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Calendar Girl vol.2, ( abril, mayo y junio) Audrey Carlan.

domingo, 8 de abril de 2018

Origen, Dan Brown.

El argumento: Robert Langdon, profesor de simbología e iconografía religiosa de Harvard, acude al Museo Guggenheim de Bilbao para asistir a un trascendental anuncio que "cambiará la faz de la ciencia para siempre". El anfitrión de la velada es Edmond Kirsch, un joven multimillonario cuyos visonarios inventos tecnológicos y audaces predicciones lo han convertido en una figura de renormbre mundial. Brillante exalumno de Langdon, se dispone a revelar un extraordinario descubrimiento que dará respuesta a las dos preguntas que han obsesionado a la humanidad desde el principio de los tiempos. 
¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?
Al poco de comenzar la presentación, meticulosamente orquestada por Edmond Kirsch y la directora del museo Ambra Vidal, estalla el caos para el asombro de cientos de invitados y millones de espectadores en todo el mundo. Langdon y Ambra, perseguidos por un atormentado enemigo, deben huir a Barcelona e iniciar una carrera contrarreloj para localizar la críptica contraseña que les dará acceso al revolucionario secreto de Kirsch. 
Siguiendo un rastro de pistas compuesto por símbolos ocultos en obras literarias y de arte moderno, tendrán pocas horas para intentar desvelar la fascinante investigación de Kirsch... y su sobrecogedora revelación sobre el origen y el destino de la humanidad. (Texto de la contraportada)

Mi opinión: Compré este libro con mucha ilusión, ya sabes... uy, está situado en tu país, salen cosas que igual conoces, escenarios que puedes visitar con relativa facilidad, etc.. y luego me dio pereza empezarlo y lo he tenido aplazado durante un par de meses.  En cierta manera es como si previese lo que me iba a pasar. Y lo que ha pasado es que he encontrado este libro muy flojo, como si cada vez los libros de Brown, a fuerza de ser todos más rizo sobre lo mismo en diferentes escenarios, fuesen perdiendo fuelle. 
Para mi gusto he encontrado pocas descripciones, en el anterior que reseñé, Inferno, era una constante las descripciones de los escenarios, había muchos momentos en que dejaba el libro y buscaba tal o cual edificio que se estaba describiendo en ese instante y lo miraba, y admiraba la descripción por lo acertada, todos sabemos que las licencias literaria son frecuentes; es decir, es fácil teatralizar un poco el entorno o situación si con ello nos queda una escena más espectacular o atractiva para el lector y las obras de Brown en eso son una cascada de información de todos los escenarios en los que sucede la acción. Pero este libro a mi me ha parecido que se quedaba corto en ese aspecto. 
Luego viene el tema de los personajes, la ambientación social del libro. En otros libros quizá como hablaban de países en los que no he estado o a los que no he prestado demasiada atención (muy mal por mi parte) si me decía que en Italia hay un rey que se llama Ludovico XXX, pues tal vez me lo crea a pies juntillas o no me lo cuestione todo lo que debería; pero cuando la historia está ambientada en el país propio es difícil que no te chirríe cuando se cambian los nombres y detalles muy destacados de la familia real. Soy consciente y es obvio el motivo por el cual no se pueden usar nombres y detalles de las personas reales y más tratándose, precisamente, de la familia real, pero no deja de quedársele a una cara de póker la primera vez que lee acerca del príncipe Julián. 
No quiero dar muchos detalles porque soy consciente de que es un libro bastante nuevo y que hay muchas personas que lo leerán en próximas semanas o meses y que si llegan aquí igual se leen un espoiler y les estropea el libro. 
Otro detalle a destacar de los libros de Brown es que Robert Langdon siempre lleva una muchacha a su lado para descubrir los misterios del volumen en cuestión. En Ángeles y demonios tenemos a Vittoria Vetra, que es científica; en El código Da Vinci encontramos a Sophie Neveu que es criptóloga; en El símbolo perdido investigará con Katherine Solomon que es experta en ciencias neoéticas; en Inferno va con Sienna Brooks y en este que nos ocupa su compañera es Ambra Vidal, que es la directora del Guggenheim de Bilbao. Sólo en su primera novela, La fortaleza digital, encontramos a una personaje principal femenina, la criptógrafa Susan Fletcher.
 ¿Encontraremos alguna vez que el profesor Langdon elija un partenaire masculino, o estamos así por temas de paridad? A mi, sinceramente me da igual que lleve un compañero, en vez de una compañera "florero", porque el personaje de Ambra Vidal tampoco es que sea la quinta esencia del conocimiento y que complemente al profesor a la perfección, más bien es un hilo que hace que al viajar juntos todos los focos se fijen en él. Si en algún momento hubiera dejado a Ambra en buenas manos, él hubiera podido investigar sin temor de que le diesen un tiro, pero claro, entonces quizá estuviéramos hablando de otro libro.
Sobre el final, pues sin desvelar, solo decir que a mi no me ha parecido tan super impactante el descubrimiento de Edmond Kirsch, esperaba algo más místico, más espiritual y si lo piensas bien una vez que lo sabes porque lo has leído, es un paso lógico al hilo en el que se está desarrollando la evolución humana. Ahora, que se llegue a dar en realidad o no, ya lo veremos. 
A este libro, pese a la expectación generada, le tengo que dar una puntuación relativamente baja, un cinco, por todo lo explicado anteriormente, es bastante flojo, esperaba más espectacularidad. 
La página del autor os la dejo por aquí, como siempre, por si queréis más información.

