig aixecar de matinada i li vaig escriure a través del servei de missatgeria de facebook. Només vaig ser capaç d'escriure una escarida salutació formal i un bona nit. La seva resposta no va trigar ni cinc minuts: Bona nit, fa vint anys que espero l'oportunitat de parlar amb tu.

El torrent de paraules va ser imparable, li havia trobat connectat a aquestes hores de la nit perquè seguia sent un artista i encara estava treballant, editant en el seu ordinador algunes fotos per a un encàrrec. Em va enviar una fotografia, em va dir que havia estat la seva favorita durant molt temps, era una instantània que m'havia tret en l'aeroport el dia que ens separem, tant temps enrere, sense que jo m'adonés. Aquesta és l'última imatge que tinc de tu, em va dir; a la foto jo estava de perfil, amb el cap alçat, mirant els indicadors de l'aeroport i llegint les dades del vol en el qual ell es marxaria unes hores després. Em vaig emocionar en veure-la. M'havia retratat tal com jo era, no hagués estat el mateix una foto posada, amb el somriure forçat i les espatlles rectes. En aquesta que veia ara era jo mateixa, amb els meus cabells caient per l'esquena en una trena fluixa i arrugant una mica les parpelles en clara posició de miope.

Només ha passat un setmana des d'aquella nit, no hem parat d'escriure'ns, primer per la missatgera de la xarxa social, després per whatsapp i fins i tot em va trucar una vegada, però només vaig ser capaç de plorar en sentir la seva veu, amb el cor encongit i les llàgrimes rodant pel meu rostre, sonava igual que tants anys enrere i sentir el meu nom en la seva veu va ser com viatjar enrere en el temps.

Ara estic viatjant de nou, escric aquesta carta des del meu seient al tren de llarg recorregut que em porta fins a la ciutat en la qual coincidim la primera vegada. No s'assembla en res a l'antic vagó que durant tant temps va aparèixer en els meus somnis, viatjo en un modern i rapidíssim tren d'alta velocitat, com deia al principi, escrivint la meva vida sobre les línies de les vies i teixint-la amb els fils de la catenària.
Sempre es diu allò que hi ha trens que només passen una vegada en la vida. Pot ser que aquest no sigui el meu últim viatge, però és el meu últim tren i no podia deixar-ho passar.
Acabo d'adonar-me que encara no us he dit el meu nom, em dic Pen
èlope, com aquella dona de la cançó que es queda eternament en l'estació esperant a un amor que mai no tornaria. Jo viatjo cap a la meva destinació sense por, perquè sé que l'Andreu m'està esperant al final de la via.

Espero que os guste.  

lunes, 7 de mayo de 2018

La chica en la niebla, Donato Carrisi

El argumento: La noche en que todo cambió para siempre era una noche de hielo y niebla en Avechot, un pueblo escondido entre las sombras de los Alpes. Puede que fuera precisamente la niebla la culpable de que el coche del agente especial Vogel terminara en una acequia. Vogel resulta ileso, pero se encuentra en estado de shock. No recuerda qué hace allí. 
Han transcurrido dos meses desde que una chica del pueblo desapareciera entre la niebla. Dos meses desde que Vogel se ocupara de lo que en un principio era un caso sencillo, pero que, en sus manos, acabó convertido en un colosal caso mediático. Porque esa es, precisamente, su especialidad. No le interesa el ADN, no sabe para qué sirven los descubrimientos de la policía científica, pero si hay algo en lo que no tiene rival; manejar a los medios de comunicación, atraer a las cámaras, conquistar las portadas, santificar a la víctima y, finalmente, desenmascarar al monstruo y enviarlo a la cárcel. Han transcurrido dos meses desde todo aquello y, a estas alturas, el agente Vogel ya debería hallarse muy lejos de esas inhóspitas montañas. Pero sigue ahí. (Texto de las solapas). 

