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domingo, 24 de febrero de 2013

Criadas y señoras, Kathryn Stockett.

El argumento: Jackson, Mississippi (USA) años sesenta, una época en la que la segregación racial todavía estaba a la orden del día y en la que podías recibir tranquilamente una paliza simplemente por tener la piel negra y entrar en un aseo para blancos. El círculo social de la ciudad está comandado por un grupo de mujeres, La liga de damas, que hacen y deshacen a su antojo manipulando sin pudor a sus maridos, pues estos no hacen más que trabajar fuera y creer a pies juntillas en todo lo que sus adorables mujercitas les dicen. Pero alrededor  de este selecto grupo de damas, están sus criadas, mujeres negras que limpian sus casas, lavan sus ropas, crían a sus hijos y conocen todas las miserias.

Mi opinión: Tengo que reconocer que este libro me ha encantado y que aunque cuando lo metí en mi ebook reader y me salió que contaba con 600 páginas casi me da un pasmo, ya el primer día leí más de 200, pues me enganché muchísimo a las historias de las criadas negras de las señoritingas de Jackson. Cuesta pensar que hace pocas generaciones las cosas fueran de esa manera, pero lo cierto es que las vidas de las personas de raza negra hubo un tiempo en que no valían nada.

La forma de narrar de la autora hace que una se quede intrigada y deseosa de saber cómo evolucionan las vidas de Aibileen, Minny y tantas otras criadas que un día deciden aceptar la propuesta de la señorita Skeeter Pelhan y contar lo que es la realidad de la vida de unas criadas negras al servicio de las casas blancas de alto standing de la ciudad, pero como hacerlo a cara descubierta en los tiempos que corren sería una invitación abierta a que las ajusticiaran de mala manera, deciden camuflarse cambiando sus nombres y los de las familias para las que trabajan, así como cambiar también el nombre de la población y que Miss Skeeter renuncie a la posible fama como autora, que más podría perjudicarla que otra cosa por haberse acercado tanto a los negros y publicar como anónimo.

Este libro se ha convertido en algo especial para mi porque ha sido el libro que estaba leyendo cuando tuve que ingresar en el hospital para dar a luz a mi primera hija. Obviamente, tuve que apartar la lectura durante unos días, pero en cuanto volvimos a casa y empecé a estabilizarme con las tomas del pecho y los horarios de mi bebé, regresé encantada a la lectura de Criadas y señoras.

Espero que aunque ahora tenga más faena por ser madre y tener a una personilla dependiendo de mi muchas horas diarias no se resienta el funcionamiento del blog, pues mientras mi hija toma el pecho, el ebook reader me ayuda a seguir leyendo y puedo manejarlo con una sola mano. 

No es que yo sea muy partidaria de las venganzas, pero me hacen muchísima gracia las anécdotas de cuando las criadas les dan alguna lección a las señoras, momento memorable el del pastel con sorpresa que Minny prepara para la estirada y repelente Hilly Holbrook. La historia de Skeeter también me gusta mucho, porque ella es la primera que da el paso, al escribir el libro, para hacer notar que las diferencias entre blancos y negros se deben limitar sólo a la tonalidad de nuestra piel.

En cuanto al final del libro, pues mi manía de siempre, es un final que está bien pero me hubiera gustado otro tipo d final que dejara menos puertas abiertas y más preguntas resueltas. 

No encuentro perfil de la autora en Wikipedia en castellano, per el artículo en inglés se puede consultar aqui. 

Por cierto, mi hija nació el 15 de febrero, con 3'7 kilos y 52'5 centímetros, y la hemos llamado Patricia.

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