domingo, 18 de marzo de 2018

Los renglones torcidos de Dios, Torcuato Luca de Tena.

El argumento: Quien lea las tres primeras páginas de este sorprendente relato ya no podrá abandonar su lectura. El interés crece página tras página, episodio tras episodio, de tal modo que el lector no se sentirá fuera sino dentro de cuanto acontece en la novela. 
Alice Gould, también conocida como "la rubia", "la paranoica", "la almenara" y "la detective", tiene una rara, cautivadora y enigmática personalidad. Es sin duda un tipo, un prototipo literario, de primera clase. Tal vez el personaje femenino más hodamente estudiado y más conseguido de su autor. La acción transcurre en un gran manicomio donde residen más de ochocientos enfermos mentales. Durante una época, uno de esos ochocientos recluidos fue el propio autor de estas páginas, quien ingresó voluntariamente para mejor estudiar el triste y patético ambiente que pretendía describir. Los locos, los pobres locos, esos errores de la naturaleza, esos "renglones torcidos de Dios", están tratados con respeto y con piedad. Los más singulares son "El autor de la Teoría de los Nueve Universos", "el Gnomo", "El hombre elefante", Ignacio Urquieta, "La Duquesa de Pitiminí" y la enternecedora pareja formada por "la Niña Oscilante" y "Rómulo el Mimético". Entre ellos, los médicos y los demás "batas blancas", Alice Gould -a veces altiva y distante; a veces humanista y femenina- muestra su belleza, su espíritu superior, su gran poder de fascinación... y su enigma (texto de las portadillas). 

