Próxima reseña:

Próximas reseñas:

Un lugar a dónde ir, María Oruña.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Gothika, Clara Tahoces.

Me habían recomendado este libro en diferentes foros una y otra vez. Y por ser de una autora para mí desconocida, había retrasado su lectura una vez tras otra; a pesar de saber que había ganado en 2007 el Premio Minotauro, por lo que debía ser bueno. Finalmente me decidí a leerlo.
El argumento: Analisa vive en Madrid tranquilamente, pero un buen día aparece en su puerta un cochero enviado por su desconocida tía Emersinda, supuesta hermana de su padre; en una carta que porta el cochero le ruega que viaje hasta Estepa con él, pues se encuentra muy enferma y precisa de su compañía porque son las dos únicas personas que quedan con vida de la familia. Al llegar a la casa de su tía, Analisa descubrirá que la enfermedad que aqueja a la mujer es muy peligrosa... La actualidad, Ana tiene ya muchos años, aunque debido a su condición el tiempo no le afecta en absoluto, sólo tiene una pega, continúa padeciendo la enfermedad que le transmitió hace más de un siglo su tía...
Mi opinión: Esta novela ha conseguido lo que sólo algunas del genial Stephen King consiguió hacerme... darme miedo de seguir leyendo porque es de noche. Anoche tuve que dejar la lectura a falta de veinte páginas para terminarla porque empezaba a oir ruidos por todas partes de mi casa (ya sé que las casas de noche hacen ruidos, se acomodan y se asientan y como hay silencio esos ruidos se oyen) Pero estaba leyendo en la cama, con el portátil sobre el regazo, con la luz apagada para molestar lo menos posible a mi compañero, que dormía a mi lado y de repente... oyes ruidos que no puedes asociar a nada, miro a los pies de la cama y ahí está durmiendo nuestra gata a pata suelta, luego ella no ha sido... me levanto con la linterna (ni de coña me adentro a oscuras en ¡mi propia casa! después de leer lo que estaba leyendo) y reviso toda mi casa encendiendo luces, pero sin apagar aún la linterna... Oigo a mi perra roncar en la puerta de la terraza, sorprendentemente, ronca más fuerte que una persona, continúo buscando el origen de los ruidos... descubro lo que había sido: la cadena de paseo de mi perra que yo misma había colocado sobre un mueble, ha resbalado hasta el suelo. Seguramente la gata debío de estar trasteando o jugando con ella y ésta ha ido resbalando poco a poco hasta caer definitivamente al suelo, de madrugada, y asustarme muchísimo. Con el miedo aún en el cuerpo decido regresar a la cama y dejar la lectura, estoy demasiado susceptible.
Después de esta parrafada contando lo patética que puedo ser cuando tengo miedo, quiero decir que ésta novela me ha sorprendido gratamente. A pesar de que en el principio y hasta hace poco tiempo fui fan de la saga Crepúsculo, he dejado de serlo y estoy un poco harta ya de vampiros hipersensibles y metrosexuales. Me ha sorprendido muchísimo como trata Clara Tahoces el tema vampírico, y me ha agradado muchísimo leer algunos pasajes en los que ella hace referencia a una de mis películas favoritas: Drácula de Bram Stoker, con Keanu Reeves, Winona Ryder y Gary Oldman. Y también a los libros del juego de rol, "Vampire, the masquerade" que fueron los que prestó un amigo de mi chico para que leyese sobre las diferentes razas de seres de la noche y me culturizase un poco sobre la temática vampírica, cuando estaba en fase de documentación para escribir mi novela "La Institutriz", que también trata sobre seres de la noche.
Me ha gustado mucho, muchísimo y no sólo porque haya conseguido meterme miedo, sino porque está bien narrada, mezcla sabiamente el pasado y el presente intercalando las historias entre sí. Lo recomiendo ampliamente para quienes quieran leer libros sobre vampiros y como yo prefieran al antiguo mito que la nueva hornada de vampiros purpurinados.
El perfil de la autora en Wikipedia, aquí.

lunes, 22 de marzo de 2010

Las cosas que no nos dijimos, Marc Levy.