Mi opinión: Estamos ante uno de esos libros que yo disfruto muchísimo. Aquí nadie es lo parece y todo el mundo tiene algo escondido o una doble cara que sólo muestra en la intimidad. Y eso hace que a mi un libro me atrape desde la primera página. 
La protagonista ausente del libro es una niña de dieciséis años, pelirroja y con pecas, sus padres dicen que es infantil, que todavía no ha desarrollado las curvas y rasgos más femeninos que sí han desarrollado ya sus amigas, y que por eso todavía parece más niña. Se llama Anna Lou Kastner y es vecina de toda la vida del pueblo de Avechot. 
Sobre Avechot podemos decir que es donde sucede la acción del libro casi al 100%, Anna Lou una tarde salió de casa para ir a la iglesia y  nunca llegó a la iglesia, ni regresó a casa. Ni se encuentra su cadáver en ningún momento, ni siquiera cuando los investigadores deciden que ha llegado el momento de dejar de buscarla viva, para buscarla muerta. 
Avechot era un pueblo pequeño, humilde, al pie de de los Alpes, que vivía del turismo, hasta que se descubrió un gran yacimiento de fluorita bajo sus montañas y en vuelta de pocos meses, un gran número de vecinos se hizo rico vendiendo las tierras para la explotación de la mina. Entre los vecinos que se enriquecieron están los padres de Anna Lou. En Avechot se da una circunstancia bastante peculiar en cuento al tema religioso, es una congregación de creyentes "a pies juntillas" hasta el punto de que los señores Kastner, cuando cobraron por la venta de sus terrenos, dieron gran parte de la fortuna a la congregación religiosa que vela por las almas del pueblo. 
Como la policía del pueblo no cuenta con experiencia ni con recursos para enfrentarse a una situación como el misterio que les supone la desaparición de la adolescente pelirroja, piden ayuda a sus superiores y les asignan a dos detectives experimentados, Vogel, que es una estrella mediática, y Borghi, que es un aprendiz de inspector en conparación con Vogel.
A Vogel no le interesan las pruebas, el adn y esas cosas le parecen lenguaje en chino, a él le interesa manejar a los medios de comunicación para que el caso se vuelva mediático, para que la nación gire su vista hacia Avechot y así poder tener más recursos para investigar; así es como consigue que para la búsqueda de la joven se llegue a contar con un helicóptero y con gente venidas de otros pueblos cercanos para hacer batidas a pie campo a través. 
Borghi es más prudente, observa y piensa en la mejor forma de actuar y aunque reconoce que es bueno para el caso el hecho de contar con más recursos para la investigación, para él resulta molesto tanta gente, tantos medios de comunicación y tanta conspiranoia alrededor del caso, muchas de estas mismas cosas que por un lado le benefician, por otro le molestan. 
No hay ni una pista de qué ha podido pasar con Anna Lou, no tenía novio, no tenía más que una amiga, no iba a ninguna parte sin sus padres, y el día que desapareció iba a la iglesia, ¿dónde está? las cámaras que graban la entrada y salida del pueblo no grabaron ningún vehículo extraño, ¿con quién se ha ido? Vogel entrevista a unos y a otros y decide que una persona es la culpable y si no hay pistas para incriminarle, él conseguirá darle las vueltas que haga falta para hacerle confesar lo que ha hecho, aunque no haya pruebas, Vogel sabe que esa persona mató a Anna Lou. Pero no hay cadáver. 
Borghi observa actuar a Vogel e investiga por su parte, pero con Vogel no hay margen para actuar, si él ha decidido que tal persona es la culpable, tal persona ya puede irse preparando, porque las pruebas aparecerán. 
Han pasado dos meses desde la desapación de Anna Lou y Vogel una noche de niebla se sale con el coche de la carretera y aparece en una acequia, está en estado de shock y tiene manchas de sangre en sus ropas que no son suyas, pues él está ileso. Le llevan a la consulta del psiquiatra local, el doctor Flores, que intentará durante una noche descubrir que es lo que le ha sucedido a Vogel, aquel brillante inspector, para estar en ese estado y sobretodo de quién es la sangre que tiene por encima. 
A raíz de la desaparición de esta chica, se remueven las memorias de los viejos del lugar y salen a la luz los casos de otras cinco chicas también pelirrojas que desaparecieron en la zona hace más de treinta años. El sospechoso a quién Vogel quiere cargar la culpa de la desaparición de Anna Lou no era más que un niño en aquellos tiempos cuando desaparecieron las otras chicas, pero eso no le frenará. 
Me ha gustado mucho la forma en la que está escrita, como mantiene la intriga, como gira sobre sí misma para darnos una y otra vez el punto de vista de uno u otro personaje, sin desvelar nada, pero haciendo al lector sospechar de unos y otros, de modo que nos convertimos nosotros también en investigadores. 
El final está tan bien atado y tiene un golpe de efecto tan logrado que al acabar de leer casi me dieron ganas de ponerme a aplaudir. 
Recomiendo mucho esta novela para los aficionados al thriller e intriga y policíaca, como yo, la disfrutarán seguro. 
Dejo por aquí el perfil del autor en Wikipedia, y me comprometo a leer otras obras suyas, pues esta la he disfrutado mucho
La novela es de 2015 y en 2017 se llevó al cine, dirigida por el propio autor de la novela. He encontrado el trailer en italiano y lo dejo aquí, y estaré pendiente por si cualquier día nos lo emite la televisión, ya que no me suena que en España se haya estrenado en cines. 

domingo, 29 de abril de 2018

Caminos a Oniria, Vanessa López.