Mi opinión: Como viene siendo habitual en este blog últimamente, voy a explicar cómo ha llegado este libro a mis manos; no es que tenga necesidad alguna de justificarme, es porque me gusta pensar que algunos libros llegan a nosotros en el momento adecuado. Me habían hablado de este libro muchas veces, personas muy dispares y todas me lo habían recomendado mucho. Lo había tenido en mis manos hace años en una tienda de segunda mano y al final preferí otro título y éste que hoy nos ocupa, se quedó allí. Un día lo encontré en Wallapop, la app de compra-venta de artículos de segunda mano (a veces nuevos también), lo vendía una persona de mi localidad y por el irrisorio precio de 1€. Pensé: mira, si no me gusta, al menos no me habré gastado mucho dinero. El mío es un ejemplar de 1980 (el año en que yo nací) tercera edición y prorrogado por Juan Antonio Vallejo-Nágera, eminente psiquiatra ya fallecido.
Debo ser justa y reconocer que a mi no me enganchó con las tres primeras páginas, tal como dice el texto de las portadillas que reproduzco en el primer párrafo de la reseña. Me costó un poco más, quizá unas cincuenta páginas, luego ya llegó el momento de devorarlo. 
¿Quién es Alice Gould de Almenara? Al principio de la historia, Alice ingresa en el manicomio mediante un falso parte médico, acompañada por un hombre que ella dice que es su marido, aunque luego lo desmentirá. Vamos de su mano en todos los trámites de su ingreso, en las entrevistas con los médicos, en cómo sufre la revisión corporal, cómo es despojada de sus pertenencias y ropas, por ser demasiado lujosas para el ambiente y podría despertar rencillas o suspicacias entre los internos, así que le facilitan un horrible conjunto de pantalón deformado y camiseta descolorida de tan lavada como está. Se le permitirá fumar, pero no tener cerillas o mecheros, deberá pedir lumbre al personal del manicomio, a los "batas blancas". 
Cuando nadie la ve, Alice afirma ser una detective privada que ha ingresado con documentación falsa para descubrir al asesino del padre de uno de sus clientes.  Los problemas empiezan cuando su "gancho" dentro del manicomio no está en el momento de su ingreso, pues se encuentra de vacaciones, así que ella es admitida como paciente sin evaluar y sin tratar, pero deberá permanecer dentro del recinto pues no tendrá permiso para salir, así que empieza a investigar por su cuenta. 
Hay momentos en los que Alicia parece una loca más de los ochocientos que habitan en el centro y otros en los que parece la persona más cuerda del libro. Cuando por fin aparece el director, Alicia se encuentra con la sorpresa de que el señor dice no saber nada de la trama que ella le cuenta, la evalúa y la traslada de pabellón, donde ella y esa personalidad tan increíble que tiene logran salir airosas y ganarse el afecto de sus cuidadores. Tal es el nivel de inteligencia y su capacidad de atar cabos que Alicia llega a poner en jaque al mismísimo director del manicomio, al que le enfrenta una mutua antipatía personal. Mientras todo esto sucede, pasamos páginas y páginas de pequeñas anécdotas de Alicia y su interacción con otros personajes allí ingresados. 
La parte más interesante de la historia -a mi parecer- es cuando el texto te envuelve tanto que no sabes si Alice siempre ha estado loca y toda su historia de detectives no es más que una patraña o si están locos todos los demás. A mi esta duda me ha sobrevenido en dos o tres ocasiones a lo largo de la lectura del texto. He cambiado de opinión en varias ocasiones sobre la cordura o locura de Alice, y por eso quiero recomendar este libro a los lectores de misterio, pues pese a los 40 años que han pasado desde su escritura, si no fuera por el uso de formas del castellano ya en desuso (sentóse, callóse, por ejemplo) el tema estaría de plena actualidad.
Pese a todo me ha parecido un libro muy ameno, no descarto volver a leerlo más adelante o leer otros textos del mismo autor si me los cruzo en algún momento. 
En cuanto a si Alicia Gould está loca de verdad o es en realidad una prestigiosa detective privado... tendréis que leer el libro para descubrirlo, sólo puedo deciros que hay cosas que no son lo que parecen, pero otras que sí. 
Como siempre que reseño un libro de un autor hasta el momento nunca tratado en el blog, os dejo un enlace al perfil de la wikipedia del autor, por aquí

jueves, 1 de marzo de 2018

Calendar girl 1 (enero, febrero, marzo), Audrey Carlan.

El argumento: Mia necesita dinero. Mucho dinero. Para ser exactos, un millón de dólares. La vida de su padre está en juego y ella es la única que puede saldar sus deudas. El plazo: un año. La solución: un trabajo que ella nunca antes habría pensado aceptar... Malibú, Seattle y Chicago son sus primeros destinos, en los que, junto a Wes, Alec y Tony, Mia conocerá el lujo, descubrirá estilos de vida completamente diferentes y vivirá experiencias sexuales increíbles... Sólo hay una regla muy clara: no debe enamorarse. ¿Será capaz de cumplirla? (Texto de la contraportada)

Mi opinión: Una vez más empiezo la reseña casi justificándome, tengo que explicar que no suelo elegir literatura erótica porque me aburre, no me gusta en general; así que, por supuesto, no encontrarás aquí reseñas sobre la trilogía de las 50 sombras de Grey porque no los he leído, ni cuando estaban de moda, ni después. Le di una oportunidad a la primera película y me la pasé indignada y enfadada todo el rato con lo que estaba viendo. No pienso comentar nada más de esa película, ni de ese libro porque no lo he leído. 

