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viernes, 16 de octubre de 2015

Las niñas perdidas, Cristina Fallarás.

El argumento: Existe otra Barcelona: la que se aleja del turismo, los anuncios institucionales con gente sonriente y el diseño. Es en esa otra ciudad, la canalla, en la que la ex periodista y detective Victoria González se mueve pisando fuerte. Y eso que su avanzado estado de gestación no se lo pone fácil. Cuando Victoria recibe el anónimo encargo ‒acompañado de un cheque de explícito y sustancial contenido‒, empieza a imaginar que los infiernos barceloneses que ella conoce están a punto de ganar kilómetros en profundidad. Dos hermanas desaparecidas, de 6 y 8 años. Una de ellas, ya asesinada brutalmente; la otra, en paradero desconocido. Lo que significa que hay que encontrarla lo antes posibles, viva y entera preferentemente.

Mi opinión: La colección de novelas policíacas con la que Círculo de Lectores me ha hecho redescubrir un género al que nunca había prestado mucha atención, está tocando a su fin, hoy le llega el turno a la última (creo) de esta colección. 

Me ha costado cogerle el hilo a este libro, lo primero por los saltos de un personaje a otro, la madre de las niñas, esa mujer pelirroja que divaga constantemente y que parece que no ve nunca la luz entre las tinieblas del colocón permanente que lleva puesto, me resulta desde el principio un personaje algo repulsivo.

Pero para repulsiva de libro la madre de acogida de las niñas perdidas, es decir, la señora a la que le entregaron en acogida a esas dos niñas cuando los servicios sociales se las retiraron a su madre por encontrarlas en un estado deplorable; es una personaje que está como una puta cabra. Absolutamente absurda, me identifico con los pensamientos que a la detective le despierta semejante monstruo absurdo. 

Hay cosas de este libro que no entiendo, deben tener su aquel, no digo yo que no, pero por ejemplo, las instrucciones para matar un perro, o a un hámster... ejem. Dejémoslo ahí.

Sobre la trama, pues siempre me sorprendo de la suerte que tengo, leyendo historias en las que se sumerge uno en los submundos de dentro de las ciudades en las que vivimos; tengo una suerte enorme pues jamás me he sentido tentada a probar las drogas y es un terrorífico mundo con el que he evitado el contacto, por ahora. 

La trama está bien, me gusta cómo la desarrolla y cómo el texto nos orienta a despreciar a los personajes que llevan la oscuridad con ellos mismos. El final me ha gustado, hay una parte que no, en lo que concierne a Victoria, por todo lo que ella pierde, pero es un absoluto descubrimiento y una sorpresa el saber por qué y por quién, quién es realmente causante de que esas niñas sufran tantisimo. Un final impactante, sin duda.
 
El enlace al perfil de la autora en Wikipedia lo dejo por aquí, y animo a todo el que me lea a echarle un ojo a esta novela, no se quedará indiferente, lo garantizo.

jueves, 15 de octubre de 2015

Las edades de Lulú, Almudena Grandes.

El argumento: La adolescente Lulú se siente atraída por un amigo de la familia, Pablo. Tras mantener su primera experiencia sexual con él a los 15 años, continúa adorándolo como su único objeto de deseo. Pablo seguirá enseñándole cuáles son los caminos más placenteros -y los más perversos- a los que conduce el sexo, desde la homosexualidad hasta el masoquismo, pasando por el travestismo. En ese continuo paseo por el lado oscuro, Lulú se interna cada  vez más en un infierno del que le será difícil salir. Crónica de una degradación por amor, esta primera novela ganó el XI premio de novela erótica La Sonrisa Vertical e inspiró la película del mismo título que dirigió Bigas Luna. (Texto de la contraportada)

Mi opinión: Hace como un mes que leí esta novela y todavía no tengo una opinión completa formada acerca de ella, es una erótica tan distinta a la de mi última reseña que no sé ni por dónde comenzar. Pero bueno, allá vamos.

Lulú es una niña atípica, seguro que conocéis alguna, de estas niñas que desde pequeñas parecen picantonas, como si ya desde niñas se les viese que de mayor les va a gustar el sexo. A los 15 años tiene clarísimo que Pablo, amigo de su hermano, le despierta una tensión sexual que está decidida a resolver, y en cuanto se le presenta la ocasión, la resuelve.

De Pablo debo decir que en ningún momento me parece un personaje masculino al que adorar/idealizar/ con el que soñar, en todo momento me parece un ser despreciable y que abusa de ella sin medida ninguna. Es un tío que sabe lo que quiere, lo que le gusta, va a por ello a saco y luego... luego dice que amaba a Lulú desde siempre, se casa con ella, tienen una hija y todo eso.

Pero como las reglas del amor y las del sexo las diseñan a su medida los miembros de cada pareja, a ellos parece que les funciona hasta que Pablo cruza un límite que hace a Lulú pensar que él nunca la escucha, que para él y mientras ella esté a su lado, siempre será una niña. No sé qué clase de niña, porque a mi , como ya decía en otro párrafo, Lulú no me parece una niña, me parece una mujer encerrada en cuerpo de niña desde bien joven. 

Del tema de cómo trata la autora la experiencia de Lulú con la homosexualidad, el travestismo y hasta el masoquismo, poco voy a contar, sólo que hay momentos en los que estaba leyendo y decía ¡¡venga!! y no sabía si echarme a reír o tirar el libro un rato por ahí hasta que se me pasase el mosqueo. 

Es un libro que recomiendo para cualquiera que le guste el tema de erótica con esos ingredientes del "casi" todo vale, cuidado con ese "casi", ojito ahí.

Como siempre, os facilito el link al perfil de la autora en Wikipedia, aquí. Y destaco algo: ha sido su ópera prima y su única incursión en el mundo de la erótica.