Esta entrada del blog va a ser un poco diferente de lo habitual, este libro es especial para mi porque conozco personalmente a su autora y estuve en su presentación (mi primera vez en una presentación) y me pareció un ratito tan mágico, tan íntimo entre la autora y la amiga que escogió para que le hiciese la presentación, que ha sido casi como espiar por el ojo de una cerradura una conversación entre amigas.Y también porque es un libro de relatos, en vez de una novela, y creo que nunca antes he reseñado un volumen de relatos cortos.
Adjunto el cartel de la presentación, que tuvo lugar el pasado 21 de abril en un conocido restaurante de esta localidad. Dejo por aquí el enlace a la web de Susana Vallejo que fue quien hizo la presentación y que me pareció una señora tan maja que me apunto en pendientes leer algo suyo, transmite buen rollo y sensación de gran profesionalidad. 

De Vanessa no quiero hablar en términos de amistad, pues este blog es para reseñar libros, así que voy a copiar el texto de presentación de las portadillas, su mini biografía, que opino que la define muy bien. 

 "Se crió en L'Hospitalet de Llobregat. Se licenció en Sociología en la Universidad de Barcelona y trabajó diecisiete años en una consultora de comunicación para la que cubrió diferentes puestos, hasta que la maternidad le llevó a cambiar de estilo de vida. 
Desde que aprendió a leer, la literatura siempre ha sido su refugio. Ha leído y creado historias desde que tiene consciencia de su memoria, así que no puede concretar cuándo empezó a escribir. Actualmente, además de escribir relatos en diferentes plataformas, lleva un círculo literarivao en Cubelles, donde reside, y colabora en un programa en la radio local, desde donde transmite su pasión por la literatura. Para ella escribir es un fin en sí mismo, una necesidad básica, como beber agua cuando se tiene sed. Que la estés leyendo hoy es para ella un reconocimiento, un regalo, una recompensa. Y lo que sientas mientras lees, y después, es el premio más prestigioso que jamás pueda recoger".

Y vayamos a lo que es la reseña en sí.

El argumento: Caminos a Oniria son once relatos sobre las fronteras de la condición humana. Una científica en el límite de la ética, un padre desesperado, un enamorado cobarde, un nieto entrometido, una venganza mal calculada, un genio maltratado o un abuelo silente son ejemplos de la fragilidad de la línea que separa lo deseable, lo bueno, lo bello, de sus contrarios. Once historias sobre la importancia de comprender que cada perspectiva hace de la misma historia, mil (Texto de la contraportada).

Mi opinión: este pequeño volumen, de apenas ciento y pocas páginas está compuesto por once historias de unas cuantas páginas cada una, en esas pocas páginas se ha de resumir una presentación, nudo y desenlace coherentes, no se tiene tanto espacio como en una novela, en la que hay un margen infinito para poner tramas y añadir páginas sin parar. Le reconozco un gran mérito por ser capaz de resumirse tanto y conservar la esencia de las historias, yo carezco de capacidad de síntesis y me costaría infinito resumirme en pocas páginas. 

Los títulos de los relatos que conforman el volumen son:
-No toques.
-Tainus.
-Serendipia.
-Decisiones decisivas.
-Tabaco de pipa.
-El hilo rojo.
-Maldad.
-La silla.
-Oculto.
-Barracones de la memoria.
-Ojos de cielo.
-El códice Voynich.
-El viejo seiscientos.

No voy a escribir un resumen sobre el argumento de cada relato, pero sí diré que la sensación que da es la de un gran trabajo de investigación detrás de cada uno de ellos, especialmente en los lenguajes técnicos y en la descripción de ciertos procedimientos lo que los hace muy creíbles y que facilita la inmersión en la ambientación de cada historia. 

Sí me atrevo a decir que mis favoritos han sido La silla y Barracones de la memoria y quizá el que menos me haya gustado sea Tainus, que curiosamente está teniendo una gran aceptación. 

De Vanessa, a título personal puedo elogiar su cultura literaria, es muy fan de los clásicos y su gran sensibilidad, tal como hablas con ella un rato, ya notas que tiene ciertos puntos sensibles a flor de piel, yo lo achaco a lo muy apasionadamente que vive la literatura, se mantiene en ese estado casi místico de inspiración contínua.

Y ahora hablaremos de la autora, podemos leer más de ella, sus relatos y oir los podcast de su programa de radio (en catalán) en su blog personal, dejo la dirección aquí: Onirialina.wordpress.com    

Sobre el Círculo Literario que Vanessa organiza, al que suelo acudir y que recomiendo muchísimo tanto por los temas que solemos tratar, como por el variopinto grupo de mujeres que nos juntamos con nuestros diferentes criterios y voces, hacen que cada dos jueves de 10 a 12 sea una cita casi ineludible y que se espere con ganas siempre. En la foto que se adjunta está el calendario de reuniones en la columna rosa de la derecha, todavía nos quedan algunas antes de acabar la temporada, que suele terminar prácticamente cuando los niños terminan el calendario escolar. 


