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martes, 1 de noviembre de 2011

Tigre, tigre; Margaux Fragoso.


El argumento: Margaux tenía siete años cuando vio por primera vez al hombre que la privaría de su infancia y de su adolescencia, para sustituirla por una burbuja de mentiras, coacciones, astutas fantasías y chantajes emocionales con los que satisfacer sus impulsos pederastas. Años después, Margaux ha reconstruido por fin su vida y reunido el coraje suficiente para poner por escrito su angustiosa historia (texto de la contraportada).
Mi opinión: Resulta admirable el valor de la autora para dar la cara, para contar en primera persona la excepcionalmente dura y terrible experiencia que cercó su vida durante 15 años.
La forma en la que ella habla de su "amor" con Peter, de esa aberración que aún y así no ha conseguido destruir su vida, es muy humana. Es una novela dura, más bien una autobiografía de horrores, en la que un ser desalmado se aprovecha de su inocencia de niña -como desgraciadamente pasa a diario a tantas y tantos otros niños y niñas- delante de su propia madre, que al estar afectada de una enfermedad mental, no se entera de nada.
Me pregunto constantemente cómo es posible que estas cosas pasen delante de unos padres y que éstos no lo vean, que vieran como normal la extraña amistad de su hija con un hombre que la superaba en 44 años. La infancia, adolescencia y la primera juventud de Margaux oscilan entre la mala relación con su padre, al que en el libro se representa también como un hombre de extremos, que tanto la aborrece, como la consuela en momentos puntuales; a la relación con su madre, una mujer afectada de esquizofrenia o trastorno bipolar, no queda claro en el libro cuál es el mal que la aqueja, ya que ambos aparecen como diagnósticos en distintos puntos del texto. Cosas de la psiquiatría, a veces debe ser difícil apurar en el diagnóstico de las enfermedades mentales. El pederasta aprovecha el ambiente desestructurado con el que ha de convivir la niña para ofrecer su casa como remanso de paz, donde pronto la paz se transformará en abuso.
Desgraciadamente, vivimos en una sociedad y en unos tiempos en los que las situaciones que Margaux describe con una cantidad de detalles espeluznante casi no nos resultan extraños y ese es un comportamiento que debería erradicarse. La misma Margaux hace una interesante e inteligente reflexión sobre la pederastia en el epílogo de su propio libro, tan escalofriante como cierta es la frase que dice: Los pedófilos son unos maestros del engaño porque también dominan la técnica del autoengaño, convenciéndose a sí mismos de que lo que hacen no es malo.
Numerosas son las ocasiones en las que Peter, el pederasta, usa el engaño y la coacción para someter la voluntad de la niña, para convencerla de que lo que hacen no es nada malo porque la quiere, porque ella es su amor. Seriamente me pregunto si las personas con ese problema mental y de comportamiento son capaces de sentir afecto no destructivo por alguien, porque Margaux relata como él era incansable a la hora de solicitar y hasta exigir que ella le hiciese "favores" sexuales para obtener su propio placer, pero en cambio no atendía a las peticiones que ella le hacía cuando fue creciendo y quería alguna cosa. Muy duros resultan los pasajes en los que una Margaux ya adulta discute con su abusador y le grita que es un pederasta, y en los que terminan agrediéndose uno al otro, perdiendo siempre ella.
Desgraciadamente, la autora no dispone todavía de un perfil en Wikipedia, pero podemos hacer una pequeña biografía sobre Margaux Fragoso con la información que sacamos de su libro y de las portadillas del mismo.
Actualmente, Margaux Fragoso es doctora en Lengua inglesa y escritura creativa por la universidad de Binghamton. Ha publicado relatos breves y poemas en The Literary Review y Barrow Street, aunque el éxito internacional le ha llegado con la historia autobiográfica que nos ocupa Tigre, tigre. Actualmente está casada y es madre de una niña.

2 comentarios:

  1. Este libro es impresionante..
    No podía parar de leerlo

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  2. Ciertamente Shana, es un libro impresionante. Creo que si algunos padres le echaran una leída a este libro tal vez entenderían los comportamientos extraños de sus propios hijos.
    Tremendo de verdad, y muy valiente por parte de la autora.
    Gracias por comentar.

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