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Un lugar a dónde ir, María Oruña.

viernes, 19 de febrero de 2010

Premio Círculo de Lectores 2010, Finalistas.

¡Dios! Con lo rápido y bien a gusto que me leí el año pasado los 5 manuscritos finalistas y lo que me han costado los de este año... ¡una barbaridad!
No voy a especificar nada en concreto de ningún manuscrito, porque me comprometí a ser jurado del concurso y debo hacerlo con honradez y sinceridad; pero tengo la seguridad (y es muy desconcertante) que este año ha bajado muchísimo el nivel de los candidatos.
No me ha gustado lo suficiente ninguna de las 5 novelas que he leído. Creo que no estoy siendo ni parcial ni injusta, simplemente no entran dentro de mi gusto personal ninguna de las 5 como para calificar a una u otra como ganadora.
Sinceramente este año me ha decepcionado profundamente la elección de los finalistas.
Sé que a veces soy muy dura, pero esta es mi opinión y esto es lo que he comentado en el formulario de votación de la página web de Círculo:
Una vez leídos los 5 manuscritos finalistas, considero que la número 3 es la menos tediosa de las 5. Alguna otra, como la 4, es tan carente de sentido que produce mucho sueño. La 5 es tan larga, tan enrevesada, ha querido alardear tanto de maestría lingüistica el autor/a, que ya no sabe una lo que está leyendo y además 400 y pico de páginas!! La 1ª y la 2ª no me dijeron nada. Así que dentro de lo que hay para escoger este año, escojo la 3, que tampoco me gusta demasiado, pero sobresale entre las demás aunque muy ligeramente. Nota final, para el año que viene, por favor, subir el nivel de los finalistas o dar la opción de no votar y dejar el premio desierto.Gracias.
Ahora voy a leer algo que espero me compense por las semanas tediosas pasadas en mi labor como jurado, mientras me planteo si el año que viene me registro otra vez como jurado, dedicaré mi tiempo a repasar y corregir mi tercera novela y seguir con la edición de la que quiero publicar en Bubok y en leer "La última lección" de Randy Pausch con Jeffrey Zaslow.

martes, 16 de febrero de 2010

Mis manuscritos


*Libros Cerrados.
Hoy ha sido uno de esos días que importan. Que un pequeño detalle te hace tener una sonrisa permanente en el rostro. Como si no hubiera penas en el mundo, suficientes para arrancártela de cuajo, porque la vida te ha sonreído.
Es una tontería, dirán muchos, probáblemente cuando pase el tiempo y yo vea esta entrada también lo diré. Pero eso que se ve en las fotos son mis primeros dos manuscritos encuadernados y listos para llevar a registrar.
La verdad es que no me esperaba que me los fuese a hacer en formato libro, con su tapa dura y sus páginas en blanco y todo; pero les dije en la papelería que eran manuscritos para registrar y me dijeron que así es cómo se entregaban en el Registro. Hoy los he recogido por fin; 12 euros cada uno, en total 24, pero es que así ya molan para hacer alguna copia y regalarla a alguien. Eso sí, si me decido a regalar alguna copia así, más vale que la lleve a encuadernar con tiempo, porque han tardado 15 días y eso no es moco de pavo.
Hoy dedico mi tiempo de navegación internetera a repasar todo lo que ya había mirado varias veces sobre los pasos de registro de obras literarias, porque desde el tiempo que hace que lo miré la última vez puede que algo haya cambiado.
Y ahora sí que no tengo escapatoria, Barcelona... ¡allá voy!



*Libros abiertos.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Retrasos

Ayer fui a recoger mis manuscritos a la papelería dónde los había dejado para que me los encuadernen. Pues ¡Oh, sorpresa! tras una semana en la tienda, no están terminados.
Así que hemos quedado para ir de nuevo a recogerlos el próximo Lunes día 15, cuando sí que espero que estén terminados.
Tengo unas ganas enormes de verlos encuadernados... es tan excitante!!
Como anécdota: cuando salimos de la tienda, le dije a mi chico: ¿tú no tienes la impresión de que se los queda porque todavía no ha terminado de leerlos?
Y me responde él: La verdad es que tiene toda la pinta.

Bueno, pues si se los está leyendo, espero que le gusten. Tal vez me diga algo el lunes... al menos si le han gustado o no... humm...
De momento nada más.

viernes, 5 de febrero de 2010

Procesando manuscritos.