Y para comprar el libro, pues podemos encontrarlo en el gran Amazon tanto en e-book, como en papel, adjunto enlace. También se puede pedir en El Corte Inglés y bueno, con hacer una búsqueda en Google, sale que se puede pedir ya online en muchas webs y que te lo manden a casa. 

Vanessa de momento no cuenta con página propia en Wikipedia, que es el enlace que suelo poner para dirigirnos hacia la historia del autor, pero más arriba he puesto la dirección de su blog y su pequeña biografía. 

Como curiosidad decir que salgo en los agradecimientos de este libro, formé parte del selecto y reducido número de lectores que Vanessa eligió como Beta Testers, así que un motivo más para sentirme honrada con su amistad. 

Deseo que os haya gustado esta entrada distinta a lo habitual y que sirva para dar a conocer a más gente a una escritora que se lo está currando con un género distinto, como son los libros de relatos en la época de las enormes novelas históricas, de fantasía o de aventuras. 

¡¡Suerte Vanessa!!



sábado, 28 de abril de 2018

Calendar Girl 2 (abril, mayo y junio), Audrey Carlan.

El argumento: Ya han pasado tres meses desde que Mia se embarcó en la aventura más increíble de su vida. Tres meses desde que conoció a Wes. Boston, Hawai y Washington, D.C. son sus próximos destinos, en los que, junto con Mason, Tai y el senador Shipley, Mia se adentrará en el mundo de las wags, conocerá el valor de la amistad y vivirá unas experiencias sexuales que la llevarán hasta límites insospechados. Aunque Mia no puede olvidar a Wes, sabe que su viaje debe continuar. Pero algo le dice que sus caminos volverán a cruzarse... (texto de la contraportada). 

Mi opinión: Estamos ante la segunda parte de la cuadrilogía sobre el año que Mia Saunders trabaja de scort para saldar una deuda de un millón de dólares que su padre contrajo con uno de sus exnovios, quizá con el peor; pues los matones que envió a darle una paliza a su padre lo hicieron tan bien que en este volumen el buen señor todavía permanece en coma en la residencia. 

La reseña que hice hace un par de meses sobre el primer volumen, la dejo por aquí. 

 A diferencia de la primera parte, esta segunda parte no me ha gustado apenas. El estilo de la narración ha cambiado, hay momentos en que el texto parece escrito por una quinceañera, como si no fuese la misma pluma que escribió el primer libro. Ya no hablamos del gran número de escenas sexuales, ese aspecto es igual que en el primer volumen, y por supuesto, todos los tíos del libro tienen un cuerpo increíble y unas pollas enormes (con perdón) y follan increíblemente bien (otra vez perdón). No sé si al escribir esta reseña sueno como una purtitana o reprimida, pero lo cierto es que me aburren las escenas explícitas de sexo con gente tan perfecta. ¿Es que no la va a contratar ningún cliente que no tenga una cara y cuerpo impresionantes y que la hagan mojar las bragas al primer vistazo? 

En el caso de Mason, es un jugador de beisbol famoso por su buen hacer en el campo, pero también por ser un gran juerguista y mujeriego legendario. Su papel es el de parecer su novia formal durante el mes de abril y darle un aspecto más serio para no perder patrocinadores. Durante este tiempo se dará cuenta que Mason está enamorado de su agente publicitario, Rachel; que a su vez lo está de él, pero que son tan (absurdos) digo... torpes, que tanto él cree que no es digno de una chica seria y formal como Rachel, como ella cree que alguien que tiene cualquier cosa que se le antoje, como Mason, jamás se fijaría en alguien como ella. Y así andan, a vueltas como pollos sin cabeza. Pero Mía, que es muy observadora, ha llegado a sus vidas en el momento justo para hacer de casamentera y facilitar que empiecen a vibrar en la misma onda y por fin se fijen el uno en la otra. Con Mason no tendrá sexo, no porque él no se lo proponga desde el primer momento y ella se humedezca pensando en el cuerpazo del deportista; pero para eso echará mano de Alec, el artista francés, que hará en este volumen una caliente aparición estelar. 

En mayo viajará a Hawai para trabajar de modelo fotográfica para un prestigioso diseñador que hace trajes de baño para tallas grandes (ella usa una talla 42, grande mis narices) en este mes el contratante es un mero accesorio y casi carece de importancia. Pero su pareja fotográfica es Tai, un hawaiano que tiene la polla (perdón) más enorme que Mia ha visto hasta ahora y al que, por supuesto, se empezará a follar (perdón otra vez) en apenas 24 horas de haberse conocido. A mi este señor me ha puesto muy nerviosa, primero porque la llamaba "criatura", una cosa que a Mia pone muy cachonda y a mi me pone muy nerviosa porque en el fondo lo interpreto como que se lo dice de modo paternalista y me molesta soberanamente. Otro aspecto que me pone muy nerviosa de este Tai, digo tío, es que cuando están en faena le dice a ella que le enseñe, muestre o de "la flor", ¿se puede ser más cursi? También en esta ocasión Mia ejercerá de casamentera buscando una pareja de verdad para Tai. 