Vayamos con este que nos ocupa hoy. Advierto a posibles visitas del blog que la parte que sigue contiene spoilers, así que si tienes pensado leer este libro es mejor que lo dejes aquí y no sigas leyendo.

Para empezar, no puedo evitar decir que me rechinan los dientes de ver con qué facilidad la protagonista se acoge a la oportunidad de trabajar de scort. Vale, partamos desde el punto que explica en el libro de que sólo se desnudará y mantendrá relaciones sexuales con el cliente si ella lo desea. El problema viene cuando nada más ver a su primer cliente, se siente irremediablemente atraída tanto sexual como sentimentalmente por él. Recuerdo que pensé, pues anda que empezamos bien. Luego rizamos el rizo cuando Wes (el primer cliente) corresponde a su atracción física y sentimental. Otra vez pensé, pues sí que va a ser corto el libro... pero no, aunque Mia termina confesándole a Wes el motivo por el que está ejerciendo ese trabajo y él se ofrece a pagar la deuda, con tal de que ella no tenga que sacrificarse haciendo un trabajo que no le gusta, pues aunque con él tiene mucha afinidad cabe la posibilidad de que cualquiera de los próximos clientes sea un hombre que le desagrade y le haga el mes de trabajo insoportable; ella rechaza su ofrecimiento aduciendo que este es un sacrificio que debe hacer y es una experiencia que debe vivir.

Especifico un poco: en principio Mia tendrá 12 clientes, uno cada mes, el trabajo durará unos 25 días y los días intermedios entre un cliente y otro los puede dedicar a visitar a su familia, a su hermana Mady, a su amiga Gin y a su padre, que durante el primer volumen permanece en coma en un hospital, también deberá aprovechar los días libres para acicalarse: pedicura, masajes, peluquería, depilación, manicura, etc. Por cada mes recibirá cien mil dólares (100.000), y queda fijado por contrato que si tiene sexo o desnudez con el cliente, éste abonará un plus de veinticinco mil dólares más (25.000).

En enero está con Wes, un atractivo guionista de cine, multimillonario y con una familia adorable, pero soltero empedernido, que está demasiado ocupado con su trabajo y al que le molesta que cuando tiene que hacer vida social con motivo de sus negocios y para establecer contactos, las mujeres solteras le interrumpan, versión muy reducida del problema. Su madre le contrata a la escort para que él aparezca con alguien del brazo, alguien que sepa ocupar un lugar discreto, pero que a su vez sirva para espantar a las mosconas caza fortunas. 

En febrero estará con Alec, un artista francés que trabaja/vive en Seattle y que la ha escogido por su físico porque la necesita como musa de la serie de pinturas y fotografías que está preparando para su próxima exposición. Con Alec tendrá una conexión meramente sexual, no hay implicaciones sentimentales, pero la sensibilidad artística de Alec despertará en ella una parte de su personalidad que hasta ahora ella no había explorado. 

En marzo su cliente será Tony, un boxeador homosexual que todavía no ha salido del armario pese a tener una misma pareja estable desde su adolescencia, al que adora; pero que vive condicionado con la idea de que su gran familia de origen italiano, dueños de una gran cadena de restaurantes, no acepten su verdadera forma de sentir. Con Tony obviamente no habrá conexión sexual, no porque ella no se sienta atraída por él, que al ser deportista tiene un buen físico, sino porque al ser homosexual no hay nada que hacer con él, además de que conoce también a Héctor, la pareja de Tony e inmediatamente se establece entre ellos una corriente de simpatía. 

No sé juzgar si las escenas de sexo, muy numerosas por cierto, están bien narradas o no, puesto que no soy aficionada al género erótico, pero sí puedo decir como lectora que he quedado un poco saturada de la serie de palabras tipo: polla, tranca, follar y similares. También encuentro muy repetitiva durante el texto las expresiones que aluden a que a Mia se le humedece la ropa interior, supuestamente de deseo al estar con sus clientes, llega un momento en que la cosa se hace tan repetitiva que dan ganas de darle a la muchacha un salvaslip.