El argumento: Julia y Adam van a casarse, pero justo un par de días antes recibe una llamada, su padre ha muerto. La boda se cancela porque el entierro se hará la misma tarde que ella debería casarse. Julia hacía varios años que no le hablaba y que había roto toda forma de contacto, pero aún y así, la muerte de un padre, es la muerte de un padre. Mientras se toma unos días para recuperarse recibe un regalo, unos mensajeros dejan en su casa una extraña caja de casi 2 metros de altura. En su interior un robot que contiene parte del córtex cerebral de su padre, tiene seis días de batería para intentar que él y Julia se digan todas las cosas que no se han dicho en toda la vida.
Mi opinión: Había leído ya otros libros de Marc Levy (Ojalá fuera cierto, Volver a verte, La mirada de una mujer, La próxima vez) y este tenía mucha curiosidad por leerlo, dado que en mi última novela, la que está en fase de relectura y montaje hablo de almas gemelas y de cómo estas se buscan tras la muerte una y otra vez, me apetecía ver cómo otros autores tratan la temática de la muerte. En este caso el libro no ha sido lo que yo esperaba, puesto que no eran amantes los protagonistas, sino padre e hija. Debo reconocer que ha tenido momentos en que me ha amargado un poco lo del robot, pensaba cómo se le ha ocurrido al autor escribir semejante chorrada. Pero finalmente puede llegar a tener un cierto sentido, sobre todo al final, pero no quiero desvelarlo del todo por si alguien que pase por aquí se decide a leer el libro, que no sepa el final. A través del viaje de los protagonistas para encontrarse a ellos mismos conocemos la sensibilidad (muy sui géneris, muy reconocible) del autor, en todos los libros que he leído de él y con éste ya van 5 el estilo es el mismo. Tierno y bonito, quizá demasiado bonito y demasiado tierno para salir de la pluma de un hombre, a veces pienso que tal o cual cosa las ha escrito una mujer. Pero eso es mi opinión, no soy yo quién para opinar sobre la sensibilidad de nadie.

Me ha gustado, desde luego, a las mujeres nos conmueven mucho las historias de amor, pero hay algunos detalles que no, como por ejemplo al última escena con el novio.


El artículo en Wikipedia sobre el autor, aquí.

viernes, 19 de marzo de 2010

Cambio mi vida por la tuya, Jane Green.

En principio, cuando abrí el blog, no pretendía hacer esto; es decir, no pretendía poner tan seguido dos libros del mismo autor/a, pero como sigo participando el los foros de Alacan, donde cada mes mi amiga Amparo nos propone un escritor y vamos leyendo y comentado cada semana cómo nos parecen sus libros, pues aprovecho también para publicarlo aquí. Y creo que es evidente que la autora del mes de marzo es Jane Green, ¿no?
El argumento: Londres, Vicky es redactora jefe de la revista Poise! y está un poco cansada de ser una soltera de 35 años a la que todos envidian, sin saber que ella hace tiempo que encuentra su vida de lo más banal y aburrida, añora estar en casa con una familia e hijos. Connecticut, Amber es ama de casa (pija y con chacha) con dos niños a los que casi no trata, un marido trabajando en Manhattan y ocupadísima en atender las estúpidas normas sociales de un barrio residencial pijo como el suyo. De repente encuentra un interesante artículo en una revista, una periodista inglesa busca a alguien con quién intercambiar su vida.
Mi opinión: Para empezar, me decepcionó que usara las mismas localizaciones que para la anterior novela que leí de ella (Hechizada) y que aunque estaban en los mismos sitios no apareciesen siquiera reseñas a los protagonistas de la anterior historia. Luego, en mi opinión hay mucha paja, muchos trozos que si bien no calificaría de prescindibles, si los pongo en duda porque hacen bastante de relleno; de hecho, el intercambio en sí no pasa hasta más allá, de la página 100, en un pdf de doscientas y pico páginas.... temía que lo del intercambio fuese a ser mucho ruido y pocas nueces, es decir que tras tanto cacareo luego lo pasase casi por alto, y casi por suerte no fue así. Añado el "casi" porque si bien no lo pasa por alto, sí que lo interrumpe a la mitad (¿se le acabaron las ideas? ¿se le acabaron los folios?) y cada una regresa a su vida con ánimos de hacer cambios que son muy necesarios, pues ni una vida ni la otra son perfectas, todas resultan tener algunos rincones oscuros.
Aparte de esa pequeña decepción, se me ha hecho un poco más pesado que el anterior, que me lo leí en un día, admito que también puede ser que yo no estuviese tan animada...
Aún estoy en duda de si volveré a leer otro libro de esta autora antes de que acabe el mes.

lunes, 15 de marzo de 2010

Abzurdah, Cielo Latini.