En junio será el florero -literalmente- de un gran empresario, padre de un senador bastante conocido. El hombre tiene en marcha un gran proyecto humanitario y para establecer contactos en las altas esferas debe aparecer con una chica que podría casi ser su nieta para ser aceptado en el grupo de hombres poderosos con los que desea codearse. Pero como con este señor con tendrá que tener sexo, tendrá una cierta tensión sexual no resuelta con el hijo de su cliente. El senador es un tío tan seguro y pagado de sí mismo que me ha caído gordo desde el primer momento, él y sus trajes gris marengo hechos a medida. En esta ocasión tambíén le dará tiempo a descubrir que su cliente está enamorado de una persona "inadecuada" por decirlo así y meterá mano por hacer que el buen señor se atreva a dar la cara y presentar a la mujer a la que ama en su círculo social. 

Como se puede ver hay argumentos que se repiten, en los tres meses hará de casamentera, y bueno,  no quiero destripar del todo el libro, pero en algunos momentos se producen variables como cuando su hermana y su amiga la acompañan durante unos días en uno de sus destinos, o cuando su hermana se compromete en matrimonio con apenas 20 años y a ella le sienta fatal, o cuando en uno de los destinos es víctima de una agresión sexual. 

En general el libro me ha parecido entretenido, pero previsible y sobre todo lo que he puesto casi al principio de la reseña, escrito con un estilo muy basto, como si lo hubiera escrito una quinceañera.He decidido no invertir más en esta colección en formato papel, así que si me animo a leer las dos partes que me quedan lo haré en modo ebook en el kindle, porque este último volumen no creo que me compense lo que me costó y el espacio que va a ocupar en mis atestadas estanterías con respecto a lo que he disfrutado leyéndolo. 



domingo, 8 de abril de 2018

Origen, Dan Brown.

El argumento: Robert Langdon, profesor de simbología e iconografía religiosa de Harvard, acude al Museo Guggenheim de Bilbao para asistir a un trascendental anuncio que "cambiará la faz de la ciencia para siempre". El anfitrión de la velada es Edmond Kirsch, un joven multimillonario cuyos visonarios inventos tecnológicos y audaces predicciones lo han convertido en una figura de renormbre mundial. Brillante exalumno de Langdon, se dispone a revelar un extraordinario descubrimiento que dará respuesta a las dos preguntas que han obsesionado a la humanidad desde el principio de los tiempos. 
¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?
Al poco de comenzar la presentación, meticulosamente orquestada por Edmond Kirsch y la directora del museo Ambra Vidal, estalla el caos para el asombro de cientos de invitados y millones de espectadores en todo el mundo. Langdon y Ambra, perseguidos por un atormentado enemigo, deben huir a Barcelona e iniciar una carrera contrarreloj para localizar la críptica contraseña que les dará acceso al revolucionario secreto de Kirsch. 
Siguiendo un rastro de pistas compuesto por símbolos ocultos en obras literarias y de arte moderno, tendrán pocas horas para intentar desvelar la fascinante investigación de Kirsch... y su sobrecogedora revelación sobre el origen y el destino de la humanidad. (Texto de la contraportada)