Pese a ser un género que no suelo tratar en el blog, como no me ha desagradado del todo, me compré el segundo volumen de la serie, pero estoy haciendo un intermedio entre tanto erotismo para leer un libro de otro género entre el uno y el dos.

Como siempre que presento a un nuevo autor en el blog dejo un enlace a su página de wikipedia o web personal por aquí. Me llama muchísmo la atención que se la presente como literatura romántica y que yo la haya clasificado como erótica. No deja de ser curioso.

lunes, 12 de febrero de 2018

La sangre helada, Ian McGuire

El argumento: ¿Qué hace un médico como Patrick Sumner en un ballenero con rumbo a Groenlandia? Se sabe que estuvo en el ejército, destinado en la India. Para la tripulación del Volunteer, está claro que el seño Sumner huye de algo. Nadie elige el infierno si tiene una opción mejor. En su época como soldado, durante el asedio de Delhi, Sumner llegó a creer que había experimentado en su totalidad las profundidades del mal, y que el viaje en el ballenero podía ser el salvoconducto hacia una vida en libertad. 
Henry Drax es el principal arponero del Volunteer, un tipo hediondo, borracho, brutalmente sanguinario que se mueve por impulsos. Nada se interpone entre él y su objetivo. Si es necesario, saca el cuchillo, alarga el brazo y toma lo que necesita, y ni siquiera una vida es un obstáculo. 
En un ambiente opresivo donde cualquiera puede sacar lo peor de sí mismo, es difícil distinguir entre culpables e inocentes, pero todos pueden ser víctimas. Y en el barco viaja un asesino sanguinario que convertirá la expedición en una pesadilla dantesca. (Texto de las solapas)

Mi opinión: Para empezar diré que este es un libro que yo nunca hubiera comprado. Soy socia de Círculo de lectores desde donde me alcanza la memoria y como mi espacio físico para libros es limitado, hace tiempo que no compro nada; pero me llamó un comercial y me hizo una oferta muy buena por Origen, de Dan Brown, que lo andaba buscando por librerías y en todas partes estaba carísimo y venía con este "de regalo". El de Origen aún no lo he empezado, después de meses buscándolo, ahora que lo tengo no me apetece, así que está esperando el momento adecuado durmiendo en la pila de libros de mi mesita de noche. 

Me costó cogerle el punto, literalmente me dormía cada pocas páginas. Es muy mal hablado, ojo, no mal escrito, sino mal hablado; os vais a hartar de palabras tipo: polla, chocho, coño, puta, follar, etc. Ya sé que son marineros rudos, de un barco ballenero y tal, pero el texto podría ser un poco más light; hay momentos en los que estas palabras ya te molestan para seguir leyendo y es algo que se mantiene durante todo el libro. 

Alrededor de la página 50 me enganchó, ya dejé de dormirme y empecé a prestarle atención en serio, el texto se pone interesante y te captura. Un fallo, por llamarlo de alguna manera es que desde las primeras páginas, desde la propia sinopsis, ya sabes que el asesino en Drax, pero eso no quita el interés en cómo se va a desarrollar la historia. 

Y es que este no es un viaje de caza de ballenas cualquiera, la idea oculta del capitán del barco es hundir el barco, puesto que ya está antiguo respecto a los nuevos barcos de vapor, el Volunteer, que es un velero, queda en clara desventaja, así que Bromlee quiere llevarlo lo más al norte posible y hundirlo para cobrar el seguro. Sólo el segundo de a bordo conoce el plan, y están en complot con otros barcos para que les recojan cuando el naufragio suceda, pero una vez el Volunteer se hunde, el barco más próximo está a varios kilómetros de distancia y no logran llegar a tiempo... pues mientras el otro barco les espera, un iceberg choca contra él y también lo hunde, sin supervivientes. Así pues, se quedan solos, casi sin recursos, en medio del hielo. Y deberán pasar así varios meses hasta que llegue la primavera, los hielos se rompan y vuelvan a pasar por allí barcos con relativa normalidad. Pero si queréis saber si consiguen sobrevivir a los interminables hielos del paso del norte, tendréis que leer el libro. 

