Próxima reseña:

Próximas reseñas:

Un lugar a dónde ir, María Oruña.

viernes, 5 de febrero de 2010

Procesando manuscritos.

Me he decidido por fin a hacer algo con mis textos. Ya está bien de escaquearme, de hacerme la cobarde mes tras mes hasta juntar años con mis propios manuscritos.
Tengo confianza en mis "beta-testers", los amigos que leen en primicia mis manuscritos casi sin editar, en bruto y que dicen que son buenos. Y como ya está bien de esperar que pase un acto de caridad divina o una de esas coincidencias misteriosas que sólo se dan en las pelis de Hollywood. Como resulta además que yo no creo en las coincidencias, no me queda más remedio que armarme de valor y lanzarme a la aventura que supone autoeditar un libro.
Tras decírmelo muchas veces muchas personas, como mi chico, como mi suegro, como mis amigos Rober y Amparo, por fin me decido a llevar mis manuscritos a registrar. Es el primer paso para lograr algo. El miércoles los llevé y los dejé en una papelería del pueblo, me dijeron que estarían el lunes, o que me avisarían si terminaban antes.
Luego tengo que volver a armarme de valor y hacer "el viaje". Odio las grandes urbes y me cuesta la misma vida estar en sitios donde haya mucha gente, por eso he pospuesto tanto tiempo este viaje. Pero ahora sí, en cuanto recoja los manuscritos encuadernados, planificaré el día del viaje y quién me acompañará.
Mientras, he descargado de Bubok la guía para publicar con ellos y estoy volviéndome loca para adaptar el manuscrito a las especificaciones que me da la guía. He escogido publicar en formato 15x21 cm, porque aunque quede un poco grande el libro, la verdad es que no queda para nada de tamaño de bolsillo; si lo hago más pequeño de tamaño, será mucho más grueso. De momento y a falta de algún que otro toque final, el manuscrito de "La Institutriz" ha pasado de 130 páginas en tamaño folio a 288 en formato 15x21, ¡menudo tocho de libro!
La verdad es que me asusté cuando le di a aplicar los cambios y aumentó de repente el número de hojas hasta en más del doble. Otra cosa con la que yo me llevo nada bien es con los editores de texto, escribo desde hace años con el Openoffice, un descubrimiento de mi chico, que dice que es más sencillo y ligero para el ordenador que el Office de Windows. Antes de con el Openoffice, escribía con el Office 2007, pero ahora ya no me hago.
En fin. Espero que el lunes pueda recoger ya mis manuscritos encuadernados. Otra cosa: me como la cabeza pensando que la chica de la tienda los leerá... ¿y qué si los lee? Si quiero ser escritora, no me queda más remedio que aceptar que la gente habrá de leer lo que yo escriba, si no, no tiene sentido ser escritora, ¿no?
Bueno, como nota final, muestro una idea para la portada que me ha hecho a mano una chica de un foro de literatura en el que suelo participar. ¿Qué tal? Yo creo que como idea no está mal, la estoy valorando porque cuanto más la veo, más me gusta, pero cambiaría la ropa de la chica, para adecuarla a la época en la que está basada la novela y me gustaría poder aplicarle color.


1 comentario:

  1. jeje me gusta tu blog, y ya estoy deseando que publiques la novela. Mi hija te va ahacer una prueba de color para la portada y te la manda haber que tal queda.^_^

    Abrazos,^_^

    ResponderEliminar

Opina libremente. Respeta a los demás y sus opiniones. Se educado. Gracias por tu opinión.