Mi opinión: Compré este libro con mucha ilusión, ya sabes... uy, está situado en tu país, salen cosas que igual conoces, escenarios que puedes visitar con relativa facilidad, etc.. y luego me dio pereza empezarlo y lo he tenido aplazado durante un par de meses.  En cierta manera es como si previese lo que me iba a pasar. Y lo que ha pasado es que he encontrado este libro muy flojo, como si cada vez los libros de Brown, a fuerza de ser todos más rizo sobre lo mismo en diferentes escenarios, fuesen perdiendo fuelle. 
Para mi gusto he encontrado pocas descripciones, en el anterior que reseñé, Inferno, era una constante las descripciones de los escenarios, había muchos momentos en que dejaba el libro y buscaba tal o cual edificio que se estaba describiendo en ese instante y lo miraba, y admiraba la descripción por lo acertada, todos sabemos que las licencias literaria son frecuentes; es decir, es fácil teatralizar un poco el entorno o situación si con ello nos queda una escena más espectacular o atractiva para el lector y las obras de Brown en eso son una cascada de información de todos los escenarios en los que sucede la acción. Pero este libro a mi me ha parecido que se quedaba corto en ese aspecto. 
Luego viene el tema de los personajes, la ambientación social del libro. En otros libros quizá como hablaban de países en los que no he estado o a los que no he prestado demasiada atención (muy mal por mi parte) si me decía que en Italia hay un rey que se llama Ludovico XXX, pues tal vez me lo crea a pies juntillas o no me lo cuestione todo lo que debería; pero cuando la historia está ambientada en el país propio es difícil que no te chirríe cuando se cambian los nombres y detalles muy destacados de la familia real. Soy consciente y es obvio el motivo por el cual no se pueden usar nombres y detalles de las personas reales y más tratándose, precisamente, de la familia real, pero no deja de quedársele a una cara de póker la primera vez que lee acerca del príncipe Julián. 
No quiero dar muchos detalles porque soy consciente de que es un libro bastante nuevo y que hay muchas personas que lo leerán en próximas semanas o meses y que si llegan aquí igual se leen un espoiler y les estropea el libro. 
Otro detalle a destacar de los libros de Brown es que Robert Langdon siempre lleva una muchacha a su lado para descubrir los misterios del volumen en cuestión. En Ángeles y demonios tenemos a Vittoria Vetra, que es científica; en El código Da Vinci encontramos a Sophie Neveu que es criptóloga; en El símbolo perdido investigará con Katherine Solomon que es experta en ciencias neoéticas; en Inferno va con Sienna Brooks y en este que nos ocupa su compañera es Ambra Vidal, que es la directora del Guggenheim de Bilbao. Sólo en su primera novela, La fortaleza digital, encontramos a una personaje principal femenina, la criptógrafa Susan Fletcher.
 ¿Encontraremos alguna vez que el profesor Langdon elija un partenaire masculino, o estamos así por temas de paridad? A mi, sinceramente me da igual que lleve un compañero, en vez de una compañera "florero", porque el personaje de Ambra Vidal tampoco es que sea la quinta esencia del conocimiento y que complemente al profesor a la perfección, más bien es un hilo que hace que al viajar juntos todos los focos se fijen en él. Si en algún momento hubiera dejado a Ambra en buenas manos, él hubiera podido investigar sin temor de que le diesen un tiro, pero claro, entonces quizá estuviéramos hablando de otro libro.
Sobre el final, pues sin desvelar, solo decir que a mi no me ha parecido tan super impactante el descubrimiento de Edmond Kirsch, esperaba algo más místico, más espiritual y si lo piensas bien una vez que lo sabes porque lo has leído, es un paso lógico al hilo en el que se está desarrollando la evolución humana. Ahora, que se llegue a dar en realidad o no, ya lo veremos. 
A este libro, pese a la expectación generada, le tengo que dar una puntuación relativamente baja, un cinco, por todo lo explicado anteriormente, es bastante flojo, esperaba más espectacularidad. 
La página del autor os la dejo por aquí, como siempre, por si queréis más información.

domingo, 18 de marzo de 2018

Los renglones torcidos de Dios, Torcuato Luca de Tena.

El argumento: Quien lea las tres primeras páginas de este sorprendente relato ya no podrá abandonar su lectura. El interés crece página tras página, episodio tras episodio, de tal modo que el lector no se sentirá fuera sino dentro de cuanto acontece en la novela. 
Alice Gould, también conocida como "la rubia", "la paranoica", "la almenara" y "la detective", tiene una rara, cautivadora y enigmática personalidad. Es sin duda un tipo, un prototipo literario, de primera clase. Tal vez el personaje femenino más hodamente estudiado y más conseguido de su autor. La acción transcurre en un gran manicomio donde residen más de ochocientos enfermos mentales. Durante una época, uno de esos ochocientos recluidos fue el propio autor de estas páginas, quien ingresó voluntariamente para mejor estudiar el triste y patético ambiente que pretendía describir. Los locos, los pobres locos, esos errores de la naturaleza, esos "renglones torcidos de Dios", están tratados con respeto y con piedad. Los más singulares son "El autor de la Teoría de los Nueve Universos", "el Gnomo", "El hombre elefante", Ignacio Urquieta, "La Duquesa de Pitiminí" y la enternecedora pareja formada por "la Niña Oscilante" y "Rómulo el Mimético". Entre ellos, los médicos y los demás "batas blancas", Alice Gould -a veces altiva y distante; a veces humanista y femenina- muestra su belleza, su espíritu superior, su gran poder de fascinación... y su enigma (texto de las portadillas). 

