Próxima reseña:

Próximas reseñas:

Un lugar a dónde ir, María Oruña.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Nadie quiere saber, Alicia Giménez Bartlett.

El argumento: Del mismo modo que hay heridas que se cierran en falso y basta un recuerdo, acaso un sueño, un detalle, para desempolvar episodios enterrados en el tiempo, hay casos policiales que al parecer, por obstinación de alguien merecen una segunda oportunidad. A la inspectora Petra Delicado y al subinspector Fermín Garzón les ha tocado en suerte ponerse al frente de la reapertura de un caso de un crimen cometido en 2008: el asesinato del empresario textil barcelonés Alfonso Siguán, cuyo cadáver se halló en su apartamento, adónde había acudido en compañía de una joven prostituta. (Texto de las solapas).

Mi opinión: Lo primero que debo hacer, por justicia, es reconocer que no estaba familiarizada con el personaje de la inspectora Petra Delicado, de la que incluso se emitió una serie de televisión hace unos años con Ana Belén como  protagonista. Así pues, me enfrenté sin prejuicios a la lectura de esta novela policíaca.
El personaje de Petra, una mujer con muchísimo carácter, justa, amable cuando lo ha de ser y dura cuando es necesario y cuando le da la gana también, es de simpatía fácil, quiero decir que raro debe ser no simpatizar con ella; el subinspector Fermín, compañero de Petra es casi su antítesis, casi patético, casi divertido, casi absurdo a veces, pero no por ello peor compañero de la audaz Petra, y por ello y por sus golpes de humor se ha ganado mi respeto.
Veo, por su perfil en Wikipedia (aquí) que la obra que nos ocupa es la novena ya de la saga de Petra Delicado, así que vaya manera la mía de entrar cual elefante en la cacharrería y empezando la saga casi por el final, hasta ahora. 
La trama de esta novela está muy bien trazada, una casi no sabe de quién ha de desconfiar y esa es la parte que me encanta de la literatura, porque si en un libro descubres por dónde van a ir los tiros en las primeras 20 páginas, apaga y vámonos. 
Nos adentramos en un caso de gran importancia, pues aunque ha permanecido unos años aparcado en un cajón, cerrado en falso, tal como Petra y Fermín lo abren y empiezan a hacer preguntas, empiezan a suceder cosas extrañas, como si aunque el caso estuviera "dormido" no hubiera estado en ningún momento abandonado. 
Petra y Fermín incluso han de viajar a Roma, para trabajar mano con mano con la policía romana y ahí Fermín se desmadra y nos hace casi un recorrido turístico por la mítica Roma, mientras Petra intenta que el inspector de policía encargado de acompañarla en todo momento no le pase por encima, por lo que habrá de ir sacando ese carácter suyo tan explosivo cada dos pasos. 
La resolución del caso propuesto es ejemplar, ningún cabo suelto, aunque pocos de los implicados queden contentos con la resolución, es muy de agradecer que prime la necesidad de satisfacer al lector casi antes que al personaje literario.
Personalmente, me apunto en la lista de Libros que leeré si me vuelvo inmortal y tengo todo el tiempo del mundo para pasarlo leyendo, la saga de Petra Delicado. Se me ha despertado la curiosidad de saber cómo empezó esta saga, más que la de saber cómo la autora piensa terminarla.
Tendré también que estar atenta a si algún día alguno de los tropocientos canales de la tdt decide reponer la serie televisiva y, esta vez sí, darle la oportunidad que en su momento no le di.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Opina libremente. Respeta a los demás y sus opiniones. Se educado. Gracias por tu opinión.