Debo empezar por decir que no tenía ni idea de la temática del libro; este es uno de esos libros que me recomendaron y descargué de alguna parte, y que dormía el sueño de las letras justas en alguna carpeta de mi portátil. Pero como a todos nos llega nuestra hora, finalmente llegó el día de leer Abzurdah.
El argumento: Viene a ser la autobiografía de la autora, haciendo un resumen desde que tiene memoria, su marginación en las diferentes escuelas en las que estuvo, hasta que empieza su decadencia al conocer a traves del chat a Alejandro, su obsesión. Por el amor obsesivo que siente hacia él a través de los años y el hecho de que (siempre según la autora) él le hace todo el daño del mundo porque nunca la deja del todo, Cielo acaba envuelta en la vorágine de la Anorexia, de la Bulimia, intenta suicidarse y finalmente, parece ser que consigue salir adelante. Escogería el primer final de las opciones que nos da al final del libro.
Mi opinión: Tal como la propia autora reconoce, siempre fue una niña super exigente consigo misma, quería hacerlo todo perfecto y agradar a todos, cumplía con las exigencias que su madre tenía para ella (si su prima tocaba el piano, ella tenía que hacerlo mejor) con tal de sentirse medianamente querida por unos padres con los que parece que la comunicación no acaba de funcionar del todo; por más que ella diga una y otra vez que les ama. Tras ser rechazada por unas supuestas amigas y conocer a Alejandro se convierte en obsesiva. Todo lo relacionado con él es obsesivo y excesivo, pero él no parece estar dispuesto a implicarse en la historia hasta el mismo punto que ella, por lo que a través de la historia aparece y desaparece en su vida, usándola para el sexo, sin dar muestra nunca de tenerla en consideración de que algún día la relación entre ellos pueda dar paso a otra cosa que no sea eso, ahora te tomo, ahora te dejo.
En mi opinión, es Cielo quién tampoco permite a Alejandro apartarse de ella totalmente, pues, a ver, yo creo que cuando alguien no te llama durante meses sin ser nada tuyo, ni tu novio, ni tu marido, ni siquiera ser el amante estable que te visita los viernes por la noche, tampoco tienes tú por qué estarle esperando; y debió ser ella quien dejase de esperarlo y de buscarlo, dejando que la relación fuese cayendo en el olvido o diluyéndose en el tiempo.
¡Ojo! no digo que Alejandro no fuese malo, ni que la relación no fuese conflictiva y destructiva, digo que cuando las cosas llegan a un punto en el que no tiene sentido, lo ideal es que alguno de los dos rompa la baraja y sigan caminos distintos. Pero ya digo, Cielo es muy obsesiva y Alejandro la usa cuando le viene en gana, a cambio de unos pocos mimos, sabe que la tiene ahí cuando quiera.
Leer este libro, a pesar de que me ha machacado el acento y la grafía argentinos, me ha ayudado a entender (aún más, si cabe) la motivación y los argumentos usados por los suicidas. Siempre pensé que lo de mi hermano fue una decisión personal y me dolía y me duele pensar en el momento de justo antes de... pero ahora entiendo más todavía que es un paso natural que da una mente enferma, ellos no tienen ninguna otra salida. Su mente no les muestra ningún otro camino.
Y si en el caso de Cielo fue por anorexia, en el de mi hermano fue por esquizofrenia.
El tema de la anorexia con períodos de bulimia que sufre durante gran parte de la historia, pues tampoco lo entiendo, aunque puedo entender lo que leo y comprender (en parte) sus motivaciones, no logro entender, no tengo capacidad para dejarme morir de hambre. Como todas las chicas, me veo defectos y cuando me miro al espejo cambiaría esto o aquello, pero me falta la voluntad para dejar de comer o provocarme el vómito. Sinceramente, creo que no vale la pena, y que quién me quiere me ha de querer con mis defectos, y con mis virtudes, y si no es así, entonces no me quiere y no vale invertir tiempo ni esfuerzo en esa relación. Por suerte no es mi caso.
He leído los artículos de la Wikipedia referidos a la autora, aquí. Y el dedicado a su libro, aquí. Tampoco aportan ninguna novedad a lo que ya nos cuenta el libro, pero igualmente los reseño, como viene siendo mi costumbre.
Lo que me toca la moral es que he visto, tampoco he querido profundizar demasiado en un tema que no comprendo, es que hay muchas páginas de chicas que entienden el libro por la parte que les da la gana y usan los capítulos en los que Cielo cuenta sus motivaciones para hundirse en la anorexia para darse ánimos a sí mismas en su cruzada por pesar menos que el aire. No sé hasta qué punto es positivo eso. Creo que los padres deberían cuidar más, mucho más lo que leen sus hijos, yo por ejemplo, viendo esa portada no tenía ni idea de la trama. Pero fue una de esas que me llaman la atención y que tengo que leer para salir de las dudas.
No recomendaría que lo leyera alguien que no tuviese las ideas muy muy claras y que le diese el valor que realmente tiene, es la válvula de escape de alguien que necesitaba contar su historia para repartir en parte su dolor.