Mi opinión: Como viene siendo habitual en este blog últimamente, voy a explicar cómo ha llegado este libro a mis manos; no es que tenga necesidad alguna de justificarme, es porque me gusta pensar que algunos libros llegan a nosotros en el momento adecuado. Me habían hablado de este libro muchas veces, personas muy dispares y todas me lo habían recomendado mucho. Lo había tenido en mis manos hace años en una tienda de segunda mano y al final preferí otro título y éste que hoy nos ocupa, se quedó allí. Un día lo encontré en Wallapop, la app de compra-venta de artículos de segunda mano (a veces nuevos también), lo vendía una persona de mi localidad y por el irrisorio precio de 1€. Pensé: mira, si no me gusta, al menos no me habré gastado mucho dinero. El mío es un ejemplar de 1980 (el año en que yo nací) tercera edición y prorrogado por Juan Antonio Vallejo-Nágera, eminente psiquiatra ya fallecido.
Debo ser justa y reconocer que a mi no me enganchó con las tres primeras páginas, tal como dice el texto de las portadillas que reproduzco en el primer párrafo de la reseña. Me costó un poco más, quizá unas cincuenta páginas, luego ya llegó el momento de devorarlo. 
¿Quién es Alice Gould de Almenara? Al principio de la historia, Alice ingresa en el manicomio mediante un falso parte médico, acompañada por un hombre que ella dice que es su marido, aunque luego lo desmentirá. Vamos de su mano en todos los trámites de su ingreso, en las entrevistas con los médicos, en cómo sufre la revisión corporal, cómo es despojada de sus pertenencias y ropas, por ser demasiado lujosas para el ambiente y podría despertar rencillas o suspicacias entre los internos, así que le facilitan un horrible conjunto de pantalón deformado y camiseta descolorida de tan lavada como está. Se le permitirá fumar, pero no tener cerillas o mecheros, deberá pedir lumbre al personal del manicomio, a los "batas blancas". 
Cuando nadie la ve, Alice afirma ser una detective privada que ha ingresado con documentación falsa para descubrir al asesino del padre de uno de sus clientes.  Los problemas empiezan cuando su "gancho" dentro del manicomio no está en el momento de su ingreso, pues se encuentra de vacaciones, así que ella es admitida como paciente sin evaluar y sin tratar, pero deberá permanecer dentro del recinto pues no tendrá permiso para salir, así que empieza a investigar por su cuenta. 
Hay momentos en los que Alicia parece una loca más de los ochocientos que habitan en el centro y otros en los que parece la persona más cuerda del libro. Cuando por fin aparece el director, Alicia se encuentra con la sorpresa de que el señor dice no saber nada de la trama que ella le cuenta, la evalúa y la traslada de pabellón, donde ella y esa personalidad tan increíble que tiene logran salir airosas y ganarse el afecto de sus cuidadores. Tal es el nivel de inteligencia y su capacidad de atar cabos que Alicia llega a poner en jaque al mismísimo director del manicomio, al que le enfrenta una mutua antipatía personal. Mientras todo esto sucede, pasamos páginas y páginas de pequeñas anécdotas de Alicia y su interacción con otros personajes allí ingresados. 
La parte más interesante de la historia -a mi parecer- es cuando el texto te envuelve tanto que no sabes si Alice siempre ha estado loca y toda su historia de detectives no es más que una patraña o si están locos todos los demás. A mi esta duda me ha sobrevenido en dos o tres ocasiones a lo largo de la lectura del texto. He cambiado de opinión en varias ocasiones sobre la cordura o locura de Alice, y por eso quiero recomendar este libro a los lectores de misterio, pues pese a los 40 años que han pasado desde su escritura, si no fuera por el uso de formas del castellano ya en desuso (sentóse, callóse, por ejemplo) el tema estaría de plena actualidad.
Pese a todo me ha parecido un libro muy ameno, no descarto volver a leerlo más adelante o leer otros textos del mismo autor si me los cruzo en algún momento. 
En cuanto a si Alicia Gould está loca de verdad o es en realidad una prestigiosa detective privado... tendréis que leer el libro para descubrirlo, sólo puedo deciros que hay cosas que no son lo que parecen, pero otras que sí. 
Como siempre que reseño un libro de un autor hasta el momento nunca tratado en el blog, os dejo un enlace al perfil de la wikipedia del autor, por aquí

jueves, 1 de marzo de 2018

Calendar girl 1 (enero, febrero, marzo), Audrey Carlan.

El argumento: Mia necesita dinero. Mucho dinero. Para ser exactos, un millón de dólares. La vida de su padre está en juego y ella es la única que puede saldar sus deudas. El plazo: un año. La solución: un trabajo que ella nunca antes habría pensado aceptar... Malibú, Seattle y Chicago son sus primeros destinos, en los que, junto a Wes, Alec y Tony, Mia conocerá el lujo, descubrirá estilos de vida completamente diferentes y vivirá experiencias sexuales increíbles... Sólo hay una regla muy clara: no debe enamorarse. ¿Será capaz de cumplirla? (Texto de la contraportada)

Mi opinión: Una vez más empiezo la reseña casi justificándome, tengo que explicar que no suelo elegir literatura erótica porque me aburre, no me gusta en general; así que, por supuesto, no encontrarás aquí reseñas sobre la trilogía de las 50 sombras de Grey porque no los he leído, ni cuando estaban de moda, ni después. Le di una oportunidad a la primera película y me la pasé indignada y enfadada todo el rato con lo que estaba viendo. No pienso comentar nada más de esa película, ni de ese libro porque no lo he leído. 

