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Las almas de Brandon, César Brandon Ndjocu.

viernes, 26 de enero de 2018

Los guardianes de la casa, Lisa St Aubin de Terán.

El argumento: Basada en experiencias autobiográficas. Los guardianes de la casa -Premio Somerset Maugham 1982- fue la primera novela de Lisa St Aubin. Lydia Sinclair, recién casada con Diego Beltrán, último descendiente de la excéntica y peculiar familia que desde el siglo XVIII ha gobernado los desolados valles andinos, llega al a decadente hacienda La Bebella. Ante la incomunicación y la introversión de su marido, Lydia se refugia en el desenterramiento de la trágica historia de los Beltrán. Benito, el más antiguo criado de la familia, le va relatanteo el pasado esplendor, con las intrigas, los amores y  a la vez la violencia y el sufrimiento. A partir de estos testimonios, Lydia teje un rico tapiz, en el que aparecen fantásticas leyendas de ese pasado, mezcladas con la dureza  de un presente marcado por la lucha por la supervivencia en esas tierras de extrema aridez y pobreza. 

Mi opinión: Lo primero que deseo contar es cómo llegó a mis manos este libro, escrito en 1982 , aunque esta sea una edición de 1990. Tendría yo unos 12 años, allá por 1992, cuando fui con mi clase de sexto de EGB a la feria del libro de mi pueblo, después de visitiar las casetas y atender a las explicaciones pertinentes, los profesores nos dejaron unos minutos libres para explorar por nuestra cuenta y escoger y comprar algún libro, quién quisiera. Yo escogí este, me gustó la portada y el texto de la sobrecubierta y me pareció que sería una buena elección para convertirse en uno de mis primeros libros "de adulto", ya ves, con doce años. 

Reconozco sin vergüenza ninguna que la primera vez que lo leí, a esa edad, sinceramente no lo entendí, me pareció enrevesado y sin sentido. A lo largo de estos 26 años pasados desde que lo compré lo he releído en numerosas ocasiones y cada vez me gusta más. La forma en que está escrito, directa, casi sin florituras, en ocasiones dura y en otras ocasiones muy descriptivo y rico, actualmente me fascina. Hay que ver cómo vamos cambiando con el tiempo y cómo cambian nuestras percepciones junto con nosotros. 

Pese a ser un libro muy corto, apenas tiene 157 páginas, no he sido capaz de leerlo de un tirón nunca, es intenso, contiene la historia condensada de tantas generaciones de la familia Beltrán, que hay que beberlo a sorbitos y poco a poco irlo asimilando.

En esta ocasión lo he releído para comentarlo en una reunión de Círculo Literario en el que participo en el que esta vez teníamos que comentar algún pasaje de nuestros libros favoritos y mi mano se fue directamente a por este libro. 

La historia que Lydia escribe, la historia de la familia de su marido, es tan rica, ha habido tantas subidas y bajadas a lo largo de las generaciones que vivieron allí durante varios siglos que para poner un poco de orden mental, en una de las primeras páginas encontraremos el árbol genealógico, al que acudiremos en más de una ocasión para ubicarnos, ya que la tradición es que al primogénito se le bautice como Rodrigo y por lo tanto hay varios personajes con el mismo nombre. 

Sé que mucha gente que pase por aquí pensará que lo que voy a escribir ahora es casi un sacrilegio, pero leyendo este libro encuentro similitudes, me recuerda muchísimo al muy premiado Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. El parecido es evidente, una familia que se establece en una tierra casi deshabitada, el desarrollo de su linaje, la locura y rarezas de las personas de la misma familia y finalmente la decadencia y extinción del apellido. Lo recomiendo a cualquier lector que no conozca esta escritora, pero también a aquellos que disfrutaron con Cien años de soledad y quieran leer algo "parecido", así, entrecomillado. 

Actualmente este libro está descatalogado, pero puede ser encontrado en páginas de venta de libros de segunda mano sin problemas. En Iberlibro lo he encontrado desde apenas 2€. 

Dejo por aquí el enlace a la página de la autora en Wikipedia (en inglés), como siempre que escribo de un autor que no se haya tratado antes en el blog. 

Y por mi parte lo dejo aquí, ya lo he releído este año, así que regresa a su puesto honorífico en la balda de mis libros favoritos.