Me he decidido por fin a hacer algo con mis textos. Ya está bien de escaquearme, de hacerme la cobarde mes tras mes hasta juntar años con mis propios manuscritos.
Tengo confianza en mis "beta-testers", los amigos que leen en primicia mis manuscritos casi sin editar, en bruto y que dicen que son buenos. Y como ya está bien de esperar que pase un acto de caridad divina o una de esas coincidencias misteriosas que sólo se dan en las pelis de Hollywood. Como resulta además que yo no creo en las coincidencias, no me queda más remedio que armarme de valor y lanzarme a la aventura que supone autoeditar un libro.
Tras decírmelo muchas veces muchas personas, como mi chico, como mi suegro, como mis amigos Rober y Amparo, por fin me decido a llevar mis manuscritos a registrar. Es el primer paso para lograr algo. El miércoles los llevé y los dejé en una papelería del pueblo, me dijeron que estarían el lunes, o que me avisarían si terminaban antes.
Luego tengo que volver a armarme de valor y hacer "el viaje". Odio las grandes urbes y me cuesta la misma vida estar en sitios donde haya mucha gente, por eso he pospuesto tanto tiempo este viaje. Pero ahora sí, en cuanto recoja los manuscritos encuadernados, planificaré el día del viaje y quién me acompañará.
Mientras, he descargado de Bubok la guía para publicar con ellos y estoy volviéndome loca para adaptar el manuscrito a las especificaciones que me da la guía. He escogido publicar en formato 15x21 cm, porque aunque quede un poco grande el libro, la verdad es que no queda para nada de tamaño de bolsillo; si lo hago más pequeño de tamaño, será mucho más grueso. De momento y a falta de algún que otro toque final, el manuscrito de "La Institutriz" ha pasado de 130 páginas en tamaño folio a 288 en formato 15x21, ¡menudo tocho de libro!
La verdad es que me asusté cuando le di a aplicar los cambios y aumentó de repente el número de hojas hasta en más del doble. Otra cosa con la que yo me llevo nada bien es con los editores de texto, escribo desde hace años con el Openoffice, un descubrimiento de mi chico, que dice que es más sencillo y ligero para el ordenador que el Office de Windows. Antes de con el Openoffice, escribía con el Office 2007, pero ahora ya no me hago.
En fin. Espero que el lunes pueda recoger ya mis manuscritos encuadernados. Otra cosa: me como la cabeza pensando que la chica de la tienda los leerá... ¿y qué si los lee? Si quiero ser escritora, no me queda más remedio que aceptar que la gente habrá de leer lo que yo escriba, si no, no tiene sentido ser escritora, ¿no?
Bueno, como nota final, muestro una idea para la portada que me ha hecho a mano una chica de un foro de literatura en el que suelo participar. ¿Qué tal? Yo creo que como idea no está mal, la estoy valorando porque cuanto más la veo, más me gusta, pero cambiaría la ropa de la chica, para adecuarla a la época en la que está basada la novela y me gustaría poder aplicarle color.


martes, 2 de febrero de 2010

Una dama en juego - Carla Montero Manglano.

El argumento: Isabel de Alsasúa se ha quedado sin nada, en la ruina y plantada por su prometido, es recogida por su tía y viajan juntas desde Andalucía hasta el castillo de Brunstriech, donde vive su familia de aristócratas de rancio abolengo.
En otro plano; una secta, unos devotos, una trama... un espía... nadie es lo que parece, e Isabel se verá atrapada en medio.
Mi opinión: El año pasado, al igual que este, me apunté como jurado en el Premio Círculo de Lectores de Novela. Descargué los 5 manuscritos finalistas y me dispuse a leerlos. Cual no sería mi sorpresa cuando al leer el manuscrito etiquetado como Novela sin editar número 1 descubrí una historia dulce, tierna, llena de magia... en fin, que me cautivó totalmente. Después leí las otras 4, había empezado por estricto orden, primero el 1, luego el 2 y así. Pero la primera ya me había robado el corazón.
Tras leerlas todas y dejarme reposar un par de semanas, volví a leer el número 1, quería comprobar que realmente no había sido imaginación mía, si realmente esa novela me había fascinado tanto como para votarla como ganadora. Una vez sometida a la segunda tanda de lectura, ya no tuve ninguna duda: estaba ante la ganadora del premio.
Cuando pasaron los meses y vi que la obra que yo había votado resultaba ser la ganadora del premio, me alegré como si yo fuese algo de la escritora. Pasados los meses me decidí a comprarla en papel y que pasase a ocupar su sitio de honor en las atestadas baldas de mi cansada biblioteca particular.
Podemos encontrar a la autora en su propio blog: http://carlamontero.wordpress.com/
O en su página de fans en Facebook: http://www.facebook.com/group.php?gid=146820034938&ref=ts
Como nota final, copio un fragmento de lo que escribí a bote pronto y sin pensar tras leer la primera vez el manuscrito sin nombre de esta preciosa historia.