Vayamos con este que nos ocupa hoy. Advierto a posibles visitas del blog que la parte que sigue contiene spoilers, así que si tienes pensado leer este libro es mejor que lo dejes aquí y no sigas leyendo.

Para empezar, no puedo evitar decir que me rechinan los dientes de ver con qué facilidad la protagonista se acoge a la oportunidad de trabajar de scort. Vale, partamos desde el punto que explica en el libro de que sólo se desnudará y mantendrá relaciones sexuales con el cliente si ella lo desea. El problema viene cuando nada más ver a su primer cliente, se siente irremediablemente atraída tanto sexual como sentimentalmente por él. Recuerdo que pensé, pues anda que empezamos bien. Luego rizamos el rizo cuando Wes (el primer cliente) corresponde a su atracción física y sentimental. Otra vez pensé, pues sí que va a ser corto el libro... pero no, aunque Mia termina confesándole a Wes el motivo por el que está ejerciendo ese trabajo y él se ofrece a pagar la deuda, con tal de que ella no tenga que sacrificarse haciendo un trabajo que no le gusta, pues aunque con él tiene mucha afinidad cabe la posibilidad de que cualquiera de los próximos clientes sea un hombre que le desagrade y le haga el mes de trabajo insoportable; ella rechaza su ofrecimiento aduciendo que este es un sacrificio que debe hacer y es una experiencia que debe vivir.

Especifico un poco: en principio Mia tendrá 12 clientes, uno cada mes, el trabajo durará unos 25 días y los días intermedios entre un cliente y otro los puede dedicar a visitar a su familia, a su hermana Mady, a su amiga Gin y a su padre, que durante el primer volumen permanece en coma en un hospital, también deberá aprovechar los días libres para acicalarse: pedicura, masajes, peluquería, depilación, manicura, etc. Por cada mes recibirá cien mil dólares (100.000), y queda fijado por contrato que si tiene sexo o desnudez con el cliente, éste abonará un plus de veinticinco mil dólares más (25.000).

En enero está con Wes, un atractivo guionista de cine, multimillonario y con una familia adorable, pero soltero empedernido, que está demasiado ocupado con su trabajo y al que le molesta que cuando tiene que hacer vida social con motivo de sus negocios y para establecer contactos, las mujeres solteras le interrumpan, versión muy reducida del problema. Su madre le contrata a la escort para que él aparezca con alguien del brazo, alguien que sepa ocupar un lugar discreto, pero que a su vez sirva para espantar a las mosconas caza fortunas. 

En febrero estará con Alec, un artista francés que trabaja/vive en Seattle y que la ha escogido por su físico porque la necesita como musa de la serie de pinturas y fotografías que está preparando para su próxima exposición. Con Alec tendrá una conexión meramente sexual, no hay implicaciones sentimentales, pero la sensibilidad artística de Alec despertará en ella una parte de su personalidad que hasta ahora ella no había explorado. 

En marzo su cliente será Tony, un boxeador homosexual que todavía no ha salido del armario pese a tener una misma pareja estable desde su adolescencia, al que adora; pero que vive condicionado con la idea de que su gran familia de origen italiano, dueños de una gran cadena de restaurantes, no acepten su verdadera forma de sentir. Con Tony obviamente no habrá conexión sexual, no porque ella no se sienta atraída por él, que al ser deportista tiene un buen físico, sino porque al ser homosexual no hay nada que hacer con él, además de que conoce también a Héctor, la pareja de Tony e inmediatamente se establece entre ellos una corriente de simpatía. 

No sé juzgar si las escenas de sexo, muy numerosas por cierto, están bien narradas o no, puesto que no soy aficionada al género erótico, pero sí puedo decir como lectora que he quedado un poco saturada de la serie de palabras tipo: polla, tranca, follar y similares. También encuentro muy repetitiva durante el texto las expresiones que aluden a que a Mia se le humedece la ropa interior, supuestamente de deseo al estar con sus clientes, llega un momento en que la cosa se hace tan repetitiva que dan ganas de darle a la muchacha un salvaslip.

Pese a ser un género que no suelo tratar en el blog, como no me ha desagradado del todo, me compré el segundo volumen de la serie, pero estoy haciendo un intermedio entre tanto erotismo para leer un libro de otro género entre el uno y el dos.

Como siempre que presento a un nuevo autor en el blog dejo un enlace a su página de wikipedia o web personal por aquí. Me llama muchísmo la atención que se la presente como literatura romántica y que yo la haya clasificado como erótica. No deja de ser curioso.