Fin de guardia, Stephen King

El argumento: Algo se ha despertado en la habitación 217. Algo nocivo. Brady Hartsfield, autor de la masacre en la sala de conciertos donde murieron ocho personas y muchas otras resultaron heridas, lleva cinco años en estado vegetativo. Según los médicos, no es probable que se recupere completamente, pero tras el Brady de mirada ausente está el Brady despierto y poseedor de unos poderes que le permiten sembrar el caos sin salir del hospital. Bill Hodges, detective retirado que dirige una agencia privada con Holly Gibney, investiga una serie de suicidios recientes con un punto en común: todos los fallecidos tuvieron relación con Brady. De este modo se ven envueltos en el caso más peligroso de su trayectoria. Brady ha vuelto con intención de vengarse no solo de Hodges y sus amigos, sino de la ciudad entera. 
Con Fin de guardia Stephen King consigue llevar la trilogía a un final sublimemente terrorífico combinando la parte detectivesca de Mr. Mercedes y Quien pierde paga con la intriga supernatural, marca del autor. El resultado es una mirada inquietante a la vulnerabilidad humana combinada con una trama escalofriante. Nadie supera a King. (Texto de las solapas)

Mi opinión: Lo primero que voy a decir, y de lo que me acabo de dar cuenta ahora mismo al copiar el texto de las solapas de la sobrecubierta es que por resumir tanto hay un error garrafal, la masacre de Brady Hartsfield no fue en una sala de conciertos, sino en la feria de empleo. El atentado que había planeado en la sala de conciertos fue abortado en el último instante cuando Holly le golpeó la cabeza con la cachiporra de Bill Hodges, pero claro, para saber eso tienes que haber leído Mr. Mercedes

A mi este libro me hace pensar en cosas paralelas, estoy leyendo sobre la poderosa mente de Brady y divago sobre las personas que están en hospitales y residencias en estado vegetativo y en que hasta qué punto sabemos que esas personas ya no piensan, ¿podría ser que esas personas tengan una linea de pensamiento activa y nos puedan oír y en ocasiones vernos con relativa normalidad, aunque su estado no les permita interactuar o respondernos? es desalentador e inquietante. 

El desarrollo de la novela es muy del estilo propio del autor, aquí cobran un protagonismo importante Bill y Holly, como apenas lo tenían en la segunda parte de la trilogía, ya que a mis ojos apenas eran personajes secundarios, el chaval protagonista de la novela era muy avispado y los detectives apenas intervienen. Esto me lleva a confirmar una vez más mi teoría (y mi manía) de pensar que en las sagas siempre hay un libro que cojea, que sin ser malo es más flojo que sus compañeros de balda. 

Para mi gusto personal este libro supone un buen cierre a la trilogía, ya que empezó con Brady y Bill y termina con ellos y el final, que no quiero desvelar, no da lugar a una continuación en forma de una posible cuarta novela. 

En este libro el personaje de Jerome, que tan buen resultado daba en las novelas anteriores como ayudante extraoficial de Holly y Bill apenas aparece, puesto que ha pasado el tiempo y ya es un chico adulto que se ha tomado un tiempo de descanso antes de ir a la universidad y está empleando unos meses en ayudar a construir casas para pobres en otra zona de Estados Unidos. Pero no le echaremos mucho de menos, porque cuando aparece lo hace a lo grande, logrando un gran efecto protagonista. 

Los personajes son muy King, la trama muy del estilo del autor, aunque lo clasifico mentalmente como una línea aparte de la tradicional de terror de King que tanto me gusta, las dos anteriores son más policíacas puras y esta tiene el toque sobrenatural. Igualmente me gusta, todo aquel que pase alguna vez por este blog ya sabe que soy incondicional de King, pocas cosas escribirá que a mi no me gusten. 

Recomiendo la lectura de este libro principalmente a los que hayan leído -al menos- la primera parte de la trilogía, Mr.Mercedes, porque si bien es una historia cerrada en sí mismo, hace muchas alusiones al primer volumen y si lo leemos sin haber leído antes el primero pueden verse muchos cabos sueltos que en realidad están atados en el volumen anterior. 

Poco más que decir, me ha gustado y lo recomiendo a los lectores fieles al señor King, y también a los lectores de novela policíaca.