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lunes, 5 de julio de 2010

Las manías de quien escribe.

Últimamente me dedico más a escribir que a leer, ese es el motivo por el que me está costando un poquito terminar Tirant lo Blanc, aparte de que sea en catalán raro, es porque no me apetece leer, estoy tan metida en mi propia historia que no puedo salir de allí. La verdad es que tampoco quiero salir de mi propia historia, porque hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto escribiendo.
Escribir para mi es como una posesión, cuando escribo no soy yo aunque lo sea; puedo vivir en mi mente lo que estoy escribiendo, veo cada detalle, veo los rostros de los personajes, sus ropas, sus personalidades, todo... es algo tan maravilloso que vale la pena escribir aunque jamás nadie vaya a leer nada de lo que escribas.
Cuando escribo, prefiero hacerlo en papel, porque aunque en ordenador sea más rápido, por ni naturaleza perfeccionista, me enredo con cursivas, negritas, márgenes y demás y finalmente los árboles no me dejan avanzar a través del bosque, ¿alguien me entiende?
Luego al pasar a limpio al ordenador corrijo, amplio o disminuyo, porque los principales datos de lo que quería escribir ya los tengo apuntados y no hay riesgo de que se me vayan de la cabeza. Hoy leía un artículo en una revista sobre esto, hablaba de que cuando no das abasto con el ordenador para copiar todo lo que te gustaría, y tienes que echar mano del papel, porque ahí puedes emborronar, tachar, y escribir rápido y en sucio, se llama Tormenta de Ideas... me gusta la definición.
Me siento agradecida por sentirme casi permanentemente en la fase de Tormenta y que se me vayan acumulando las hojas garrapateadas a mano, pendientes de corregir y editar un poco, porque he conocido el bloqueo, y es una putada.
Tengo la suerte de poderme entretener a escribir con el corazón y no por plazos de entrega, porque yo no tengo editor y puedo dedicarme el tiempo que necesito. Pero el bloqueo es el peor enemigo de la inspiración, y como ella, viene y se va cuando mejor le parece.
Imaginad: tenéis el papel que necesitáis, de la mejor calidad, el mejor ambiente, no hace ni frio ni calor, un bolígrafo que escribe de maravilla y todo lo necesario para escribir.... pero no sabéis escribir, ni siquiera sabéis garabatear vuestros nombres, ¿es un rollo, verdad? pues esto es el bloqueo del escritor.
Por eso ahora que escribo casi por costumbre una hora o dos al día, prefiero aprovechar el momento de inspiración e ir retrasando (y acumulando libros para leer) La verdad, creo que voy a tener que hacerme una lista con un orden establecido de cuáles van a ser mis próximas lecturas y esforzarme para no saltármelo, porque he conseguido un par de libros a los que le tengo muchas ganas, pero no quiero anteponerlos a otros que en su momento también me apetecían mucho y que se han ido postergando una y otra vez.
La verdad, me pongo en el lugar del escritor, y me fastidiaría mucho que nadie me leyese porque hay algo mejor o que me apetece más. Así que debo dar ejemplo y ceñirme a la lista. Tengo que hacerme una, aunque no sé si la publicaré.

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