viernes, 12 de marzo de 2010

Adiós a Miguel Delibes.


Hoy ha fallecido a los 89 años un grande de la literatura española. Gran escritor y académico de la lengua española, Miguel Delibes ha fallecido hoy a las 7 de la mañana, debido a un cáncer de colon.
Entre sus obras son destacables: El camino, Los santos inocentes, Cinco horas con Mario, El principe destronado, La sombra del ciprés es alargada, El hereje, Las ratas, El disputado voto del señor Cayo, entre otras...
Perfil del autor en la Wikipedia, aquí.
Descanse en paz.

Hechizada, Jane Green.

Este libro pertenece al género Chick lit, un auténtico caramelito para las lectoras rápidas como yo, que me lo he leído en unas pocas horas. El chick lit, por explicarlo en mis propias palabras, diría que es escribir sobre las vidas cotidianas y los sucesos del día a día en mujeres que rondan los treinta con una pizca de humor y otra de picardía. Quizá por eso me gustan estas novelas, porque los próximos que cumplo son los 30, aunque eso sí que no me gusta nada.
El argumento: Alice está casada con Joe, el amor platónico de su adolescencia; que si cuando era quinceañera no le hizo ni jodío caso, cuando vuelven a reencontrarse sí que le hace caso, pero para cambiarla y moldearla a su gusto personal. Lo que se suele decir por pulir un diamante en bruto.
Pasados cinco años tras su boda, Alice no se reconoce a sí misma, no ha conseguido nada de lo que quería (dejó su trabajo, no tiene una adorable casa en el campo, no tiene hijos, no tiene perro) y hasta su marido la tiene de florero. Tiene tantos cuernos que pronto le hará falta una segunda cabeza.
Mi opinion: El marido es un cab+++ de mie+++ y se merece lo peor del mundo, pero finalmente no sale mal parado de la historia. Ella sí que al final encuentra a un hombre que la hace feliz y hasta consigue su casita en el campo.
La historia parte de algo tan normal, tan natural... Porque ¿cuántas de nosotras no hemos cambiado para agradar aún más a nuestras parejas? Claro que una cosa es la adaptación voluntaria y por amor dentro de una relación, porque hemos de ceder ambos y otra es lo que el protagonista hace con la chica, que la vuelve del revés como un calcetín.
Y ahí se me solivianta el ánimo feminista y digo: ¡Pero qué tonta que es la chica de dejarse hacer eso!
En fin, es una novela divertida, un Best Seller por supuesto, porque a las chicas nos encanta leer de otras chicas que son más desgraciadas que nosotras, hasta que las salva al final su príncipe azul montado en su caballo verde. Pero eso no quita que sea agradable, divertida y rápida de leer, lo que yo decía arriba... un caramelito.

jueves, 11 de marzo de 2010

Cuando el río suena, Joe R. Lansdale.

