Próxima reseña:

Próximas reseñas:

Un lugar a dónde ir, María Oruña.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Y punto, Mercedes Castro.


El argumento: Mujer policía en un mundo que derrocha testosterona, la agente Clara Deza tiene que lidiar cotidianamente con hombre que o bien la tratan con condescendencia, o bien con hostilidad e incomprensión, según se tercie. Pero es la única capaz de ver la conexión entre tres supuestos suicidios que ocultan una trama de violencia brutal y despiadada, con vínculos con el mayor capo criminal de la ciudad y cuyos tentáculos tal vez se extiendan hasta la propia comisaría donde trabaja. Texto de la cubierta trasera.

Mi opinión: Lo más justo es reconocer que me costó mucho hacerle al modo en el que está redactada esta novela y por consiguiente, día tras día se me hacía cuesta arriba cuando cogía el gran volumen y me disponía a leerlo para acompañar a mi hija mientras se duerme.
Este problema me acompañó más o menos durante las primeras 100 páginas de las 656 de las que consta la novela, puede parecer mucho esfuerzo para adaptarse a una lectura, pero lo cierto es que después, una vez acostumbrada a que la novela está redactada así, y punto (qué redundancia) te das cuenta de que la historia es muy buena. 
Me ha gustado por los giros imprevistos, por la dureza que Clara ha de demostrar en comisaría a diario y por cómo cambia cuando está con su marido en casa, cómo se da cuenta de que le necesita y cómo a veces le cuesta abrirse a él.
Como en otra de las novelas de esta colección, nos encontramos ante el hecho de que la protagonista se ve obligada por las circunstancias a trabajar con una ex pareja (Carlos) que si bien para ella ya no significa nada, no deja de ser un trago tener que trabajar con él a diario, con todo lo que le conoce, con todo lo que odia de él y todo lo que una vez amó y ya no existe.
Me declaro fan, qué coño, muy fan del marido de Clara, sobre todo desde el momento en que un pez gordo de comisaría le exige que le explique qué estuvo haciendo la noche anterior para no haber atendido una llamada de teléfono y ella le pone en manos libres una llamada con él y su marido, con toda la pachorra y mala leche del mundo le dijo que estaban ocupados follando. Joder, casi me levanto y me pongo a aplaudir en ese momento.
El desarrollo de la novela es muy bueno, aunque a veces me cuesta discernir cuando Clara se expresa en voz alta y cuando está pensando para sí misma, debido al modo en que está redactado, pero bueno, igualmente está genial.
El final es abierto, hay una rendija por la que no se sabe qué es lo que pasa... y eso me fastidia, pero bueno, nadie es perfecto. 
También coincide con otra de las novelas de la colección en que Clara tiene una suegra que es una petarda y eso ya empieza a ser un personaje recurrente, que además se cumple en la vida real, porque ¿quién no ha tenido alguna vez una suegra con la que no hacía migas completas? yo creo que todos... 
La página de la autora en wikipedia, la dejo por aquí y como curiosidad, contar que la autora tardó 9 años en escribir esta obra y que ella no la considera del género policíaco, veo que no coincide en el criterio con Círculo de lectores. 
Una nota: me parece tan perfectamente descrito el momento en que Clara acude al escenario del crimen en el que la víctima aún de cuerpo presente es una mujer joven y hermosa y cómo sus propios compañeros hacen bromas de pésimo gusto sobre la fallecida en su presencia, cómo ella siente náuseas, cómo le sube la rabia y ha de abandonar por no liarse a tiros allí mismo con esos compañeros todos hombres, que sólo por este pasaje, merece la pena leer todo el libro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Opina libremente. Respeta a los demás y sus opiniones. Se educado. Gracias por tu opinión.