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domingo, 17 de octubre de 2010

En Llamas, Suzanne Collins

El argumento: En esta segunda entrega de la Trilogía de los Distritos de Suzanne Collins nos encontramos en el punto en que terminó el primer volumen, la vida de los muchachos -Katniss y Peeta- tras vencer al resto de tributos de los otros 11 distritos en los Juegos del Hambre. Pero no todo son ventajas tras la victoria; Peeta se ha independizado y Katniss y su familia se han mudado a la aldea de los vencedores, la parte que se edificó para que la habitasen los ganadores. Sólo tienen un vecino, Haymitch, el otro único vencedor del distrito 12.
Katniss se escapa siempre que puede a cazar y a seguir buscándose la vida por fuera de las alambradas de la ciudad, aunque ya no le hace falta para comer. Los tiempos de necesidad y hambre acumulada han quedado atrás. Pero de cara a la galería tiene que seguir “fingiendo” estar enamorada de Peeta, sin saber siquiera ella lo que en realidad siente por él. Ni por Gale, a quien ella ha encontrado muy cambiado a su vuelta.
Pero el Presidente de Panem, el señor Snow sigue sintiendo una fuerte antipatía contra los ganadores, sobre todo contra Katniss; así que le tiene reservada a la muchacha una aterradora sorpresa... ¿qué tal volver a enfrentarse a otra edición de Los Juegos del Hambre? Para volverse loco, sin duda.

Mi opinión: En esta libro nos encontramos de nuevo con los carismáticos personajes de la primera parte, la bella y dura Katniss y el inteligente y sensible Peeta, entre otros. La autora nos cuenta cómo ha evolucionado la vida en el distrito 12 tras la victoria de los muchachos, los habitantes tienen unos días con premios de comida una vez al mes y los vencedores han mejorado sustancialmente su economía, tienen una nueva casa y no les faltará comida nunca más.
******* Atención, el siguiente texto contiene spoilers que podrían estropearte la lectura de este libro, si tienes pensado leerlo, mejor que no sigas leyendo este comentario *******
La relación entre Peeta y Katniss se empeña en ser complicada, ella aún no sabe qué es lo que quiere, o mejor dicho: ¿a quién quiere? Por un lado está Gale, que siempre ha sido un amigo muy importante para ella, pero que un día la besó después de regresar de los Juegos, tras su victoria; llenando su mente y su corazón de dudas. Y Peeta, el bueno de Peeta a quien resulta casi imposible no amar. Es tan dulce, tan delicado, tan amable con ella, finge tan bien que la quiere, que casi no parece mentira; pero, si de verdad la ama... ¿qué siente ella por él? No lo sabe.
En el fondo yo opino que ella, aunque los quiere a los dos, lo que siente por Gale puede quedarse reducido a una amistad grande, incluso a un cariño fraternal siempre que no avancen hacia el contacto físico, en cuyo caso podría ser que no pudieran echarse atrás, estropeando una gran amistad. En el caso de Peeta, es que ella se obstina en pensar que no le ama, pero cuando lo besa “de verdad”, siente mariposas en el estómago y cuando hace una reflexión sobre lo útil que sería Peeta para encabezar una revolución -principalmente con su labia porque sabe encadenar las palabras de manera que sea capaz de mover masas de gente-, y ella piensa que en el caso de existir un futuro, el único hombre que merecería ser padre, es Peeta; inconscientemente está declarando su amor.
La autora ha creado a estos tres personajes de forma muy definida, Katniss que sufre mucho porque es increíblemente responsable con todo el mundo; Peeta que es un hombre muy valioso y que todavía puede dar la sorpresa en el tercer libro de la trilogía y Gale, que aún no se ha expuesto del todo y que seguro será también todo un descubrimiento en el volumen que queda.
La entrada de los tributos vencedores de años anteriores en los juegos de este año, hace que en vez de encontrarse entre gente sin ideas y vulnerable, se encuentren entre gente experimentada, que se conoce desde hace tiempo; muchos de ellos son amigos y pronto se empiezan a formar alianzas. Pero Katniss y Peeta no se fían de nadie, no quieren hacer amigos, ni tener aliados entre los otros tributos, porque saben que sólo puede quedar uno.
Como sorpresa en este libro tenemos, por fin, el alzamiento de los distritos contra la crueldad del Capitolio, a los habitantes de las ciudades esclavas les ha llegado el momento de pedir venganza por obligarles a ser espectadores del derramamiento de sangre de sus hijos. Todo el desarrollo de la guerra nos queda para el próximo libro, que será mi próxima lectura: Sinsajo, de Suzanne Collins y que pone fin, esperemos que con un brillante final, a la trilogía de los Juegos del Hambre.

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