Como siempre que introduzco a un autor nuevo en el blog, dejo su página de Wikipedia (en inglés) por aquí.

viernes, 26 de enero de 2018

Los guardianes de la casa, Lisa St Aubin de Terán.

El argumento: Basada en experiencias autobiográficas. Los guardianes de la casa -Premio Somerset Maugham 1982- fue la primera novela de Lisa St Aubin. Lydia Sinclair, recién casada con Diego Beltrán, último descendiente de la excéntica y peculiar familia que desde el siglo XVIII ha gobernado los desolados valles andinos, llega al a decadente hacienda La Bebella. Ante la incomunicación y la introversión de su marido, Lydia se refugia en el desenterramiento de la trágica historia de los Beltrán. Benito, el más antiguo criado de la familia, le va relatanteo el pasado esplendor, con las intrigas, los amores y  a la vez la violencia y el sufrimiento. A partir de estos testimonios, Lydia teje un rico tapiz, en el que aparecen fantásticas leyendas de ese pasado, mezcladas con la dureza  de un presente marcado por la lucha por la supervivencia en esas tierras de extrema aridez y pobreza. 

Mi opinión: Lo primero que deseo contar es cómo llegó a mis manos este libro, escrito en 1982 , aunque esta sea una edición de 1990. Tendría yo unos 12 años, allá por 1992, cuando fui con mi clase de sexto de EGB a la feria del libro de mi pueblo, después de visitiar las casetas y atender a las explicaciones pertinentes, los profesores nos dejaron unos minutos libres para explorar por nuestra cuenta y escoger y comprar algún libro, quién quisiera. Yo escogí este, me gustó la portada y el texto de la sobrecubierta y me pareció que sería una buena elección para convertirse en uno de mis primeros libros "de adulto", ya ves, con doce años. 

Reconozco sin vergüenza ninguna que la primera vez que lo leí, a esa edad, sinceramente no lo entendí, me pareció enrevesado y sin sentido. A lo largo de estos 26 años pasados desde que lo compré lo he releído en numerosas ocasiones y cada vez me gusta más. La forma en que está escrito, directa, casi sin florituras, en ocasiones dura y en otras ocasiones muy descriptivo y rico, actualmente me fascina. Hay que ver cómo vamos cambiando con el tiempo y cómo cambian nuestras percepciones junto con nosotros. 

Pese a ser un libro muy corto, apenas tiene 157 páginas, no he sido capaz de leerlo de un tirón nunca, es intenso, contiene la historia condensada de tantas generaciones de la familia Beltrán, que hay que beberlo a sorbitos y poco a poco irlo asimilando.

En esta ocasión lo he releído para comentarlo en una reunión de Círculo Literario en el que participo en el que esta vez teníamos que comentar algún pasaje de nuestros libros favoritos y mi mano se fue directamente a por este libro. 

La historia que Lydia escribe, la historia de la familia de su marido, es tan rica, ha habido tantas subidas y bajadas a lo largo de las generaciones que vivieron allí durante varios siglos que para poner un poco de orden mental, en una de las primeras páginas encontraremos el árbol genealógico, al que acudiremos en más de una ocasión para ubicarnos, ya que la tradición es que al primogénito se le bautice como Rodrigo y por lo tanto hay varios personajes con el mismo nombre. 

Sé que mucha gente que pase por aquí pensará que lo que voy a escribir ahora es casi un sacrilegio, pero leyendo este libro encuentro similitudes, me recuerda muchísimo al muy premiado Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. El parecido es evidente, una familia que se establece en una tierra casi deshabitada, el desarrollo de su linaje, la locura y rarezas de las personas de la misma familia y finalmente la decadencia y extinción del apellido. Lo recomiendo a cualquier lector que no conozca esta escritora, pero también a aquellos que disfrutaron con Cien años de soledad y quieran leer algo "parecido", así, entrecomillado. 

Actualmente este libro está descatalogado, pero puede ser encontrado en páginas de venta de libros de segunda mano sin problemas. En Iberlibro lo he encontrado desde apenas 2€. 

Dejo por aquí el enlace a la página de la autora en Wikipedia (en inglés), como siempre que escribo de un autor que no se haya tratado antes en el blog. 