""Escritura deliciosa que te envuelve y hace que no puedas dejar la lectura hasta terminar el libro. Cómoda, divertida, seductora, fresca. Tiene frases magistrales y pasajes de los que hacen pensar, en los que tu cerebro produce una pausa y se dedica a divagar, porque algo lo ha activado y ha prendido tu imaginación como si fuera fuego. Encantadora, emocionante, perfecta. Es el libro que todo lector compraría, la historia que a todo aficionado le gustaría leer. ""

Y las frases magistrales como por ejemplo aquella de:
Tenía miedo de la soledad porque en el silencio de la soledad escuchaba el ulular de sus propios fantasmas.

Ahí me ganaste para siempre. No te imaginas lo evocadora que me resulta esta simple frase.

*Como comentario "negativo" así, entrecomillado, que de momento sólo se puede comprar a través de Círculo de Lectores, pero ¿quién no tiene un amigo-primo-tío-vecino que sea del Círculo? Eso es como los tios que se llaman Pepe, todos tenemos uno.

Sobre la autora.

Hola, mi nombre es Ana García y escribo historias. Disfruto escribiendo historias desde hace años y tengo un deseo, ser escritora. Es difícil considerarse escritor cuando no has publicado ningún libro, pero en ello ando, que no es cosa sencilla, sobre todo para los que nunca tuvimos “padrino” que nos ayudase en los momentos cruciales de nuestra vida.

Carezco de títulos universitarios o de cualquier tipo de licenciatura que justifique mi amor por las letras y mi capacidad para escribir; así que no podré poner en mis contraportadas nada que quede bonito, y eso es un problema, porque hoy en día ser autodidacta ni es muy creíble, ni resulta muy útil.

Pero eso es a grandes trazos lo que puedo decir de mi, no tuve oportunidades de estudiar pero sí de leer mucho; me encanta la literatura y tengo bastantes libros, tanto de papel como digitales, quizá no me hubiera planteado abrir un blog si no fuese porque en todas partes veo que es importante para los futuros escritores, que buscamos nuestro huequecito darnos un poco de publicidad; y como no se me ocurre otro tema mejor sobre el que escribir, lo voy a hacer sobre literatura. Mejor dicho: sobre mi pequeña (gran) colección de libros.

Siempre fui y sigo siendo de las que prefiero quedarme en casa ante una buena película o un buen libro (prefiero libro) que salir de marcha y cachondeo. La posibilidad de adentrarse en otros mundos, en otras vidas, en ver las cosas a través de los ojos de diferentes personajes es algo increíble, que siempre me ha gustado más que bailar y salir de fiesta; aunque también tuve mi adolescencia discotequera, pero fue un período muy breve. Y si leer es increíble, ya ni os podéis hacer una idea de lo fascinante que me resulta ser yo quién escriba esas historias con las que algún día poder hacer volar la imaginación de alguien.

Mientras escribo nuevas historias y muevo e intento hacer algo útil y productivo con las que ya están terminadas, voy a tratar de hacer críticas constructivas y algunas no tan constructivas con los libros que voy leyendo. Intentaré alternar entre las nuevas adquisiciones que vayan llegando a poblar mis atestadas estanterías y los viejos compañeros de mi vida que ya tienen sus huecos bien definidos en esas mismas baldas.

Posiblemente, hablar de libros que compré hace 10, 12 o 15 años hoy en día no tenga sentido, pero como escritora que intento ser me niego a creer que ningún autor quiera que su obra caiga en el olvido, en ese lugar donde las letras impresas son borradas por capas de polvo añejo. Así que si con mis críticas consigo que alguien busque de nuevo alguna edición de algún libro ya descatalogado; si con un simple texto consigo que un escritor poco conocido venda ni que sea un solo ejemplar más de sus obras, mis palabras habrán valido la pena.

¿Qué más? Intento afinarme todo lo que puedo en el tema de faltas de ortografía y esas cosas de la gramática, pero el tiempo no pasa en vano y a veces como humana que soy se me puede pasar algo.

También tengo que decir que seguramente escribiré unos post larguísimos, porque soy de las que cuando encuentro un tema que me apasiona, no hay quién me haga callar.

Cuando vaya pasando gente por estos lares y vaya teniendo mis visitas y esas cosas, me gustaría que pudiésemos aconsejarnos lecturas, recomendarnos libros y cosas interesantes. Pero de momento, como estaré yo sola al mando del cotarro, tendréis que soportarme quienes por casualidad vengáis a parar a este humilde blog.

No pretendo ser más que nadie, ni tener razón absoluta, todo lo que diga sobre los libros de los que haga la crítica será mi propia opinión, dejando a criterio de otros lectores el opinar lo mismo u otra cosa diferente. Considero que tengo derecho a expresarme y hay cosas que si uno no las habla le explotan dentro. Por supuesto que la opción de comentar libremente en las entradas estará permanentemente abierta, por si alguien tropieza con La Biblioteca de Ana y quiere comentar algo.


Un saludo a todos y todas los que paséis por este blog a lo largo del tiempo, quedo a vuestra disposición para cualquier tema que se os ofrezca sobre las entradas.