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domingo, 30 de septiembre de 2012

22/11/63, Stephen King.

El argumento: El maestro de la literatura de terror, Stephen King, da una vuelta de rosca a uno de los sucesos históricos que más ha marcado la historia norteamericana, el asesinato del presidente John Fitgerald Kennedy por parte de Lee Harvey Oswald el 22 de noviembre de 1963, en Dallas. Para saber la  verdad de lo que pasó y lo más importante, qué podría haber sucedido si el asesinato de JFK no hubiera cambiado drásticamente la vida de todo un país, para ello, el profesor de literatura Jacob Epping hará un viaje en el tiempo a través de una "madriguera de conejo" hasta finales de los años 50 y deberá vivir allí, confundiéndose entre la multitud hasta el momento de impedir el asesinato del presidente.

Mi opinión: En mi opinión personal, King se ha superado a sí mismo al escribir esta novela, es poco menos que perfecta, al menos para mi. Si bien no tenemos los típicos "detalles King" de otras obras suyas, pues no aparecen mostruos, ni demonios, ni payasos asesinos como en la mítica IT, el tratamiento de Stephen King hace de un suceso que fue real, hace que te enganches a la historia y que apenas notes cómo vas avanzando a través de las más de 800 páginas de este gran libro.
El personaje de Jacob "Jake" Epping, está tan logrado que no puedes sentir por él más que una creciente simpatía a lo largo de la evolución del personaje. En principio es un simple profesor de literatura del instituto de Lisbon Falls, en Maine, como no. Prácticamente todas las novelas de King están localizadas en Maine o en Derry, que también pertenece a Maine. El profesor Epping da clases para adultos y se conmueve profundamente con la redacción, casi biografía, de uno de sus alumnos, el conserje del instituto; en la que cuenta cómo su padre asesinó a su madre y a todos sus hermanos en la noche de Halloween de 1958. 
Es esta sensación de preguntarse cómo habría sido la vida de Harry, el conserje, si su vida no se hubiera ido al traste por el crimen que destrozó su familia, lo que le anima a aceptar la propuesta de un vecino del pueblo le hace poco tiempo después.
Al Templeton, propietario del restaurante de comida rápida al que Jake suele ir desde que se separó de su esposa, guarda en su despensa un gran misterio: una especie de agujero en el continuo espacio-tiempo que hace que, al cruzarlo, aparezca una y otra vez siempre en la misma fecha y a la misma hora del año 1958 y que, pese a que permanezca en el "pasado" todo el tiempo que quiera, al volver hacia atrás, al punto de partida en 2011, no hayan pasado más que 2 minutos desde su marcha.
Cuando Al tiene la certeza de que se está muriendo, pide ayuda a Jake, un cliente habitual del restaurante y uno de los hombres más cabales que conoce para hacerle una propuesta: cruzar la "madriguera de conejo" y permanecer en el pasado varios años,  hasta el 22 de noviembre de 1963, con el objetivo de evitar el magnicidio del presidente John Fitzgerald Kennedy y cambiar así toda la serie de sucesos que supuestamente ocasionó el fallecimiento prematuro de Kennedy, desde la guerra de Vietnam, hasta el 11-S. 
Pero al estar casi 5 años en el "pasado" Jake comienza a aburrirse pronto y decide hacer algo que haga que su vida sea menos rutinaria y el tiempo pase más rápido, desde retomar su trabajo como profesor, para lo que tendrá que falsificar desde el título hasta las referencias; hasta relacionarse personal e íntimamente con la gente que le rodea. Teniendo en cuenta que a estas alturas del pasado él ni siquiera ha nacido aún, no deja de ser una paradoja que consigua trabajo como profesor.
Para convivir en el pasado, Jake adopta la personalidad y la identidad de un tal George Amberson que nunca existió y comete un grave error, enamorarse de Sadie Dunhill, por quién llega a plantearse la posibilidad de no regresar a su tiempo, a 2011, al lugar al que pertenece.
El relato de los 5 años de George -Jake- en la norteamérica de los años sesenta es tan detallada que te sumerje profundamente en el estilo de vida de los pueblos americanos. 
El trabajo de investigación que debe haber realizado el señor King para situar paso a paso a Lee Harvey Oswald en todas sus ubicaciones, trabajos y andanzas en esos años previos a noviembre de 1963 debe haber sido exhaustivo y creo que dado el resultado del libro, ha merecido la pena.
Uno de los libros que más me ha gustado de mi autor fetiche, Stephen King, sin duda. 
Pero, ¿qué pasa con las consecuencias que para el futuro puede tener el hecho de alterar continuamente el pasado, incluso en las pequeñas cosas del día a día? ¿Qué sucederá si cuando George- Jake, finalmente regrese a 2011 se encuentra con que el mundo ha cambiado tanto a partir del no-asesinato de Kennedy que Jake considera que no ha valido la pena? ¿Cómo solucionar todo lo que ya una vez estuvo solucionado? He ahí el misterio que esconde este libro y para resolverlo, deberéis leerlo.

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