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viernes, 5 de marzo de 2010

La última lección, Randy Pausch con Jeffrey Zaslow.


La verdad es que creí que me resultaría más sencillo escribir un comentario sobre este librito. Lo compré unos pocos días antes de Navidad, lo guardaba para cuando me encontrase en el estado de ánimo adecuado para leer un libro catalogado como autoayuda. Género que odio, porque me deprime profundamente y cuando estoy deprimida, no me aporta nada ni me ayuda a salir del agujero.
Quería leerlo porque vi una reseña en una revista sobre la muerte del autor y protagonista de la historia, Randy Pausch; me pareció una vida interesante, me pareció un gran tipo que supo afrontar un cáncer terminal como la gran mayoría de nosotros no tendría narices de hacerlo. Lo ví a buen precio en el centro comercial al que suelo ir y lo cogí.
Por encima del espiritu desolador de saber que la persona que escribió esas páginas ya murió y dejó a su familia sola, me ha llegado la tremenda vitalidad de Randy. Cómo afronta con energía y decisión de vivir el máximo de tiempo posible con tal de ver crecer a sus hijos. Cómo su mayor preocupación es saber que dejará sóla a su mujer a cargo de los niños, y que sus hijos crecerán sin padre, y siendo tan pequeños, también sin recuerdos de él.
Nos hace un repaso de su vida, nos regala sus recuerdos, su experiencia vital en una vida si no demasiado larga, sí llena de cosas tanto duras como, por otra parte, de sueños cumplidos, pues consiguió cumplir todas las metas que se propuso cuando era crío.
Me ha resultado imposible leer algunos pasajes de este pequeño libro sin derramar lágrimas, sin envidiar la vitalidad y el positivismo de Randy, sin envidiar el ejercicio de amor que supone para él grabarse mientras hace ejercicio cada día para que J. Zaslow escriba el libro que será su mejor legado para sus hijos.
"Estoy intentando meterme en una botella que un día aparecerá en una playa para mis hijos", frases como esta, aún hoy varios días después de haber terminado de leerlo, me siguen poniendo la piel de gallina por todo lo que contiene ese pequeño grupo de palabras.
En la última página del libro podemos encontrar la dirección web de una página que se encarga de seguir con el trabajo de R. Pausch y su mensaje: www.cadenadeoptimismo.org
Como nota final, añadir que Randy Pausch no pudo vencer a su enfermedad y falleció el 25 de julio de 2008, a los 47 años.
Sigo pensando que no debería estar catalogado como autoayuda, sino como experiencia vital.
El artículo en la Wikipedia sobre Randy Pausch, aquí.

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