Y por mi parte lo dejo aquí, ya lo he releído este año, así que regresa a su puesto honorífico en la balda de mis libros favoritos.

Fin de guardia, Stephen King

El argumento: Algo se ha despertado en la habitación 217. Algo nocivo. Brady Hartsfield, autor de la masacre en la sala de conciertos donde murieron ocho personas y muchas otras resultaron heridas, lleva cinco años en estado vegetativo. Según los médicos, no es probable que se recupere completamente, pero tras el Brady de mirada ausente está el Brady despierto y poseedor de unos poderes que le permiten sembrar el caos sin salir del hospital. Bill Hodges, detective retirado que dirige una agencia privada con Holly Gibney, investiga una serie de suicidios recientes con un punto en común: todos los fallecidos tuvieron relación con Brady. De este modo se ven envueltos en el caso más peligroso de su trayectoria. Brady ha vuelto con intención de vengarse no solo de Hodges y sus amigos, sino de la ciudad entera. 
Con Fin de guardia Stephen King consigue llevar la trilogía a un final sublimemente terrorífico combinando la parte detectivesca de Mr. Mercedes y Quien pierde paga con la intriga supernatural, marca del autor. El resultado es una mirada inquietante a la vulnerabilidad humana combinada con una trama escalofriante. Nadie supera a King. (Texto de las solapas)

Mi opinión: Lo primero que voy a decir, y de lo que me acabo de dar cuenta ahora mismo al copiar el texto de las solapas de la sobrecubierta es que por resumir tanto hay un error garrafal, la masacre de Brady Hartsfield no fue en una sala de conciertos, sino en la feria de empleo. El atentado que había planeado en la sala de conciertos fue abortado en el último instante cuando Holly le golpeó la cabeza con la cachiporra de Bill Hodges, pero claro, para saber eso tienes que haber leído Mr. Mercedes

A mi este libro me hace pensar en cosas paralelas, estoy leyendo sobre la poderosa mente de Brady y divago sobre las personas que están en hospitales y residencias en estado vegetativo y en que hasta qué punto sabemos que esas personas ya no piensan, ¿podría ser que esas personas tengan una linea de pensamiento activa y nos puedan oír y en ocasiones vernos con relativa normalidad, aunque su estado no les permita interactuar o respondernos? es desalentador e inquietante. 

El desarrollo de la novela es muy del estilo propio del autor, aquí cobran un protagonismo importante Bill y Holly, como apenas lo tenían en la segunda parte de la trilogía, ya que a mis ojos apenas eran personajes secundarios, el chaval protagonista de la novela era muy avispado y los detectives apenas intervienen. Esto me lleva a confirmar una vez más mi teoría (y mi manía) de pensar que en las sagas siempre hay un libro que cojea, que sin ser malo es más flojo que sus compañeros de balda. 

Para mi gusto personal este libro supone un buen cierre a la trilogía, ya que empezó con Brady y Bill y termina con ellos y el final, que no quiero desvelar, no da lugar a una continuación en forma de una posible cuarta novela. 

En este libro el personaje de Jerome, que tan buen resultado daba en las novelas anteriores como ayudante extraoficial de Holly y Bill apenas aparece, puesto que ha pasado el tiempo y ya es un chico adulto que se ha tomado un tiempo de descanso antes de ir a la universidad y está empleando unos meses en ayudar a construir casas para pobres en otra zona de Estados Unidos. Pero no le echaremos mucho de menos, porque cuando aparece lo hace a lo grande, logrando un gran efecto protagonista. 

Los personajes son muy King, la trama muy del estilo del autor, aunque lo clasifico mentalmente como una línea aparte de la tradicional de terror de King que tanto me gusta, las dos anteriores son más policíacas puras y esta tiene el toque sobrenatural. Igualmente me gusta, todo aquel que pase alguna vez por este blog ya sabe que soy incondicional de King, pocas cosas escribirá que a mi no me gusten. 

Recomiendo la lectura de este libro principalmente a los que hayan leído -al menos- la primera parte de la trilogía, Mr.Mercedes, porque si bien es una historia cerrada en sí mismo, hace muchas alusiones al primer volumen y si lo leemos sin haber leído antes el primero pueden verse muchos cabos sueltos que en realidad están atados en el volumen anterior. 