El argumento: Texas, norteamérica, los primeros años tras la gran depresión, década de los 30 del siglo 20. Un lugar y una época poco adecuados para ser de raza negra. Unos espeluznantes crímenes azotan a la comunidad de un pequeño condado dividido entre negros y blancos, en unos años en que tener la piel negra significa ser siempre culpable.
Mi experiencia: Este libro llegó a mis manos en forma de regalo de reyes. La tía Fina de mi chico, que comparte conmigo la pasión por la literatura casi siempre me regala libros. El año pasado me regaló Los pilares de la Tierra, de Ken Follet; este año me ha tocado este libro de este autor desconocido para mi hasta ese momento.
Lo primero que me llama la atención al leerlo es que tratándose de una editorial conocida como RBA, haya tantas faltas de ortografía en un libro. Hay muchas y bastante garrafales, pero no seré yo quién juzgue severamente a nadie por equivocarse, no después de que una de mis "beta-testers" me avise que había escrito habión, en lugar de avión en mi último manuscrito. Eso sí que es una falta de ortografía. Pero si destaco las incorrecciones de este libro es porque creo que una editorial reconocida e importante debería contar, al menos, con un buen corrector; y más tratándose de una novela escrita originalmente en inglés, para comparar los textos y corregir posibles incoherencias.
El desarrollo: para una fan de Stephen King como soy yo, acostumbrada a leer las cosas tan retorcidas y a veces desagradables que salen de las manos y la mente de mi escritor fetiche, tengo que reconocer que Joe R. Lansdale ha conseguido sorprenderme. Si S.King consigue removerte el estómago, Lansdale ha tenido párrafos donde me ha dejado al borde de la náusea. Pero me gusta, una buena historia negra o de terror tiene que ponerte la piel de gallina, si no lo hace es porque es muy light.
Gracias a esta novela he descubierto que como detective me iba a morir de hambre, porque me he pasado toda la lectura pasando la autoría de los crímenes de unos a otros y no he acertado... Y el primero en quién pensé, el primer individuo que me resultó sospechoso fue rápidamente desechado porque era demasiado cortés y exquisito en el trato, ese resultó ser el malo de la historia. Como digo, mis dotes detectivescas están de capa caída.
Desgraciadamente no existe artículo sobre este escritor en la Wikipedia y aunque hay algunos datos sueltos por otras páginas, lo desconozco lo suficiente como para no atreverme yo a escribir sobre él ni siquiera una breve biografía de 20 líneas. Sí sé que ha escrito muchos libros más también de serie negra y que, al igual que S. King, tiende a escribir sobre la zona en la que habita o nació. En su caso, sobre Texas.
Por lo leido y apreciado, debo decir que este autor pasa de ser un desconocido a ser una posible buena lectura si en algún momento vuelvo a cruzarme con un libro suyo en mi camino.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Nueva posible portada... por Sandra.


A través de mi amiga Amparo, me van llegando los dibujos de Sandra, que tiene un gran talento para el dibujo, desde luego. Aquí os muestro su último diseño para la (posible) portada de mi novela. Nadie podrá decir que no es precioso.
Siempre he admirado la capacidad y el arte para dibujar, es un talento que me gustaría tener, sin ninguna duda, además del sentido del ritmo para poder bailar aunque fuese regular si no puede ser bien y una voz menos estridente que la mía y más agraciada para cantar. Es súper gracioso estar a mi lado cuando hay un cumpleaños, se podrá observar y oir a todo el mundo cantar más o menos afinados y a mi que solo muevo los labios y no canto... soy incapaz de afinar siquiera algo tan sencillo.
Eso no quiere decir que no cante, canto como todo el mundo: en la ducha, mientras hago faenas, mientras conduzco y en general cuando pienso que nadie me puede estar escuchando. Mira si canto mal que cuando me pongo a cantar, viene mi gata a meterme el hocico en la boca para que me calle.
En fin, hace una semana que espero la llamada de la papelería donde tienen mis manuscritos y donde se supone que les están poniendo los títulos en las portadas. ¿Por qué tardan tanto? Seguramente debe ser uno de esos grandes misterios de la humanidad.
Mañana iré a buscarlos, a ver si es que han perdido mi teléfono.

viernes, 5 de marzo de 2010

La última lección, Randy Pausch con Jeffrey Zaslow.


La verdad es que creí que me resultaría más sencillo escribir un comentario sobre este librito. Lo compré unos pocos días antes de Navidad, lo guardaba para cuando me encontrase en el estado de ánimo adecuado para leer un libro catalogado como autoayuda. Género que odio, porque me deprime profundamente y cuando estoy deprimida, no me aporta nada ni me ayuda a salir del agujero.
Quería leerlo porque vi una reseña en una revista sobre la muerte del autor y protagonista de la historia, Randy Pausch; me pareció una vida interesante, me pareció un gran tipo que supo afrontar un cáncer terminal como la gran mayoría de nosotros no tendría narices de hacerlo. Lo ví a buen precio en el centro comercial al que suelo ir y lo cogí.
Por encima del espiritu desolador de saber que la persona que escribió esas páginas ya murió y dejó a su familia sola, me ha llegado la tremenda vitalidad de Randy. Cómo afronta con energía y decisión de vivir el máximo de tiempo posible con tal de ver crecer a sus hijos. Cómo su mayor preocupación es saber que dejará sóla a su mujer a cargo de los niños, y que sus hijos crecerán sin padre, y siendo tan pequeños, también sin recuerdos de él.
Nos hace un repaso de su vida, nos regala sus recuerdos, su experiencia vital en una vida si no demasiado larga, sí llena de cosas tanto duras como, por otra parte, de sueños cumplidos, pues consiguió cumplir todas las metas que se propuso cuando era crío.
Me ha resultado imposible leer algunos pasajes de este pequeño libro sin derramar lágrimas, sin envidiar la vitalidad y el positivismo de Randy, sin envidiar el ejercicio de amor que supone para él grabarse mientras hace ejercicio cada día para que J. Zaslow escriba el libro que será su mejor legado para sus hijos.
"Estoy intentando meterme en una botella que un día aparecerá en una playa para mis hijos", frases como esta, aún hoy varios días después de haber terminado de leerlo, me siguen poniendo la piel de gallina por todo lo que contiene ese pequeño grupo de palabras.
En la última página del libro podemos encontrar la dirección web de una página que se encarga de seguir con el trabajo de R. Pausch y su mensaje: www.cadenadeoptimismo.org
Como nota final, añadir que Randy Pausch no pudo vencer a su enfermedad y falleció el 25 de julio de 2008, a los 47 años.
Sigo pensando que no debería estar catalogado como autoayuda, sino como experiencia vital.
El artículo en la Wikipedia sobre Randy Pausch, aquí.

martes, 2 de marzo de 2010

Titulando manuscritos

Nunca me cansaré de recordar por activa y por pasiva lo desastre y despistada que soy para algunas cosas y sobre todo los dilemas tan tontos que me monto para ponerle títulos a mis manuscritos.
Con el 2º tenía clarísimo que se llamaría "La Institutriz", el tercer manuscrito se llamó durante mucho tiempo "Siete vidas", pero de pronto decidí que se ajustaba más a la idea de la historia el título "Reencarnación" así que la retitulé. Además como todavía está en proceso de pasar por la criba de mis Beta-testers, aún puede ser sometido a múltiples modificaciones de fondo y de forma hasta llegar al resultado final registrable y publicable.
Desde el viernes mis beta-testers favoritos tienen una copia del manuscrito en su e-mail. Espero ansiosa sus opiniones, a ver qué tal les parece a ellos que no están tan impregnados como yo en toda la trama de la historia.
Pero bueno, que me estoy desviando del tema a pasos agigantados. Fue con la novela que escribí en primer lugar con la que siempre he tenido problemas con el título. Primero se llamó "Vincent & Sylvina" , el nombre de los protagonistas principales de la historia. Luego se llamo "Caminos de paz", luego "Mensajero de paz" y ahora se llama, finalmente "El largo camino a casa". Este ha de ser su título definitivo, pues es el que grabarán en las portadas de los ejemplares que voy a llevar al registro.
No sé que tiene esta historia, aparte de que es la primera, que nunca termino de estar a gusto con ella, siempre retocaría aquí o allá, cambiaría una cosa u otra... Quizá mi espíritu perfeccionista es el que me impulsa a no estar nunca conforme, o la tremenda inseguridad en mi propio talento lo que hace que sienta tanto pudor y timidez ante la idea de que alguien pueda leer mis novelas.
Solo espero que no me pongan el título en las portadas en color dorado o plateado, aún me daría más vergüencita... con que me lo pongan en blanco ya me vale. Y colgaré fotos cuando lo recoja.