Poco más que decir, me ha gustado y lo recomiendo a los lectores fieles al señor King, y también a los lectores de novela policíaca.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Lo que un día fue amor, Mona Camuari.

El argumento: La vida deja de tener sentido para Margaret Oakland cuando acepta casarse con quien ha pagado las deudas de su familia, a pesar de que lo aborrezca como al culpable de haberla obligado a renunciar al que siempre ha amado...
Y cuando este, Richard Ryvers, reaparece en su vida, el deber duele más todavía, hasta el punto de romper lo irrompible: su matrimonio.
¿Querrá Edward, su marido, renunciar a ella, o luchará por retenerla y enamorarla de él cueste lo que cueste?
En una realidad donde pocas cosas son lo que parecen, ¿resistirá Margaret a los encantos de su esposo, o seguirá luchando por que Richard, el que le había robado el corazón en el pasado, vuelva a formar parte de su vida?

Mi opinión: Empiezo por decir que no suelo leer romántica por pereza, no sé explicarlo de otra manera, pero la literatura romántica me produce pereza, es decir, nunca me apetece leerla. 
La historia empieza cuando Margaret todavía es una niña y está enamorada platónicamente del hijo de su madrina, el muchacho, que le saca algunos años, ya casi se aburre al tener que cuidar de la cría porque él es ya un adolescente y le fastidia hacer de niñera. 
Pasa el tiempo y Margaret nota que cada vez que regresa a visitar a su madrina, Richard nunca está... es como si siempre estuviera ocupado y nunca está en casa. Así pasan algunos años y pasan los cambios habituales en una vida, por muy desagradables que puedan ser: fallece la madre de Margaret, su padre vuelve a casarse con una mujer que dilapida su fortuna alegremente y ella crece hasta convertirse en una joven hermosa y a la que no le faltan pretendientes, y a los que rechaza sin pena ninguna porque muy en el fondo de su corazón todavía habita ese amor ¿platónico? por el hijo de su madrina, al que no ha vuelto a ver desde los 11 años. 
Un día, su padre llega a casa y le presenta a un hombre, en un momento en que les deja "oportunamente" a solas, este hombre le comunica que es su prometido y que su padre ha concertado su matrimonio para dentro de poco tiempo. Ella se ofende muchísimo, como es normal, pero él le baja los humos cuando le dice que su padre está gravemente enfermo, que le queda poco de vida y que debido al despilfarro de la fortuna que ha causado la gestión de su madrastra, ya no tienen patrimonio. Él se hace cargo de las deudas, pero a cambio, se casará con ella. 
Margaret se casa con el muchacho, al que ignora deliberadamente, pocos días antes del fallecimiento de su padre y como no quiere saber nada de su esposo, ni siquiera llegan a consumar el matrimonio. Y así van pasando los días en la vida de Margaret Oakland, encerrada en su vida de mujer casada con un hombre al que no ama y al que no muestra interés alguno en conocer.
 Y empieza todo a enredarse, porque todo libro ha de tener un nudo, porque si no no habría lugar para un desenlace y sería un aburrimiento esto de leer y escribir. Y la historia aunque no llegue a animarse hasta ser una fiesta de sucesos unos tras otros, sí que le da un cierto toque emocionante. 
No ha sido esta historia la que me despierte de la sensación de pereza que me produce la literatura romántica, pero he de reconocer que el lenguaje es apropiado a la época en la que está ambientada la historia, detalle que se agradece. Las descripiciones de la protagonista me recuerdan al modo sibilino y pasteloso de Danielle Steel, autora a la que detesto, pero me gusta más Mona que Danielle, por favor. 
La historia en sí no tiene gran misterio, es amena, entretenida y os durará un ratillo, pues tampoco es muy extensa, pero lo cierto es que para pasar un rato agradable bien nos vale. 
Dejo por aquí el enlace a una pequeña biografía de Mona Camuari y la recomiendo para aquellos lectores aficionados a la romántica, a la estética de los años mil ochocientos y pico y para todos aquellos que gusten de dar una oportunidad a una autora autopublicada.